El fin de semana el secretario de Gobernación, Adán Augusto López; el subsecretario de Seguridad Pública, Ricardo Mejía Berdeja; el comandante de la Guardia Nacional, Luis Rodríguez Bucio, y el líder de Morena, Mario Delgado, viajaron de la CDMX a Torreón y luego a Hermosillo usando un avión de la Guardia Nacional.
Todos estos servidores públicos viajaron a estos estados de la República Mexicana a promocionar la consulta de Revocación de Mandato que se realizará este domingo.
Ademas se difundió un video en redes sociales, en el cual durante el fin de semana se puede ver al titular de Gobernación promoviendo el voto a favor de que siga el presidente Andrés Manuel López Obrador, en la mencionada consulta, lo que causó controversia, no solo debido a la veda impuesta por el Tribunal Electoral (que los funcionarios públicos promuevan dicha consulta) sino porque López Hernández, en su carácter de secretario de Gobernación, tiene como primera tarea –establecida en la Ley Orgánica de la Administración Pública– no promover nada relacionado a la materia electoral.
Si ya de por si es grave que el titular de Segob se pase por el arco del triunfo la propia Ley, no lo es todo, el general Rodríguez Bucio, con singular alegría, no solo fungió como “Uber aéreo” dando “aventón” a los funcionarios morenistas en un avión de la Guardia Nacional, sino que con todo y uniforme se apersonó en el evento de Torreón, ¡arriba en la tarima! cual figura política. Además de que su presencia parece portada de un documental “chavista”, según lo que establece la Ley de Disciplina del Ejército y Fuerza Aérea Mexicana, el militar en servicio activo tiene prohibido inmiscuirse en asuntos políticos de manera directa o indirecta.
Y a su vez el reglamento básico de deberes militares establece que los generales, mas que a ningún otro miembro del Ejército, les corresponde abstenerse en la forma más absoluta de intervenir en los asuntos políticos del país, directa o indirectamente.
Es decir, si ya de por si preocupan las señales que manda el Presidente al entrometer a la milicia en asuntos públicos de todo tipo (ya en esta columna hablé de la militarización en America Latina y sus repercusiones) imagine ahora el mensaje que el Presidente da a las mexicanas y mexicanos al usar todos los recursos públicos y a sus funcionarios del Gobierno para promover el capricho de la Revocación de Mandato, a pesar de lo que establezca la porpia ley.
Esto es un claro signo de lo poco que le importa al Presidente si el secretario de Gobernación o el titular de la Guardia Nacional violenten la ley, es más, hasta los fieles seguidores de la 4T festejan las “proezas” y el “cinismo” con el que el Mandatario acaba cada día, de poco a poco, con la democracia e instituciones de nuestro país.ç
Gerardo Abraham Aguado Gómez es miembro de Acción Nacional desde 2008. Exdiputado local en la LXI Legislatura del Congreso del Estado de Coahuila.
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