Hace unos días, el gobernador Manolo Jiménez sostuvo en la Cd. de México una fructífera reunión de trabajo con el gral. Luis Crescencio Sandoval, secretario de la Defensa Nacional, con quien acordó seguir fortaleciendo la gran alianza entre el Ejército Mexicano y el estado de Coahuila.
“Trabajaremos en equipo, desarrollando más infraestructura y proyectos estratégicos para mantener blindado nuestro estado. Coahuila es cuna del Ejército Mexicano, por ello nuestra alianza es motivo de orgullo y de ejemplo nacional”, indicó el Gobernador de Coahuila.
En reiteradas ocasiones, cuando los eventos se relacionan con el tema, Manolo Gobernador ha expresado orgullosamente, que es en Coahuila donde nació el actual Ejército mexicano. Desde la primera vez que le oí mencionarlo, supuse que este acontecimiento tendría que ver con el entonces Gobernador, Don Venustiano Carranza, y su oposición al traidor Victoriano Huerta, y así es, en efecto, pero la evolución de nuestro ejército hasta el día de hoy, tiene muchos y muy interesantes ángulos y aristas, y es por ello que en este espacio, me dispongo a relatar la historia de nuestras fuerzas armadas desde antes de la conquista española en 1521, a la actualidad.
Antes de la llegada de los españoles, el desarrollo de las contiendas bélicas fue común en los asentamientos prehispánicos, la guerra formaba parte de la organización para la defensa y el dominio sobre otras sociedades; esta actividad tuvo su mayor auge entre los años 900 a 1521, precisamente antes de la Conquista de México-Tenochtitlán.
Durante esta etapa coexistieron diferentes culturas militarmente dominantes como lo fueron los Toltecas, Olmecas, Mixtecos, Mayas, Purépechas, Huastecos y Zapotecos. Sin embargo, entre todos los asentamientos y los señoríos coexistentes a la llegada de Cortes, la Cultura Mexica era la que sobresalía en los aspectos militares a raíz de la alianza de los señoríos dirigentes de Tenochtitlán, Texcoco, y Tacuba, llamada la Triple Alianza o Confederación del Anáhuac, que dio origen al ejército Mexica, quienes al derrotar a los Tepanecas de Azcapotzalco, tenían poder sobre 38 señoríos tributarios, desde las costas del golfo de México, hasta las mesetas centro y sur del territorio. Entre los mexicas, la preparación militar era obligatoria para los jóvenes varones que recibían su educación de acuerdo a su estrato social, yendo los nobles al Calmécac, destinado a la formación de oficiales, sacerdotes y gobernantes; y los plebeyos acudían al Telpochcalli, que aportaba los contingentes para la defensa. La actividad bélica era el único camino para el ascenso social. La décima parte de la población varonil servía en el ejército. Los cronistas refieren que en tiempos de paz, los Mexicas mantenían una fuerza militar permanente de alrededor de 10.000 guerreros, pero en tiempos de guerra, podían movilizar a muchos más. Según algunas crónicas históricas, los Mexicas pudieron reunir un ejército de hasta 100 mil o 200 mil hombres para combatir a Cortés y a sus aliados. Las cifras son muy variables en cuanto al número de efectivos de ambos bandos, pero independientemente del tamaño y eficiencia de los ejércitos en pugna, lo que es clave para comprender la derrota de los Mexicas, es la gran cantidad de indígenas que murieron a causa de la propagación de la enfermedad de la viruela.
En cuanto al Ejército conformado por Cortés para vencer a los Mexicas, las cifras de conquistadores españoles que lucharon junto a él varían entre los diferentes autores desde 400 a 800 soldados europeos, y alrededor de 75,000 guerreros indígenas, principalmente Tlaxcaltecas y Totonacas, pero tambien hubo aliados de los señoríos de Cholula, Cempoala, Quiahuiztlan, Chalco, Xochimilco, Azcapotzalco y Mixquic. Se podría contabilizar en este choque de culturas americana y europea, que culminó en la conquista de la Nueva España, que eventualmente daría origen al México actual, que el primer Ejército del inicio de nuestra nación fue el de los Mexicas, y el segundo el de Hernán Cortés y sus aliados. ¿Cuál fue el tercero?
Ejército Realista en Nueva España. Después de la conquista y hasta los años 1760 las autoridades habían establecido un sistema militar que consistía en una aglutinación de compañías veteranas independientes y de milicias poco instruidas. Los primeros contingentes fijos del Virreinato se establecieron a partir de siglo XVIII, para custodia del Real Palacio y protección de puertos y puntos clave fronterizos, la cohesión interna del territorio, rechazar incursiones de tribus nómadas y repeler piratas, o invasiones de otros países europeos que empezaron a ambicionar las riquezas del nuevo continente. Es por eso que en 1765 vino a la Nueva España el visitador José de Gálvez, marqués de Sonora, que trajo consigo a un grupo de veteranos de guerra españoles con el objetivo de instruir hombres y formar un Ejército profesional, pero la verdadera organización de un Ejército virreinal la realizó el Teniente General Juan de Villalba, la alta oficialidad era designada por las autoridades peninsulares (exclusivamente españoles nacidos en España) y los mandos medios se reclutaban entre las familias criollas (españoles nacidos en América). Esta discriminación para otorgar las jerarquías militares fue parte del descontento que dio origen a la lucha por la independencia, y muchos de los protagonistas de este movimiento formaban parte de la oficialidad de esas milicias, que eventualmente dio origen al cuarto ejército de México, del cual escribiremos la próxima columna, El Ejercito Insurgente.
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