Saltillo|Monclova|Piedras Negras|Acuña|Carbonífera|TorreónEdición Impresa
Se queda el IEC un año más sin presidencia ¡Imparable! Cristiano Ronaldo marca hat-trick y queda a 15 goles de los mil El diagnóstico tardío de la enfermedad renal le cuesta a México casi 70 mil vidas al año Cristiano Ronaldo alcanza los 985 goles con un triplete ante el Al Kholood Patrick Stewart e Ian McKellen: El ‘bromance’ que conquistó Hollywood

Zócalo

|

     

Opinión

|

Información

< Opinión

 

Coahuila

El estertor del dinosaurio

Por Gerardo Hernández

Hace 4 años

El PRI gobernaba 21 estados cuando perdió por primera vez la presidencia, hace 22 años. La bandera del PAN ondeaba en siete; y la del PRD, en cuatro. El arraigo y la fuerza política y presupuestaria le permitieron al partido fundado por Plutarco Elías Calles sobrevivir dos sexenios fuera de Los Pinos y volver en 2012. Entonces todavía controlaba 19 entidades. Con dinero del erario para la compra de votos y sin equilibrios en sus territorios, los gobernadores priistas le cruzaron a uno de los suyos (Enrique Peña Nieto) la banda presidencial. En correspondencia, el «orgullo de Atlacomulco» les aumentó el presupuesto y les toleró todo tipo de abusos. El PRI llegó a las elecciones de 2018 herido de muerte por la corrupción y su retroceso en los estados, de los cuales 14 estaban aún bajo su férula.

Morena es actualmente la principal fuerza en los estados (18, incluidos Morelos y San Luis Potosí bajo otras siglas). El PAN tiene ocho; el PRI, cuatro; y Movimiento Ciudadano, dos. El partido del presidente Andrés Manuel López Obrador y sus aliados (PT y Verde) también son mayoría en las cámaras de Diputados y de Senadores y en las legislaturas locales. En las elecciones de junio próximo, Morena podría hacerse con cinco gubernaturas más, de las cuales tres están hoy en poder de Acción Nacional (Durango, Quintana Roo y Tamaulipas) y dos en manos del PRI (Hidalgo y Oaxaca). Si la intención de voto se mantiene y el movimiento obradorista sube a 23 estados, conservará la presidencia.

La respuesta de los partidos tradicionales para contener a la cuarta transformación y evitar su extinción es la misma que el año pasado les permitió avanzar en el Congreso: apiñarse bajo el paraguas de la coalición Va por México, excepto en Oaxaca y Quintana Roo. Sin embargo, en los 11 estados donde el PRI, PAN y PRD fueron juntos en 2021, la ciudadanía votó por los candidatos de la alianza Juntos Hacemos Historia (Morena-PT-Verde). Las otras gubernaturas se dividieron entre el PAN (Chihuahua y Querétaro), el PVEM (San Luis Potosí) y Movimiento Ciudadano (Nuevo León).

En caso de ser derrotado en Hidalgo y Oaxaca, según predicen las encuestas, el PRI conservaría solo Coahuila y Estado de México donde las elecciones para gobernador serán en menos de 17 meses. El riesgo de perder con Morena obligará a Miguel Riquelme y a Alfredo del Mazo a recurrir a la misma fórmula: aliarse con el PAN; localmente, el PRD siempre ha sido comparsa. La coalición es un albur, y como tal no es garantía de nada. Va por México y sus patrocinadores fueron arrasados en 2021 incluso en Campeche y Colima, donde jamás había habido alternancia, y lo mismo podría suceder en las próximas elecciones.

En Coahuila el escenario se modificaría si el PRI se divide. Las fisuras ya no pueden ocultarse. El malestar por el favoritismo y la reforma para allanarle el camino al único aspirante en campaña se extiende y debe preocupar. Sin embargo, la dirigencia nacional de esa formación está en Babia. Alejandro Moreno no piensa es en la supervivencia del PRI, sino en un disparate del tamaño de su megalomanía e insignificancia: ser candidato presidencial en 2024. Enajenado, en sus giras y en los mítines de Va por México oculta el logotipo del Partido Revolucionario Institucional para ostentar su propia marca: «Alito». El dinosaurio está hoy más muerto que nunca.

Notas Relacionadas

Se queda el IEC un año más sin presidencia

Hace 11 minutos

China, los BRICS y la hegemonía del dólar

Hace 5 horas

Rumbo al 3 de noviembre – Entre predicciones y kamikazes

Hace 5 horas

Más sobre esta sección Más en Coahuila

Hace 5 horas

China, los BRICS y la hegemonía del dólar

Hace 5 horas

Rumbo al 3 de noviembre – Entre predicciones y kamikazes

Hace 12 horas

Confirmado y amarrado