Saltillo|Monclova|Piedras Negras|Acuña|Carbonífera|TorreónEdición Impresa
Aseguran 600 pastillas de fentanilo y detienen a 7 personas en Sinaloa Zootopia 2 llega a Disney+ y esta es la fecha de estreno No se han registrado decesos por sobredosis en Coahuila ‘No sé si se lo pediría’: Mariana Seoane no haría un dueto con Ángela Aguilar, pero con Cazzu sí Instalarán base de vigilancia de PEMEX en Parras

Zócalo

|

     

Opinión

|

Información

< Opinión

 

Internacional

El fantasma de Robespierre

Por ATL DEL DESIERTO

Hace 3 meses

Maximiliano Robespierre no fue el primer fundamentalista ejecutor de la historia, pero tuvo mucha influencia en la conducta de personajes de guerras de independencia y regímenes castristas y socialistas en los últimos dos siglos.

Robespierre era un ciego creyente de los conceptos democráticos que flotaban en las mentes de muchos, que veían a este como una solución a gobiernos monárquicos absolutos, pero, como muchos en la historia, cayó en la tentación de sentirse un Dios, y tener el derecho a destruir a los que pensaban diferente, era purista, y muchos franceses obedecían ciegamente a sus ocurrencias, hasta que resultó intolerable, pues, a pesar de que una de las palabras base del movimiento; concordia, fue lo que menos existió mientras Robespierre tuvo poder, el pueblo parisino tuvo por muchos meses el espectáculo del carruaje llevando al condenado a la guillotina, la gente aprovechaba para insultar, ensuciar, lanzar piedras u objetos al infeliz que había sido víctima de la furia del señor Robespierre, hasta que, motivado por enemigos cercanos, él mismo fue condenado, vejado, hasta con un tiro en la boca, fue llevado en el carruaje, y fue también víctima de la prole, que gozaba atacándolo, como a los otros, hasta ser guillotinado.

En el corto tiempo, un golpe de estado de Napoleón, suspendió el proyecto de republica francesa, la población aplaudió que terminara esa república sangrienta que solo destrucción y muerte había aportado, la comunidad internacional tenía ya un proyecto de orden mundial compuesto de repúblicas, endeudadas con la banca judía internacional, por eso, organizaron una suerte de guerra mundial, para derrotar al Ejército francés, confinar a Napoleón, hasta su muerte, muchas guerras insurgentes contra el imperio español, tuvieron barbaridades del estilo de Robespierre.

Esa costumbre de enfrentar a ciudadanos encontrando rencores, fue identificada desde tiempos de Enrique Octavo en Inglaterra, los del Reino Unido se desprecian entre ellos, y pobladores ingleses festejaban que Enrique Octavo hiciera destrozos en Escocia, con argumentos religiosos, Años después, Oliver Cromwell hasta derrocó y ejecutó a un Rey de Inglaterra, Eduardo II, con el argumento del enfrentamiento entre el parlamento y la corona.

En la aplicación del socialismo en el poder, el método de Robespierre ha sido valioso, en muchas de esos gobiernos; empezaban con despojar y atacar a poderosos, una vez saciados, desplazaban a esas familias y las llevaban a vivir con los demás, con la promesa de algo mejor.

Así como en la antigüedad , motivados por su religión, hubo muchos, de los que aún persisten: los islámicos, y en la política ; hubo personajes como: El rey Leopoldo en Congo Belga, Hitler, Stalin, Mao Tse Tung, Pol Por, la che Guevara, pasaron de idealistas a destructores, represores y asesinos en aras de su credo, o poder.

Esa actitud imitada a los machos alfa de agrupaciones animales, que por cierto, no es lo mismo, pues en las agrupaciones animales hay una selección en la que el mas apto es el líder de la manada, y en la sociedad humana son situaciones, lo vemos en la actualidad; En la unión americana, el líder es un cobarde que no peleó en la guerra, de una familia de proxenetas, que evade acusaciones de pederasta, y probadamente se enriquece violando la moral y la ley., y en Venezuela, Mexico, Nicaragua y otras naciones, dirigidas por incompetentes, en Mexico la actual dirigente nos hace recordar aquel frase de : “un doctor no es un burro con libros”.

A diferencia de la suerte de Robespierre, la historia nos relata que la mayoría de esos sangrientos tiranos, mueren sin castigo.

 

Más sobre esta sección Más en Internacional