Negocios
Publicado el lunes, 18 de mayo del 2026 a las 04:15
Saltillo, Coah.- El pasado 8 de mayo se cumplieron 45 años de la inauguración de la planta Ramos Arizpe de General Motors, ensambladora que marcó un antes y un después en el desarrollo industrial de la Región Sureste de Coahuila, zona que hoy por hoy es uno de las principales polos de la industria automotriz, no sólo de nuestro país, sino de todo el continente.
Pero ¿quién fue el funcionario que a finales de los 70 realizó todas las gestiones para que los directivos de General Motors tomaran la decisión de instalarse aquí? Pues bien, se trata de don Fernando Hernández de la Peña, exdirector de Planeación y Desarrollo en el sexenio del gobernador Óscar Flores Tapía, primera Administración estatal que promovió al estado como receptor de inversiones industriales que vinieran a generar más y mejores empleos, y sobre todo, a propiciar crecimiento y desarrollo.
Entrevistado en el segmento Impulsores de Saltillo, del noticiario Despega con Chuchuy, de Tele Saltillo, don Fernando compartió cómo fueron aquellas gestiones y señaló: “No fue fácil, porque no existían en ese entonces áreas u oficinas que estuvieran dedicadas a la promoción económica industrial, muy pocas entidades contaban con una, porque antes sólo pensaban en la sustitución de exportaciones y quien empezó a cambiar ese enfoque, fue el presidente Luis Echeverría.
“
Comenzamos en 1976, y ya para 1977 se empezaron a ver los primeros frutos, cuando creamos en el municipio de Múzquiz una planta llamada Suelas y Pieles de Coahuila, e iniciamos una intensa promoción con folletos y perfiles que contenían las fortalezas de cada una de las regiones del estado, sobre todo de las que más nos interesaban para promover la instalación de empresas que vinieran a generar empleos, de más calidad, y de mayor poder adquisitivo”, relata.
Recuerda que a don Óscar le interesaba mucho promover a Saltillo y la Región Sureste para propiciar el crecimiento y desarrollo que aquí se requería, “donde entonces sólo existían cuatro o cinco empresas pertenecientes al Grupo Industrial Saltillo: Cinsa, Cifunsa, Vitromex, Moto Islo, Brochas y Cepillos Éxito, así como otras como la International Harvester y Zincamex, además de Molinos El Fénix, Molinos La Colmena, y Refractarios Mexicanos, en Ramos Arizpe.
Saltillo no estaba en la lista
Comparte don Fernando que fue don Pedro Torres Casso, directivo del Grupo Industrial Saltillo, quien un día me dijo: “Oye, Fernando, fíjate que es muy importante la labor de promoción que estás realizando, pero tenemos información muy concreta de que General Motors quiere establecer una planta en México y traen una lista de 72 ciudades en la cual no aparece Saltillo, Torreón sí, en los últimos lugares, por lo que te sugiero que te pongas en contacto con estas personas”.
Destaca que Saltillo ya empezaba a generar expertiz en la fabricación de autopartes y componentes “porque Cifunsa ya fabricaba monoblocks y cigüeñales, y el Grupo Industrial Saltillo era el más interesado en que se instalara en esta zona una planta de tal calado, por la perspectiva de convertirse en sus proveedores y todo lo que ello podría generar para el crecimiento y desarrollo de sus empresas, según llegué a platicar con Javier e Isidro López del Bosque”.
Había que moverse de inmediato
“
Me moví de inmediato, empecé a tratar contactos, haciendo mucha promoción, intensificando las gestiones, las vueltas a México personalmente a entrevistarme con los principales funcionarios de GM, y en mes y medio me buscaron y me pidieron que los recibiera en nuestras oficinas, que ya estaban en Palacio, y los recibí como se debe, con alfombra roja y todo, y uno de los directivos era Gabriel Neira, quien había salido de aquí años atrás, y quien estaba muy interesado en que fuera Saltillo la ciudad elegida.
“
Yo le fui informando a don Óscar, quien al principio no le dio mucha importancia, sólo me dijo ‘tú sigue adelante’, y fueron muchos meses trabajando de manera muy intensa en el tema, con muchas reuniones de trabajo con gente de GM, entregando muchísima documentación y despejando todas las dudas, hasta que nos dijeron que ahora sí, nuestra ciudad competía oficialmente por la primera planta de GM en México, sólo nos pidieron total discreción, porque si se enteraba el sindicato en Estados Unidos, se pondría en riesgo la inversión aquí”, recuerda.
Don Fernando señala que siguieron adelante atendiendo todos los temas que requería GM, y a fines de 1977 me pidieron de parte de William Slocum, presidente y director general de General Motors, una entrevista con el Gobernador, porque veían grandes posibilidades de instalarse aquí, y se dio esa reunión, don Óscar los recibió en su casa, ahí en Zaragoza y Jesús Valdés Sánchez.
“
Después de esa reunión, que debió haber sido en noviembre de 1977, inmediatamente nos abocamos a buscar terrenos con las características que ellos necesitaban, y algo que me sorprendió mucho fue escuchar ‘necesitamos un terreno de 300 hectáreas’, que era algo muy grande, ya que en ese tiempo sólo contábamos con un parque industrial de 20 hectáreas y ya estaba vendida la mitad. “Desde un principio manifestaron su interés por esa área, entre Saltillo y Ramos Arizpe, donde finalmente se instalaron”, añade.
Una histórica inversión
A partir de ahí fue un trabajo muy intenso, porque me dijeron: “Pero tenemos esta lista de necesidades. La vi y la revisé, y me preocupé, obviamente estábamos hablando de agua potable, gas, electricidad, carreteras, vías férreas, y todo lo que requería una inversión de más de 8 mil millones de dólares, que era lo que venían dispuestos a invertir.
“
Y muy pronto los reuní con los encargados de todas esas áreas, la Comisión Federal de Electricidad, Pemex, Comunicaciones y Transportes, y tuvimos varias reuniones para ir avanzando en todos los temas. También dejaron en claro que necesitaban mano de obra, suficiente fuerza humana, gente capacitada, por lo que hablé con José Antonio Padilla Segura, director-fundador del Conalep, y en muy poco tiempo logramos traer un plantel, el Conalep 1, que se construyó por la salida a Torreón”.
Estaba hecho…
Inició entonces la construcción de la planta y la primera piedra se colocó el 9 de junio de 1979, seis meses después de la última entrevista entre el gobernador Flores Tapia y los altos directivos de General Motors en México, y de funcionarios de oficinas centrales quienes vinieron desde Detroit en varias ocasiones. A la vez se habilitaron oficinas de contratación y un centro de capacitación a un costado del bulevar Luis Echeverría, bajando Jesús Valdés Sánchez.
Finalmente, el 8 de mayo de 1981 se inauguró oficialmente la planta Ramos Arizpe de General Motors, cuyo primer auto producido en sus instalaciones fue el Montecarlo, para el mercado nacional, y meses después se empezó a armar El Camino, que fue el primer vehículo mexicano de exportación.
Su más grande satisfacción
Cuestionado sobre lo que se siente haber sido parte fundamental para la llegada de General Motors a la Región Sureste de Coahuila, don Fernando Hernández de la Peña expresa: “Para mí ha sido el reto más grande que profesionalmente he tenido, nunca pensé en las dimensiones, y había personas que me decían ‘si lo logras, no te imaginas todo lo que va a venir’, porque podrían llegar a emplear hasta 10 mil personas en unos cuantos años”.
Más sobre esta sección Más en Negocios
Hace 2 horas
Hace 2 horas
Hace 2 horas
Hace 2 horas
Hace 2 horas
Hace 2 horas
Hace 2 horas
Hace 12 horas
Hace 12 horas
Hace 14 horas
Hace 17 horas
Hace 20 horas