El indulto al “Indio” Fernández es el segundo que se otorgó en casi una década en México, el primero fue para el general Humberto Mariles, el primero en lograr una medalla de oro en las Olimpiadas de Londres en 1948, quien fue merecedor de todos los elogios y manifestaciones de júbilo multitudinario que ningún mexicano (ni Luis Miguel, ni Alejandro Fernández, ni Rigo Tovar) obtuvieron en vida. Marines, como el “Indio” Fernández, mató a un indefenso individuo de un tiro de pistola tras una discusión.
El legendario y famoso cineasta mexicano, el coahuilense Emilio Fernández, fue autor de una buena filmografía de un estilo visual y narrativo muy especial. Era una persona violenta, compleja y fascinante, según sus allegados.
De niño mató al amante de su madre, estuvo en el Colegio Militar y obtuvo el grado de coronel; participó en el alzamiento armado de Adolfo Huerta contra el presidente Obregón, fue hecho prisionero, escapó de la cárcel y llegó a Los Angeles, donde inició su carrera en Hollywood como actor. Fue el modelo para el famoso Oscar la estatuilla que otorga cada año en Estados Unidos a los mejores artistas y películas internacionales. Debutó como director en 1942 e inició una fructífera carrera cinematográfica en México con más 29 películas, incluyendo los clásicos María Candelaria y Enamorada.
En 1976, a los 72 años, mató a balazos a un campesino en la Región Lagunera de Coahuila, que se interpuso en su camino mientras buscaba una locación para su cinta México Norte.
Nunca pisó la cárcel, estuvo en Coahuila un tiempo como en su casa, con amigos y tomando tequila, que era su hobby; recibió el indulto del gobernador Óscar Flores Tapia, documento que fue entregado por el entonces subprocurador de Justicia del Estado, Alfonso García Salinas
“El Indio” disparó al pecho del campesino Javier Aldecoa Robles, quien moriría unas horas después. Fernández se entregó a las autoridades judiciales coahuilenses. En todo momento recibió la protección del gobernador Flores Tapia.
Mientras “El Indio” Fernández nunca pisó la prisión coahuilense, pues constantemente se le veía deambulando por el estado, bajo la protección y cuidado del celebérrimo gobernador Flores Tapia, con el argumento de que era una gloria del cine nacional, Marines pasó siete años en Lecumberri, la famosa y peligrosa cárcel capitalina, antes de ser indultado por el presidente Luis Echeverría Álvarez en 1971. Qué curioso, Echeverría fue compadre y quien hizo gobernador a Flores Tapia. Los dos tuvieron un evento similar de indulto.
El indulto es un beneficio que el poder público otorga a los condenados por sentencia firme e irrevocable, remitiéndoseles toda la pena que se les impuso o parte de ella por un juez. El indulto total comprende la remisión de todas las penas a que hubiere sido condenado el reo y que aún no hubieren sido cumplidas. “Esa fue la razón de peso de ambos mandatarios”.
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