Saltillo|Monclova|Piedras Negras|Acuña|Carbonífera|TorreónEdición Impresa
Continuaran lluvias en Piedras Negras El Buen Fin del 13 al 17 de noviembre: se esperan ventas 235 mil millones de pesos ‘Una renuncia no es suficiente’: Gabriel Elizondo sobre caso Taddei Da Mario Delgado por erradicada la comida chatarra en escuelas; va contra corporaciones Sortean 96 lugares para la primera etapa de Viviendas del Bienestar en Piedras Negras

Zócalo

|

     

Opinión

|

Información

< Opinión

 

Coahuila

El Maistro’ Tamez

Por Carlos Gaytán Dávila

Hace 1 semana

Masajista de altos vuelos, y el juego perfecto

Lo conocí en los bailes populares del Centro Deportivo Ojo de Agua, el de mi barrio, en ese entonces él era un adulto y yo un adolescente. Se dedicaba a la rotulación de anuncios comerciales, también anunciaba las peleas de box y de lucha libre.

Con el tiempo supe que era masajista de los Saraperos de Saltillo, y otros equipos de la Liga Mexicana de Beisbol. Juan Pablo Tamez permaneció por más de 17 años con la organización de los Saraperos de Saltillo. Originario de un poblado potosino, él solía decir que era “saltillense como el mejor de aquí”.

Aprendió los secretos del masajista, de todo un maestro y experto en estas cuestiones, el doctor Juan Manuel Zamora Macías, quien lo enseñó no sólo a masajear a los peloteros, sino a curarlos y a inyectarlos, según sus propias palabras.

Seguramente tuvo muy buenos e importantes episodios en su etapa de masajista. Yo recuerdo dos por el contados: cuando Héctor Espino, “El Bambino de Chihuahua”, enfermó de la gripa el mismo día de un juego de beisbol, cuando iban a la Ciudad de México. Lo inyectó, y llegando a la capital de la República pidió que lo viera un médico, que le dijo a Tamez “inyéctelo otra vez con la misma medicina que le aplicó”. En el cuarto del hotel, “El Maistro” Tamez hizo lo propio. Ese día en su primer turno al bat, Espino bateó un jonrón y le dijo a Tamez: “ponme otra inyección, para batear otro jonrón”.

“Mi experiencia más bonita es haber preparado para el juego perfecto a Jairo Valenzuela. Antes del partido le puse pomada y le di masaje en el brazo de lanzar, y todo lo que se hace con un pitcher antes de calentar. Cuando un lanzador recibe la atención del masajista, y gracias a su talento, viene por ahí y hasta el mejor bateador se poncha”.

Jairo Valenzuela Nolasco, un histórico exlanzador de beisbol mexicano, recordado principalmente por haber lanzado un juego perfecto en la Liga Mexicana de Beisbol (LMB), el 10 de junio de 1984, jugando para los Saraperos de Saltillo, lanzó un juego perfecto de 7 entradas al vencer 5-0 a los Cafeteros de Córdoba, Veracruz. Cuando los pitchers valían por sí solos, ahora meten hasta cinco y seis relevos y ni así.

Notas Relacionadas

China, los BRICS y la hegemonía del dólar

Hace 1 hora

Rumbo al 3 de noviembre – Entre predicciones y kamikazes

Hace 1 hora

Contratará IMSS a 150 médicos especialistas para Coahuila

Hace 8 horas

Más sobre esta sección Más en Coahuila

Hace 1 hora

China, los BRICS y la hegemonía del dólar

Hace 1 hora

Rumbo al 3 de noviembre – Entre predicciones y kamikazes

Hace 8 horas

Confirmado y amarrado