Hace muchos años mi jefe uruguayo, el doctor Aníbal Abadie Aicardi, un verdadero apasionado del futbol, me platicó sobre “El Maracanazo”, tema del que yo no tenía ni remota idea.
Ignoraba que era el nombre con el que se conoce a la victoria de la Selección de futbol de Uruguay, en el último partido de la Copa Mundial de Futbol de 1950, frente a la selección de Brasil.
Contra todo pronóstico, Uruguay ganó por 2-1 en el estadio Maracaná de Río de Janeiro. Por extensión, el término se ha generalizado para definir aquella victoria de un equipo o deportista, preferentemente en una final, en campo ajeno y teniendo todos los factores en contra.
Mientras mi jefe me contaba todo esto, vi cómo se emocionaba; más que una crónica deportiva parecía la descripción de una batalla.
El doctor Abadie había estado en el estadio. Se acordaba perfecto de todo lo sucedido el 16 de julio de 1950. Él se encontraba entre los 173 mil espectadores que llenaron el Maracaná para presenciar la supuesta coronación brasileña.
Él vio que desde muy temprano había carruajes adornados en la ciudad, y después se supo que se habían vendido más de 500 mil camisetas con la inscripción “Brasil Campeão 1950”.
Incluso, se acuñaron monedas conmemorativas con los nombres de los futbolistas locales y había una banda con instrucciones de tocar el himno del ganador, que no poseía la partitura del himno uruguayo, ya que lo veían innecesario.
Como no había muchos aficionados uruguayos en las tribunas, una de las vías de comunicación de lo que sucedía en la cancha para los charrúas (como se les dice a los uruguayos) fue el relato de Carlos Solé (uno de los tres narradores presentes de ese país), el cual Abadie conocía de memoria.
“A los 2 minutos de juego, el puntero derecho del equipo brasileño anotó el primer gol. No pasan más que 21 minutos y se escucha un grito de emoción unánime por parte de los hinchas uruguayos que estaban presentes: Goool, goool. Gol de Schiaffino. Uruguay 1, Brasil 1”.
El segundo gol de Uruguay fue todavía más histórico. He aquí cómo me lo platicó el doctor Abadie todo emocionado, mientras continuaba con su relato: “Se va delante Pérez con la pelota esperando que se cruce Ghiggia. Julio Pérez sigue atacando.
“Pérez a Ghiggia. Ghiggia a Pérez. Pérez avanza, le cruza la pelota a Ghiggia. Ghiggia se le escapa a Bigode. Avanza el veloz puntero derecho uruguayo. Ghiggia va a tirar, tira… Goool, goool, gol uruguayo. Ghiggia tiró violentamente y la pelota escapó al contralor de Barbosa. A los 34 minutos, anotando el segundo gol de Uruguay. En el tablero se leía Uruguay 2, Brasil 1”.
Y al final, la emoción desbordada: “¡Terminó el partido!, ¡terminó el partidooo! ¡Uruguay campeón! ¡Acaba de terminar el partido en Río de Janeiro! Uruguay… ¡campeón por segunda vez!
“Es tanta la emoción, la alegría, algo indescriptible, viene del pecho a la garganta. Que se alumbra, y que no permite que el pensamiento fluya, de forma clara y terminante, para que lidie con la presión.
“Era tal alegría, y el enoorme entusiasmo, y las caravanas incesantes en nuestro Montevideo y en toda la República Oriental del Uruguay, en las primeras colinas y cuchillas, en las calles…, habrán de festejar el título ganado por Uruguay. Uruguay 2, Brasil 1…”.
Solé y todos los uruguayos, recordaba el doctor Abadie, no lo podían creer, les caían las lágrimas de la emoción: “Éramos campeones del mundo, por eso nadie se movía en el estadio. Nadie se lo esperaba. Cuando se enteraron en Montevideo empezaron a desbordarse las calles. Mientras tanto lloraban en los bares de Río”. Después del relato tan descriptivo de mi jefe uruguayo, acabó exhausto, pidiéndome de favor un mate.
Muchos años después, Obdulio Varela, “El Negro Jefe”, capitán del equipo de Uruguay, confesó: “La verdad es que si ese partido lo jugábamos otras 99 veces, las perdíamos todas. Pero ese día nos tocó el partido 100”.
El lunes 15 de junio Arabia Saudita jugará contra Uruguay. El domingo 21, la Celeste jugará en Miami contra Cabo Verde. Pero sin duda, el partido más atractivo de la primera fase de este campeonato, para mí, será el de España, actual campeona de Europa y segunda del ranking FIFA, contra Uruguay el viernes 26 de junio, en el estadio Akron de Guadalajara.
No olvidemos que Uruguay es Uruguay. La primera selección campeona del mundo. La que protagonizó “El Maracanazo”.
Notas Relacionadas
Hace 12 minutos
Hace 13 minutos
Hace 37 minutos
Más sobre esta sección Más en Nacional