Saltillo

Publicado el lunes, 1 de abril del 2024 a las 04:02
Saltillo, Coah.- La Catedral de Santiago tiene un nuevo inquilino que es destacado por su sapiencia teológica, la cual ha compartido a varias generaciones en el Seminario; que sabe administrar recursos y tratar a las élites sociales. Pero que, más allá de eso, es un párrense de corazón saltillense, que gusta de tratar a todos por igual sin importar su Código Postal, de ver partidos de futbol y acudir a nadar; un pastor cercano a su rebaño para apacentarlo y conducirlo a Dios.
El padre Juan Manuel Ledezma nunca se imaginó que se haría cargo del templo que visitaba con su abuelita cuando tenía 7 años, hace ya varias décadas, cuando luego de acompañarla al ISSSTE por sus medicinas, ésta le compraba un pan y se lo venía comiendo camino a la Catedral.
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Venía con mi abuelita al ISSSTE, subíamos por la calle de Victoria y llegábamos a una panadería que está en la calle de Acuña, La Crema, entonces comprábamos allí pan porque era parte de venir a las panaderías del Centro, al Radio o a la Crema y pues luego llegábamos a Catedral”, recordó.
Nunca fue su propósito o ambición encabezar al templo más emblemático de la Diócesis de Saltillo, pero su historia siempre estuvo ligada a esta histórica iglesia, pues allí fue ordenado Diácono y luego sacerdote.
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Aquí yo me ordené diácono un 22 de diciembre de 1999, pero pues no pasaba por mi cabeza estar en este espacio, que es un ícono, una imagen tan importante para la Diócesis”, aseguró.

Todos por igual
Llega como párroco de la Parroquia del Sagrario, a la Catedral de Santiago, luego de estar por varios años en San Pablo Apóstol, en dónde tuvo trato cercano a personas de un estrato social alto, pero a él le gusta tratar a todos por igual, sin tomar en cuenta los códigos postales de dónde viven.
Y es que en la Iglesia no debe haber etiquetas, señala, pues todos somos iguales, y esto lo aprendió al ver tantas veces la muerte tan de cerca a través de los ojos de los enfermos, pues ha servido largo tiempo en la Pastoral de la Salud, visitando a quienes sufren tanto en hospitales privados como públicos.
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Y pasé a un hospital, y ya no se trataba de formar sacerdotes sino ahora de consolar a las personas, y estar en una institución privada y luego en las distintas entidades públicas, en dónde cada visita de un enfermo siempre será un desafío porque no sabes con quién te vas a encontrar”.
Pandemia, una prueba
Fue por su experiencia en hospitales, contactos en estos y además su inteligencia para administrar que es el encargado de gestionar los servicios médicos y pensiones de los sacerdotes. Así lo hizo toda la pandemia, en donde vio morir a varios de sus hermanos sacerdotes.
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Es la llamada del terror: a dónde, a qué hospital voy, recuerdo una llamada de un hermano sacerdote, que me dijo: ‘Me siento muy mal, siento que me estoy ahogando’, y le dije ‘dirígete a tal hospital’; no llegaba la respuesta. Entonces le hablo y me dicen que acaba de morir”, lamentó.
En esos años fue la etapa más complicada porque los que se enfermaban y fallecían eran su propia familia, con los que comparte fe y obra.

Un hombre sencillo
El nuevo párroco de la Catedral está consciente de que, por muchos, es visto como alguien exigente por su carácter de administrador y que a simple vista puede parecer hasta enojón, pero detrás de ese rictus serio y formal, hay un ser humano que gusta de hacer cosas tan simples como comer una o varias buenas piezas de pan, y al otro día quemar calorías en la
alberca.
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Durante los últimos 25 años no he dejado de ir a nadar, estuve muchos años en la Alberca Olímpica y luego me consiguieron un lugar en el Americano; pero estas últimas semanas no he podido, porque me tuve que cambiar y lo he extrañado bastante”.
Ahora a su trayectoria de 24 años como sacerdote en la que ha estado como maestro en el Seminario, párroco en el Sagrado Corazón de Jesús de La Aurora, en San Pablo Apóstol y como encargado de la Pastoral de la Salud se le sumará comandar la parroquia más destacada de esta Diócesis, en dónde quiere mantenerse cercano a su rebaño dispuesto a seguir aprendiendo de todos.
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