El Jubileo
Así, el pontífice recomendó meditar sobre lo obtenido de Dios en el último año y “hacer un honesto examen de conciencia, valorar nuestra respuesta a sus dones y pedir perdón por todos los momentos en los que no hemos sabido atesorar sus inspiraciones e invertir mejor los talentos que nos ha confiado”.
Por otro lado celebró la experiencia del Jubileo, abierto por Francisco y que León XIV cerrará el próximo 6 de enero para poner fin a un año en el que millones de peregrinos de todo el mundo han pasado por Roma para cruzar la Puerta Santa en busca de perdón.
“ Muchos peregrinos han venido desde todas las partes del mundo a rezar sobre la Tumba de Pedro y a confirmar su adhesión a Cristo. Esto nos recuerda que toda nuestra vida es un viaje, cuya meta última transciende el espacio y el tiempo, para cumplirse en el encuentro con Dios y en la plena y eterna comunión con Él”, apuntó.
Antes de la audiencia general, León XIV recorrió una abarrotada plaza vaticana a bordo del ‘papamóvil’ para bendecir a numerosos niños y saludar a los fieles, entre los que se encontraba un grupo de 35 jóvenes palestinos llegados a Roma por el Jubileo.
Esta tarde clausurará el año con la última misa en la basílica de San Pedro en la que se entonará el tradicional himno del ‘Te Deum’ en señal de agradecimiento.





















