Pues sí, en el tema Covid, pocas veces mejor dicho: ¿qué nos pasa a los saltillenses? A ver, ¿será que somos especialmente indolentes, omisos, irresponsables, negacionistas?
¿Será que nos gusta demasiado la fiesta, aglomerarnos, reunirnos en los hogares, ir a bares? Pues lo que sea, vaya que sigue pasando una alta factura, nada menos que ser hoy, al igual que ayer y hace un mes, el epicentro de la pandemia en Coahuila.
Y le tengo una sugerencia: de nada nos sirve hoy voltear la mirada al pasado reciente y suponer que como los datos oficiales son, ciertamente, menores, pues que ya la libramos, porque no es así.
Hay que tomar las cosas como son y entender que, aunque la tercera ola sigue menguando, pues en esta capital pega, y muy duro.
Hay que referenciar. En las últimas 72 horas, del martes a este jueves, se registraron en el estado, oficialmente, 854 contagios y el virus mató en estos últimos tres días del mes a 37 ciudadanos. No es asunto menor, el Covid sigue propagándose y cobrando vidas.
El punto crítico es lo que sucede en Saltillo. En estas 72 horas se registraron 330 contagios y 26 decesos. Así, tal cual, 38% de los contagios, pero el 70% de los decesos, de todo el estado, justo aquí, en esta ciudad capital.
La variante Delta se estará propagando a un ritmo mucho más lento, pero ciertamente es más peligrosa por el daño que le hace a los contagiados. ¿Qué más necesitamos los saltillenses para entender que algo muy mal estaremos haciendo como para que la pandemia se exprese en estos niveles, especialmente de letalidad?
Otra vez, y no nos podemos cansar de insistir: hay que cuidarnos y cuidar a los que nos rodean, que con este virus simplemente no se puede jugar a la ruleta rusa, si ya sabemos que vamos a perder.
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