Internacional

Publicado el miércoles, 22 de abril del 2026 a las 21:56
Ciudad de México.- La energía nuclear está experimentando un fuerte resurgimiento, según la Agencia Internacional de la Energía (AIE), que pronostica que los centros de datos harán crecer la demanda de electricidad en las próximas décadas.
El accidente de Chernóbil, ocurrido en la madrugada del 26 de abril de 1986 en época de la Unión Soviética, marcó un punto de inflexión en la energía atómica, que en aquella época se alzaba como la energía del futuro pese al riesgo de sus residuos radiactivos.
Varios países abandonaron sus programas nucleares y el interés por desarrollar nuevas centrales también disminuyó por los costes derivados de normativas de seguridad. Un nuevo revés llegó con la catástrofe de Fukushima en 2011, que aceleró el apagón nuclear en Alemania e Italia, entre otros países.
Ahora, el foco está puesto en los denominados reactores pequeños modulares (SMR) ya que podrían hacer posible una “nueva era para la energía nuclear”, según la AIE.
Incluso la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula Von der Leyen, anunció este marzo en la Cumbre sobre la Energía Nuclear celebrada en París la movilización de 200 millones de euros para apoyar la inversión privada en tecnologías nucleares innovadoras, especialmente en los SMR.

Miedo a otros accidentes similares.
La explosión del reactor 4 de Chernóbil esparció hasta 200 toneladas de material con una radiactividad de 50 millones de curies, equivalente a 500 bombas atómicas como la lanzada en Hiroshima, y a día de hoy la zona continúa desierta por la contaminación nuclear.
Desde el inicio de la invasión rusa a Ucrania en febrero de 2022, la preocupación por posibles bombardeos y ataques en Chernóbil ha ido en aumento. La planta ya fue ocupada por los rusos durante 35 días.
Tres años más tarde, en febrero de 2025, un dron ruso se estrelló contra la estructura metálica que resguarda el reactor 4 de Chernóbil y causó un incendio que duró varios días, cuantificado por Francia en 500 millones de euros en daños (un tercio de lo que costó construirlo).
El reactor 4 está protegido por una estructura metálica llamada ‘Nuevo Sarcófago Seguro (NSS)’ o ‘El Arca’, diseñada para contener el polvo radioactivo durante los próximos 100 años. Considerada la mayor estructura móvil, fue inaugurada en 2019 por el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, sustituyendo la estructura de hormigón armado inicial.

Aparte del ataque directo con drones, otra amenaza para su correcto funcionamiento es la falta de suministro eléctrico. El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) ya alertó en enero de que los combates dejaron también a Chernóbil sin suministro eléctrico externo, al igual que a buena parte de Ucrania.
Las mejoras en seguridad nuclear se han producido gracias a las lecciones aprendidas de los mayores accidentes como Chernóbil, Three Mile Island (1979) y Fukushima, y también a la tecnología.
Otros factores exógenos, como los ataques directos en zonas de conflicto, preocupan para la seguridad nuclear. Algunos ejemplos son las centrales nucleares rusa de Kursk (KNPP) en Kurchátov (Rusia) -cercana a la frontera con Ucrania y con el mismo diseño que Chernóbil-, la ucraniana de Zaporiyia o la iraní de Bushehr.

Desde el comienzo de la guerra en Irán el 28 de febrero, tanto Israel como Estados Unidos han bombardeado instalaciones del programa nuclear de Irán, igual que pasó en la guerra de los 12 días con los ataques a Natanz y Fordó, las dos mayores plantas nucleares del país con instalaciones subterráneas.
Organizaciones ecologistas, como Greenpeace o Ecologistas en Acción, alertan del elevado riesgo que supone la energía nuclear por sus residuos y posibles accidentes, además de por su dependencia del uranio importado, por lo que defienden un sistema energético basado en fuentes renovables.
Más sobre esta sección Más en Internacional
Hace 4 horas
Hace 6 horas
Hace 8 horas
Hace 8 horas
Hace 8 horas
Hace 8 horas
Hace 9 horas
Hace 9 horas
Hace 11 horas
Hace 11 horas
Hace 12 horas
Hace 12 horas