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El retorno de Ulises

Por Guadalupe Loaeza

Hace 2 meses

Ya la vi, ya vi la película de Christopher Nolan, “La Odisea”. Me gustó, me interesó y me cautivó. Ya le traía muchas ganas, por todo lo que había oído, pero sobre todo leído, a propósito de este personaje. Confieso que no he leído “La Ilíada”, ni tampoco el poema de Homero. Lo que me llamó mucho la atención además de la producción y la actuación de los intérpretes, en especial Matt Damon, como Ulises, y Penélope, en la actuación de Anne Hathaway, fueron los diálogos. Lo que más me llamó la atención fue el hecho de que se repitiera tanto la palabra “home” (hogar).

Si Ulises viaja, lo hace a regañadientes, ya que sólo piensa en su regreso. Como señala el historiador François Hartog: “Ulises se ha convertido en el santo patrón de los viajeros; sin embargo, si hay alguien que no tiene el menor deseo de viajar, es precisamente él”. En efecto, “sólo piensa en una cosa: precisamente en el regreso”. Tras vencer al Cíclope dejándolo ciego, Ulises será castigado por Poseidón, quien lamentablemente le impedirá regresar a casa durante muchos años.

A pesar de las acusaciones de “wokismo” y anacronismos, “La Odisea” de Christopher Nolan, para muchos críticos de cine e historiadores, es probablemente una de las adaptaciones cinematográficas más fieles a los textos homéricos.

En primer lugar, las múltiples voces que se entrecruzan dialogan con las de “La Ilíada” y “La Odisea”, invitando al matiz y a la reflexión. Por otra parte, Ulises no es el héroe glorioso que suele representarse habitualmente; encarna una humanidad quebrada, frente al mundo y frente a sí misma. El relato resuena con el pasado, pero sobre todo con la época de la que surge: la nuestra.

Ulises es el héroe que no olvida. ¿Y qué es lo que no olvida? ¡El día del regreso! Lo que le impulsa a lo largo de todas sus andanzas es, precisamente, el deseo del regreso. ¿Qué significado tiene, entonces, que esta epopeya esté orientada por completo hacia el regreso y no hacia el viaje? ¿Qué nos dice esto sobre la relación del mundo griego con el mundo exterior, con aquello que no es uno mismo, con la alteridad? He aquí algunas de las preguntas que nos hacemos en tanto vemos la película. Esta encierra muchas incógnitas.

Ulises parece haber perdido su identidad a causa de su viaje. El regreso a casa junto a su esposa Penélope le permite reencontrarse con sus raíces. Al preguntarle a ella si el lecho conyugal sigue arraigado, le hace comprender que siguen enamorados. Hay una palabra griega que recorre toda “La Odisea” y que aparece en relación con el lecho arraigado: se dice que está “empedon” en el suelo. Significa “firmemente” de manera “inmóvil” o “constante”.

Ahora bien, “esta palabra aparece en primer lugar para describir la señal de reconocimiento entre Ulises y su esposa”. Por último, durante la prueba de las sirenas, Ulises “está ‘empedon’, es decir, tiene los pies firmes sobre la cubierta de su nave –atado al mástil– mientras pasa frente a las sirenas” Aunque su canto lo perturba muchísimo, y le recuerda todas sus hazañas tristes, no se deja vencer.

Hay que decir que Nolan basó su guion en la traducción de 2017 de Emily Wilson, la primera mujer en traducir “La Odisea” al inglés, y buscó una interpretación realista de la mitología griega en vez de la fantasía más estilizada de otras versiones. Eso sugiere que probablemente mantuvo la lógica original de Homero basada en la venganza personal, la violación de la restauración del orden más que inventar otra motivación.

No hay duda, la película inspirada en “La Odisea” nos hace recordar la condición humana con todas sus debilidades, traiciones, venganzas, aunque también evoca el amor y la fidelidad de Penélope, una mujer inteligente, que leía el pensamiento de su marido, que se pasaba todo el día frente a su telar, y por las noches deshacía lo que había hecho.

Esta lealtad y pasión por Ulises fue la única razón que tenía para existir en esa absoluta soledad que le duró 20 años. No obstante Ulises no vuelve sólo por Penélope, vuelve para recuperar su lugar como rey, esposo y padre. Intenta volver a casa durante toda la Odisea, y cuando por fin llega, su casa ya no es su casa –está ocupada por usurpadores. Por eso la matanza no es sólo un acto de ira, sino el ritual necesario para reconquistar ese hogar antes de poder habitarlo de verdad otra vez.

 

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