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Coahuila

El taco es mantel, servilleta y tenedor a la vez

Por Carlos Gaytán Dávila

Hace 4 años

El nombre se atribuye a don Hernán Cortés

Según la leyenda, el conquistador en un momento de apaciguamiento, o sea, calma, dentro del fragor de la guerra que mantenía con los aztecas, mandó a hacer carnitas unos cerdos que le enviaron de Europa, vía Veracruz a la Ciudad de México, para alimentar a parte de la hambrienta tropa invasora.

Cuando los cocineros dijeron que estaba todo listo, surgió el pero ¡no hay pan!

-¿Redies y ahora cómo nos vamos a comer las carnitas?- clamó el capitán Cortés.

Uno de los indios tlaxcaltecas que se aliaron a los conquistadores, le dijo que las mujeres habían terminado de hacer las tortillas del muy mexicano maíz.

-Pues tráigaselas –pidió don Hernán–, las tortillas primero desde luego. (Las mujeres después)

Y acto seguido dijo “me voy a hacer un taco” y puso carnitas sobre una de las tortillas.

Y taco se le quedó a este rico manjar, que es una preparación muy mexicana y que le ha dado la vuelta al mundo. Esto me lleva a recordar al pionero de los tacos de bistec de res que trajo a Saltillo, como toda una novedad, precisamente el veracruzano Ángel Reyna Hernández, y que desató una gran serie de imitadores por toda la ciudad.

Y si de gastronomía callejera se trata, viene a mi mente el famoso “manos prietas”, que servía tacos de asadura de puerco hervida sobre blancas tortillas de maíz. De un bote de cuatro latas sobre un anafre extraía vísceras del puerco y de sus manos morenas le escurría la grasa, de ahí el apodo “Manos prietas”. La salsa de “Manos prietas” no tenía madre.

La Especial, cantina y taquería, vendía tacos de orejas de puerco lampreadas, así como asado de puerco con sopa de arroz, todo acompañado con aguas frescas de frutas naturales.

¡Tacos joven!, era el negocio de don Leocadio Hernández. Tacos dorados rellenos de carne deshebrada y frijoles, donde la salsa de chile cascabel jugaba un papel muy importante para el paladar.

En Saltillo hay tacos del guiso que usted quiera o guste, si no, pregúntele a Los Pioneros o a Checo. Una partecita de Abasolo hacia el norte de Valdés Sánchez es denominada la calle de los tacos.

¿Y los taquitos colorados de don Nico, el de la plaza San Francisco, o los de la Alameda Zaragoza?

Mejor aquí le paramos, porque ya me dio hambre.

¿Gusta usted un taco de cachete  de puerco?

¡Con todo por favor! (pico de gallo, salsa y cilantro

¡Provecho!

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