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El “todas mías”

Por Amador Narcia

Hace 10 meses

Todos conocemos a alguien así: que quiere estar en todo, que quiere figurar en todo, que quisiera ser la novia de la boda, la quinceañera de la fiesta o la Coca-Cola de las cubas.

Hágase de cuenta. Ahora, la administración de Donald Trump está dispuesta a ir por todo.

Más allá de la lucha comercial y el establecimiento indiscriminado de aranceles con prácticamente todo el mundo, el presidente Trump ha recurrido a la historia para justificarse y erigirse, como hace más de dos siglos, en el policía del mundo.

La Doctrina Monroe -“América para los americanos”- es una postura de la política exterior de los Estados Unidos que se opone al colonialismo europeo en el hemisferio occidental, concebida por el presidente James Monroe, en 1823.

Sostiene que cualquier intervención en el continente, es un acto potencialmente hostil contra los Estados Unidos.

Según un documento de la oficina de Archivos Nacionales de Estados Unidos, “la Doctrina Monroe se invocó en 1865 cuando el gobierno estadounidense ejerció presión diplomática y militar en apoyo del presidente Benito Juárez. Apoyo que le permitió liderar una revuelta exitosa contra el emperador Maximiliano, quien había sido coronado por el gobierno francés”.

Según el mismo documento, casi 40 años después, en 1904, “los acreedores europeos de varios países latinoamericanos amenazaron con una intervención armada para cobrar deudas. En su momento, el presidente Theodore Roosevelt proclamó el derecho de Estados Unidos a ejercer un ‘poder de policía internacional’ para frenar ‘infracciones crónicas’, en su llamado Corolario Roosevelt (o extensión) de la Doctrina Monroe”.

Advierte que, como resultado, se enviaron marines estadounidenses a Santo Domingo en 1904, a Nicaragua en 1911 y a Haití, en 1915, aparentemente para mantener a los europeos fuera.

En este recuento, señala que, en 1962, la Doctrina Monroe se invocó simbólicamente cuando la Unión Soviética comenzó a construir bases de lanzamiento de misiles en Cuba.

El Corolario es muestra clara de la política imperialista de los gobiernos de Estados Unidos.

120 años después, Trump lanza una versión 2.0 de ese Corolario, en la Estrategia de Seguridad Nacional de los Estados Unidos de América. Y es claro y contundente:

“Para garantizar que Estados Unidos siga siendo el país más fuerte, rico, poderoso y exitoso del mundo durante las próximas décadas, nuestro país necesita una estrategia coherente y bien definida para nuestra interacción con el mundo. Y para lograrlo, todos los estadounidenses necesitan saber exactamente qué intentamos hacer y por qué”.

Asume que “otros gobiernos sobreestimaron la capacidad de Estados Unidos para financiar, simultáneamente, un enorme estado regulador-administrativo de bienestar junto con un enorme complejo militar, diplomático, de inteligencia y de ayuda exterior. Hicieron apuestas enormemente equivocadas y destructivas en el globalismo y el llamado ‘libre comercio’, que socavaron la propia clase media y la base industrial de la que depende la preeminencia económica y militar estadounidense”.

“En otras palabras, afirmaremos y haremos cumplir un Corolario Trump de la Doctrina Monroe”, advierte.

Así, este “Corolario Trump”, advierte que es una restauración contundente y de sentido común del poder y las prioridades estadounidenses, en consonancia con los intereses de seguridad de Estados Unidos, y que, de cara al futuro, reequilibrará la relación económica de Estados Unidos con China, “priorizando la reciprocidad y la equidad para restaurar la independencia económica estadounidense”.

Y fija: “La era de la migración masiva debe terminar. La seguridad fronteriza es el elemento principal de la seguridad nacional. Debemos proteger a nuestro país de la invasión, no solo de la migración descontrolada, sino también de las amenazas transfronterizas como el terrorismo, el narcotráfico, el espionaje y la trata de personas. Una frontera controlada por la voluntad del pueblo estadounidense, implementada por su gobierno, es fundamental para la supervivencia de Estados Unidos como república soberana”.
Y, por acá, ¿ya le dieron el golpe?

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