Saltillo

Publicado el miércoles, 19 de octubre del 2022 a las 04:00
Saltillo, Coah.- El cáncer de mama, es una enfermedad que desde el 2006 es de las principales causas de muerte entre mujeres mayores de 45 años en México; tan solo en 2021 le quitó la vida a 7 mil 973 de ellas, y de la cual se han detectado 304 nuevos casos en lo que va del 2022 en Coahuila.
Martha Zapata Rivera, María Elizabeth Quintero y Liliana Gámez son tres mujeres, madres de familia y profesionistas que se toparon de frente con este enemigo en común, y cada una compartió a Periódico Zócalo la lucha a la que se enfrentaron.
Entre las tres, suman 80 quimioterapias y 145 radioterapias, que además de cicatrices, estragos en sus cuerpos y la pérdida de su cabello, el cáncer de mama les dio una gran lección de amor por la vida.
Fue diagnosticada en pandemia
El 23 de junio del 2020, justo en el cumpleaños de su mamá, a Martha Zapata Rivera le dieron la noticia que tenía cáncer de mama, a tan solo una semana de acudir al médico para que le revisara el bulto que se encontró en uno de sus senos.
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De ahí en delante (del diagnóstico) fue seguir con un tratamiento médico, al cual tenía un miedo exagerado, la primer quimioterapia era un pavor, no sabía qué iba pasar en mi cuerpo. No había medicamento en el ISSSTE en esa ocasión, entonces fueron dos compañeras, dos ángeles, una de ellas me regaló mi primera quimioterapia, me la donó y otra de ellas todo el tiempo que duró me estuvo hablando por teléfono, motivando para que perdiera el miedo”, recordó la abogada de profesión.
A lo largo de nueve meses, Martha recibió 8 quimioterapias en el Hospital del ISSSTE, en Saltillo, y 25 radioterapias por las que tuvo que viajar a la Ciudad de México, donde su principal aliciente era estar bien para seguir al lado de sus hijos Eduardo y Rocío.
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Los síntomas que vienen cojuntamente con el tratamiento, el decaimiento, baja de defensas, desgano, depresión, miedo, angustia, tristeza por perder el cabello, eso es lo que a mí más me dolió”, afirmó.
Sus padres, sus cuatro hermanos y sus dos hijos han sido clave para el proceso de sanación, incluso, uno de los momentos que más recuerda fue cuando una de sus sobrinas donó cabello para que le realizaran una peluca oncológica a través de Casa Rosa, asociación para la cual colabora
actualmente.
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Me ha dejado (la enfermedad) el entender que soy una persona fuerte, que debo ser una persona feliz, que me debo de valorar, y que mi felicidad no puede girar en torno a las personas que me rodean”, reiteró la madre de familia.
Martha se encuentra en el proceso de estar bajo revisión constante por cinco años en espera de que el cáncer ya no regrese a su cuerpo, mientras tanto, le gusta visualizarse a futuro como una mujer y profesionista sobreviviente a esta enfermedad.

Lucha por amor a la vida
María Elizabeth Quintero Rodríguez es una maestra jubilada, que desde el 2018 está enfrentando uno de los retos más difíciles de su vida, librar una batalla contra el cáncer de mama.
Antes de tomar unas vacaciones notó en su seno derecho una bolita a la que no le dio mucha importancia, sin embargo, al regresar a su rutina se dio cuenta que seguía creciendo, motivo por el que agendó una cita con su médico.
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Esto fue en cuestión de tres semanas, me manda a hacer una biopsia, tumor maligno, etapa 3A, fue una cosa impresionante. En ese momento sientes que el mundo se te viene abajo, lo primero que piensas es ‘me voy a morir’, mi mamá tenía cáncer, en paz descanse, mi papá tenía cáncer, mi hermana también tuvo cáncer de mama”, detalló Mary sobre todo lo que pasó por su mente cuando se encerró en el baño del consultorio en el que le dieron la noticia.
La confirmación de que el cáncer estaba en su cuerpo se la dieron el 19 de mayo del 2018, a solo un día de cumplir sus 50 años.
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Yo pensaba no me quiero morir, yo amo la vida”, aseguró.
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Me dijo, el tumor es muy grande tenemos el peligro que se pueda reventar e invada otros órganos, me operaron, me extirparon todo mi seno derecho, era muy grande, hubo que quitar muchas glándulas, glándulas mamarias hasta llegar a costilla, sí hubo mucha raspadura”, explicó sobre el proceso en el que también le retiraron tres ganglios para analizarlos y verificar que la enfermedad no se había extendido.
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Estoy 12 días en el hospital en el ISSSTE con drene, sondas etc, regreso a la casa, me dan los resultados de esos ganglios y me dicen ‘positivos para metástasis’, los ganglios también están afectados”, motivo por el que en menos de dos semanas entró de nuevo a cirugía a que le extirparan 27 ganglios más.
La cirugía le dejó como secuela un linfidema que le provoca inflamación y dolor en su brazo derecho, por el cual acude a terapias de rehabilitación a Monterrey, además su tratamiento continuó por varios meses más en los que recibió 15 quimioterapias y 70 radioterapias.
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Lo que a mí me funcionó fue bloquearme, fue no verme, yo no me veía en el espejo, yo me levantaba, me arreglaba, me ponía mis turbantes, compré pañoletas, mi hermana me compraba pañoletas y paliacates de muchos colores, me pintaba, me arreglaba, el quedarte en la cama te hunde”, afirmó.
Mary seguirá tomando medicamento por unos años más, hasta que los exámenes que cada cierto tiempo le piden los médicos le confirmen que el cáncer salió por completo de su cuerpo, mientras tanto, su historia la comparte con otras mujeres en las pláticas que da a empresas y grupos de apoyo, en las que su objetivo es que las mujeres prevengan esta
enfermedad.
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Siempre hay cosas que hacer, me gustaría ayudar a muchas personas que han pasado por esto, que no se dejen caer, porque tu fuerza depende de todo, tú sabes que la mente es muy fuerte, yo siempre he dicho tu mente es un imán, entonces lo que pienses, lo que quieras es lo que atraes”, reiteró.

Sobreviviente al doble
Liliana Gámez Pérez, tiene 46 años, es ama de casa, esposa y orgullosa madre de tres adolescentes, además es una activa colaboradora de la Fundación Reto, a la que se unió cuando terminó su tratamiento contra el cáncer de mama, una batalla a la que enfrentó dos veces.
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Me diagnosticaron el 6 de febrero del 2013, en mi seno del lado izquierdo, fui diagnosticada por primera vez, fue en el IMSS, yo iba sola, entonces sí fue un shock el recibir la noticia”, recordó que en ese momento le preguntó al médico qué era lo que tenía que hacer para vencer la enfermedad.
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Lo que me dijo el doctor, lo que tenemos que hacer, primero, es una mastectomía, el quitarte tu seno fue más impactante para mí que el recibir esa noticia, todas dicen eso, piensan que cuando te dicen cáncer es que te vas a morir, en mi caso no, yo nunca he pensado en morirme”, agregó.
En esa ocasión, el cáncer que le detectaron estaba en etapa 2 y su tratamiento consistió en 8 sesiones de quimioterapia y 25 radioterapias.
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Cuando yo pensaba que todo estaba tranquilo, ya llevaba tres años en revisiones más retiradas, pues ándale, que regresa al otro seno. Mi familia, mis amigos, mis conocidos decían, ya conoces el camino, ya sabes a lo que vas, pero ahora tenía una metástasis en ganglios axilares, entonces el proceso iba a ser más largo, otra vez la cirugía de quitarte tu otro seno, entrar a 49 quimioterapias y 25 radioterapias”, explicó Liliana sobre la segunda ocasión en que enfrentó a su enemigo.
Ahora lleva 5 años en remisión, y desde el 2018 se unió al Grupo Reto, una organización que apoya a mujeres que se enfrentan a un diagnóstico de cáncer de mama, la enfermedad que les cambia para siempre su vida y que les enseña a darle prioridad al ahora.
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Trato de visualizarme sana, de seguirme visualizando sobreviviente. Yo se que dejó una marca en mí, pero que eso no me hace menos”, reiteró.

Cerca de mil 300 mamografías son las que habitualmente realiza la Clínica de Mama del IMSS, cifra que esperan triplicar durante octubre, con el fin de conmemorar el Día Internacional de la Lucha contra esta
enfermedad.
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Nada más durante este mes llevamos más de 3 mil 500 mamografías y nuestra meta son 5 mil, entonces yo creo que sí lo vamos a lograr, pero más allá de este mes, la Clínica de Mama está abierta todo el año”, detalló Laura Irene Pérez Montes, directora de la institución del sector salud.
Agregó que el principal enfoque es entre la población de 40 a 69 años, porque es el grupo de mayor riesgo y en los que más casos se han confirmado.
El IMSS también trabaja en conjunto con algunas empresas, quienes apoyan a trasladar a sus trabajadoras a realizarse exámenes, pero también en todas las UMF se cuenta con el programa PrevenIMSS, al que las mujeres se pueden acercar a solicitar una consulta y de ahí ser canalizadas a la Clínica de Mama.

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Te tuve miedo, pero ya no, y ahora te agradezco porque me enseñaste a encontrar la verdadera felicidad; es cierto, cuando te conocí sufrí mucho, exagerado, pero a lo largo de este tiempo me he determinado a que no me vas a ganar”, dijo Martha Zapata Rivera.
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Te doy las gracias, porque me hiciste fuerte, porque sabía aunque eres una palabra tan pequeña, hiciste mucho daño en mi cuerpo, pero no en mi corazón, no en mi esencia y sigo en la lucha; nunca me dejaré vencer por ti”, responde Liliana Gámez Pérez.
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Tú eres una cosa pequeña contra mis fuerzas, contra lo que soy, yo soy más fuerte que tú, no vas a poder entrar en mi vida, no vas a poder entrar en mi ser, tú no vas a poder estar en mi cuerpo, yo te voy a sacar, yo voy a sanar, yo voy a poder más contigo que tú conmigo, fuera de aquí”, contesta María Elizabeth Quintero.

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