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Encuesta de salud y nutrición

Por Federico Muller

Hace 3 años

Un viejo filósofo decía que el 99% de la felicidad en el hombre depende de su buena salud, y para variar una clínica hospital de la localidad, tiene como estribillo: “el que tiene salud, tiene esperanza; el que tiene esperanza, lo tiene todo”. Se puede teorizar sobre el valor que representa la salud en la vida del hombre, y sobre los medios  no físicos  (espirituales) que tiene para tratarla en caso de perderla. No obstante, en el terreno más pragmático, cuando esta se quebranta, representa una fuerte erogación para el bolsillo del paciente, y sin duda también del erario cuando cubre los gastos médicos de la población enferma. Por ello, se considera conveniente revisar algunas estadísticas nacionales sobre las causas de mayor mortalidad con la finalidad de contribuir a fomentar la cultura de la prevención en el área de la salud; porque la información fidedigna sobre la salud pública en México, conduce a mejores resultados en las políticas públicas. También, el contenido de este artículo hace referencia a las enfermedades que más afectaron a la salud del mexicano, las cuales fueron registradas en la última encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut) 2018.

Causas de defunciones. Una vez que pasó la contingencia sanitaria por el Covid-19 en el país, se pueden revisar con mayor precisión los estragos, que dejó entre la población, al menos en los primeros ocho meses de 2020; y cómo se colocó entre los principales causas de muerte de los mexicanos. En el periodo señalado las enfermedades del corazón fueron la primera causa de muerte con 141 mil 873 casos; después le siguieron los decesos por Covid-19 con 108 mil 658 casos, y en tercer lugar quedó la diabetes mellitus como la causa de muerte de 99 mil 733 personas. Al sumar todas las defunciones acontecidas de enero a agosto de 2020 la cifra llegó a 683 mil 823 casos, número superior, en el mismo lapso de tiempo, al registrado en 2017, en 31 por ciento. Aumento inesperado, que rompió con la tendencia que se traía desde 2010 en el número de muertes en México. El incremento de la mortalidad es atribuido a la pandemia.

Principales padecimientos de la población mexicana. Existe una relación entre las causas de las defunciones y las enfermedades frecuentes de la sociedad mexicana, que al parecer inciden en la tasa de mortalidad del mexicano. La población con diagnóstico de hipertensión en un lapso de 6 años se incrementó en alrededor de 6 millones de personas, pues pasó de 9.3 millones en 2012 a 15.2 millones en 2018. Mientras que en 2012, el 13% de la población nacional padecía niveles elevados de colesterol y triglicéridos, y seis años después (2018) la cifra se elevaba a 19. 5 por ciento. En la diabetes mellitus también había un incremento, pero acotado solo a la población mayor de 20 años; 8.6 millones de personas la padecían en 2018, que superaba a los 6.4 millones de diabéticos en 2012. La hipertensión arterial sistémica y la diabetes mellitus la ciencia médica las considera como enfermedades crónico-degenerativas, que requieren de fármacos para su regulación, que permitan prolongar la vida del paciente afectado. Por otro lado, si la persona rebasa los parámetros establecidos en los niveles de colesterol y triglicéridos, se expone a tener problemas cardiovasculares de reservadas consecuencias para su salud. Las tres enfermedades antes citadas pueden tener orígenes multifactoriales, desde la predisposición genética hasta factores ambientales y culturales. Sin embargo, su adecuado control, o retraso en padecerlas hasta en la edad adulta avanzada, puede lograrse, o al menos paliar sus efectos, a través del ejercicio físico constante, así como siguiendo un patrón alimenticio indicado por el médico, para tener una buena salud. Lamentablemente, los indicadores que presenta la Ensanut 2018 sobre actividad física entre la población, así como de ingesta de alimentos por grupo de edades no son muy halagüeños, y es probable que eso haya contribuido a que su incidencia en la población creciera. Más hipertensos y diabéticos en el país después de seis años (2012-2018), y otro efecto fue el aumento de la población con obesidad o sobrepeso. En cuanto a los resultados que arroja la encuesta sobre el ejercicio, sólo 29% del total de la población cuya edad fluctúa entre los 20 y 69 años, práctica algún tipo de actividad no sedentaria, y lo hace dedicando  hasta 150 minutos (2.5 horas) por semana de su tiempo. En el tipo de alimentos que come el consumidor nacional, cuya edad es igual o mayor a los 20 años, en su menú, la ingesta de verduras ocupa un lugar relativamente modesto: solo la consume 44.9% de la población, menos de la mitad de la población; la ingesta de huevo, es aún más baja: apenas llega al 29.9% de la población señalada. En cambio, entre los productos no recomendados para consumir, uno de ellos, que ha sido parte habitual de su dieta: los refrescos, pues los llevan a la mesa de su hogar cerca del 86% de la población. La encuesta consultada les llama bebidas no-lácteas endulzadas. De acuerdo a las cifras consultadas se presenta una asociación entre alimentación-enfermedades-mortalidad.

 

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