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Coahuila

Engaño que quema en el bolsillo

Por Guillermo Robles Ramírez

Hace 1 semana

¿Saben esa frase vieja de “lo que no cuesta no duele”? Bueno, pues parece que así lo ven en la Asociación de Bancos de México cuando hablan de billetes falsos saliendo de sus cajeros automáticos o directamente de las ventanillas en las sucursales.

Para ellos, es como si no pasara nada, un detalle mínimo, casi inexistente. Algo que para cualquiera de ustedes puede ser normal o restarle importancia, sin embargo, consideren que cuando uno de esos billetes apócrifos cae en tus manos, el golpe va directo al bolsillo, y duele de verdad.

Recuerdo una vez, hace unos años, que un amigo mío, un señor ya mayor que cobra su pensión cada mes, sacó dinero de un cajero en el centro de la ciudad. Volvió a casa todo contento, pensando en pagar las cuentas, y zas, al ir a la tienda, le dicen que uno de los billetes de 500 es falso.

Imagínense la cara que puso no siendo suficiente el proceso tan largo que hacen cada cajero de revisar billete por billete tras a contraluz por ambos lados y todavía usan el marcador para detectar billetes falsos. ¡Ah, pero eso sí! Ahí de ti donde tú hagas lo mismo cada vez que te entregan el cambio.

Sin embargo, para este amigo del quien me refiero, que confía en el banco como en su propia sombra, se queda sin ese dinero, y nadie le responde. Es que el daño es tan personal, tan directo porque ustedes meten su tarjeta de débito o crédito, confía en la máquina, y si sale algo malo, ¿quién paga el plato? Usted mismo, claro.

Y disculpen si reitero, pero es que es redundante hasta el cansancio, el perjuicio cae sobre quien menos lo merece. Hoy en día, ¿quiénes son los que más usan estos cajeros?

Una pregunta que se responde sola ya que son los empleados que reciben su sueldo depositado electrónicamente, o las personas mayores que dependen de su jubilación o pensión. Gente como ustedes o como yo, que no tenemos tiempo ni ganas de andar revisando cada billete bajo la luz o contraluz. Y si el falso aparece en el cajero o en la ventanilla, ¿qué pasa? Nadie se hace cargo.

En el cajero, el banco dice “fue la máquina, no nosotros”. En la ventanilla, la cajera jura y perjura que todos los billetes que dio eran auténticos. ¿Y cómo lo prueba? No hay manera, porque no hay una revisión electrónica obligatoria para cada transacción. Además de ser ridícula la propuesta también lo es que cada cliente se quede ahí, billete por billete, chequeando con luz ultravioleta portátil o a contraluz, como en esos anuncios de televisión que pone la misma Asociación de Bancos o el Banco de México.

Esos spots que nos dicen “revise bien”, pero en la práctica, ¿quién lo hace en el momento? Sería un escándalo, y los bancos no lo permitirían porque ralentizaría todo. Al final, los perdedores siempre somos nosotros, los clientes. Pierdes una parte de tu sueldo, de tu pensión, y nadie te lo repone.

Nadie es consciente o mucho menos se ponen en el lugar de esos empleados de tiendas o negocios que cambian cheques en ventanilla: si les toca un falso, se lo descuentan de su salario. Es injusto, ¿no? Como si ellos tuvieran la culpa. Y mientras, los bancos se lavan las manos.

Hace poco, revisando unas noticias, vi que funcionarios de la Asociación de Bancos, como coordinadores de seguridad, insisten en que no hay problema real con billetes falsos en cajeros o ventanillas. Dicen que los casos son mínimos, casi nulos.

Pero esperen, déjenme pausar aquí un segundo… ¿Mínimos para quién? Para ellos, que ven números en una hoja, quizás. Pero para la gente común, es un drama.

Tomemos por ejemplo lo que dice el Banco de México en sus reportes recientes. Antes, allá por 2008 y 2009, una empresa como Servicio Panamericano, que carga los cajeros para varios bancos, reportaba solo 45 billetes falsos en un año y 69 en el otro. Eso era como dos por estado, más o menos, y decían “no hay problema”. Pero miren cómo han cambiado las cosas. En 2024, Banxico detectó 286,917 billetes falsos en total en el país, y en 2025 subió a 291,673. ¡Casi 300 mil! Y aunque no todos salen de cajeros, una buena parte sí, porque ¿de dónde más vienen?

El billete de 500 pesos es el rey de los falsos, con 148,652 detectados solo en 2025, bajando un poco de los 176,587 de 2024. Pero fíjense, el de 100 pesos explotó, es decir, de 23,672 en 2024 a 73,875 en 2025, más del doble.

Y el billete de 200 no se queda atrás, con 56,153. Estos números no son inventados; vienen directo de Banxico, que es la fuente oficial. Claro, los bancos dirán que es “subjetivo”.

Subjetivo, sí, porque el daño es personal, toca el patrimonio de cada uno. Es fácil para un funcionario en una oficina decir que no pasa nada, cuando no es su dinero el que se evapora. Son insensibles, como tantos en posiciones de poder, ¿verdad? Solo cuentan los casos “reportados oficialmente”, pero ¿cuántos de nosotros nos molestamos en reclamar?

Es una pérdida de tiempo, vas al banco, te hacen esperar, te dicen que investigarán, y al final, nada. Peor aún, a veces te miran con sospecha, como si tú fueras el delincuente tratando de pasar un falso, y te mandan con la policía.

Mientras, los bancos siguen operando con impunidad, dispensando estos billetes a través de sus máquinas y ventanillas. Les comparto una anécdota breve que oí de una persona.

Una mujer jubilada que vive sola sacó su pensión un viernes por la tarde. Al pagar en el supermercado, dos billetes de 200 resultaron falsos. Lloró de la rabia, porque eso era para su comida de la semana. Fue al banco, y después de horas, le dijeron que no podían hacer nada sin prueba. ¿Prueba? ¿Cómo, si el cajero no graba cada billete? Al final, perdió el dinero y la fe en el sistema.

Historias como esta hay miles, pero no salen en las estadísticas porque la gente prefiere callar y seguir adelante. Es que reclamar es un laberinto como todo en México, formularios, esperas, y al cabo, cero resultados.

Y no es solo cuestión de números. Piensen en el impacto más amplio. En un país donde muchos dependen del efectivo, especialmente en zonas rurales o entre la gente mayor que no confía en las “Apps”, bancarias, esto erosiona la confianza.

¿Por qué los bancos no invierten más en tecnología para detectar falsos antes de cargarlos en los cajeros? Servicio Panamericano, o quien sea que los maneje ahora, debería tener chequeos dobles, triples. Pero no, porque cuesta dinero, y “lo que no cuesta no duele”.

Banxico recomienda revisar los elementos de seguridad que son el relieve, el hilo, la marca de agua. Buen consejo, pero en la práctica, en la prisa del día a día, ¿quién lo hace con cada retiro?

Aunque hago la aclaración que no estoy afirmando que todos los billetes sean falsos, ni mucho menos. La mayoría son buenos, gracias a Dios. Pero cuando te toca uno, duele como un puñetazo.

Y los bancos, con su actitud de “es subjetivo”, ignoran que para nosotros es real, tangible. Suben las cifras año tras año de 160,140 en 2023 para el de 500, solo por mencionar, a picos en 2024, y, aun así, minimizan.

Es hora de que se hagan responsables, de que ofrezcan reembolsos rápidos o sistemas mejores. Porque al final, ustedes y yo somos los que pagamos las consecuencias. Pero mientras, cuidado con el cambio, revisen bien, y no confíen ciegamente en la máquina. (Premio Estatal de Periodismo 2011 y 2013, Presea Trayectoria Antonio Estrada Salazar 2018, finalista en Excelencia Periodística 2018 representando a México, Presea Trayectoria Humberto Gaona Silva 2023) www.intersip.org

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