Saltillo|Monclova|Piedras Negras|Acuña|Carbonífera|TorreónEdición Impresa
Muere hijo de El Komander: “Un día nos reuniremos”, escribe el cantante Dictan tres años de prisión en EU a integrante del Cártel del Noreste Durazo mantiene al hijo de Taddei en su gobierno y niega que haya un “clan” Bolsonaro reaparece desde EU: reitera acusación de irregularidades y apuesta por el desgaste de Lula Intermedias en EU: Trump retoma mítines y demócratas perfilan ventaja

Zócalo

|

     

Opinión

|

Información

< Opinión

 

Coahuila

Entre estaciones y decisiones

Por Susana Cepeda Islas

Hace 6 meses

La vida es algo grandioso, pero también tiene sus altibajos; me parece que es semejante a los cambios cíclicos del clima, y cada uno de estos periodos está marcado por características específicas. En primavera, los días son más largos, se da la floración de las plantas, nacen las crías de algunos animales y las aves migratorias regresan. En verano hace más calor y se dan algunas cosechas. En otoño empiezan a bajar las temperaturas; la vegetación inicia un cambio en su color, tornándose amarilla, marrón o roja, y las aves migran. Finalmente, en el invierno hace frío, las noches son largas, la vegetación disminuye y algunos animales hibernan para sobrevivir.

Nuestra existencia es similar a las estaciones del año: en primavera ocurre el renacer y la creación; en el verano es la luz y la plenitud; en otoño el desapego y la depuración y en el invierno la quietud, la muerte. También estamos expuestos a enfrentar desastres naturales que son eventos catastróficos provocados por fenómenos naturales como: sismos, erupciones de volcanes, huracanes, inundaciones, sequías, tormentas, cambios atmosféricos (incendios, ondas extremas de calor o frío), que generan vulnerabilidad en las personas y en la sociedad.

Los seres humanos también estamos expuestos a sufrir cualquier tipo de eventos que dañan nuestra existencia, como accidentes, enfermedades, pérdidas de miembros del cuerpo o de seres queridos, conflictos con los demás, así como cualquier tipo de violencia o violación. En fin, somos susceptibles de recibir algún daño físico, emocional o moral, lo que nos coloca en una condición de fragilidad. Cuando atravesamos por estas situaciones, uno de los mayores obstáculos que existen para avanzar durante nuestro paso por la vida es hacerse la víctima.

Algunas personas, al sufrir algún tipo de daño, tienen dificultad para superarlo y entran en un estado que la sicología define como victimismo o autovictimización, el cual hace referencia a la invención, exageración o generalización de la condición de víctima. Esto puede surgir como un mecanismo de defensa para afrontar los conflictos, como un refugio para manipular, o simplemente para llamar la atención, influir en los demás, obtener beneficios, ganar simpatía.

Es muy sencillo de identificar a este tipo de personas: presentan patrones de conducta en lo que se elude la responsabilidad, se culpa a otros y se intenta mantener una imagen de víctima, donde está exento de toda responsabilidad. Se queja continuamente, elaboran estrategias para manipular emocionalmente a los demás, exageran los problemas y muestran una alta resistencia a buscar soluciones. A veces, sin querer, todos caemos en este estado.

Lo ideal para salir de esta situación es asumir la responsabilidad personal. Está bien, al principio de un suceso grave, sentarnos a llorar y hacernos miles de preguntas, entre ellas una muy común: ¿Por qué a mí me sucede? Sin embargo, debemos dejar esa postura y entrar en acción: abandonar la queja, la autocompasión y tomemos la decisión de comenzar a resolver. Es importante desarrollar la empatía, la creatividad, gestionar los conflictos, centrarnos en afrontar e instrumentar acciones proactivas.

Es mejor soltar, dejar fluir, liberarnos de cargas pasadas para emprender un camino hacia la renovación y el bienestar; agradecer lo vivido para poder abrirnos a nuevas experiencias. Lo invito, querido lector, a cambiar esta forma de pensar: “Siempre me pasa a mí”, “no es mi culpa”, “todos están en mi contra”. Mejor, recordemos las palabras de Confucio: “El único error verdadero es aquel del que no se extrae ninguna lección”. La vida es un aprendizaje: actuemos.

 

Notas Relacionadas

Señal de confianza

Hace 6 horas

62 millones de pesos distribuirá el IEC a partidos para campañas de alcaldías

Hace 7 horas

Celebra San Pedro el Día de Muertos con desfile, concursos y exhibición de catrinas

Hace 8 horas

Más sobre esta sección Más en Coahuila

Hace 6 horas

Señal de confianza

Hace 22 horas

Minino sin uñas

Hace 22 horas

El martes que medirá el poder de Trump