¿El día de las madres eres la que da el regalo más grande, organizas la reunión, cuando se enferma la llevas al médico y no te sientes valorada por tu mama? ¿Además, eres la hija(o hijo) más exitosa(o) tienes el mejor trabajo, la mejor casa, pareja estable y tus hermanos(as) no? Estas acostumbrada a dar demasiado y recibir poco afecto o reconocimiento de tu madre, por lo cual te sientes ansiosa antes del 10 de mayo y triste después de esta fecha. Debido a este rechazo puedes empezar a tener problemas con tu pareja, con tus hijos y en el trabajo.
Si el embarazo no fue una alegría para la madre y no logra superarlo: era demasiado joven, no estaba en sus planes de vida o ya tenía todos los que quería tener, se divorció y odia al padre, emerge un sentimiento de frustración la cual se descarga en contra de la hija(o hijo). Abundan comentarios como: eres una tonta, porque tienes que ser así, no seas tan lenta, eres muy gorda, flaca, porque eres tan… inconscientemente el mensaje que recibe él bebe es: ¡no seas, porque existes!
Así que la hija(o hijo), después de tantas repeticiones, graba en su inconsciente que es lenta, tonta, gorda, inútil, insuficiente y que no merece aceptación, por lo tanto se tiene que esforzar mucho más para agradar a los padres, si ellos no superan sus sentimientos de rechazo y frustración, por más intentos que haga la hija(o) no puede ganar su aprobación. Cuando llega a la adolescencia piensa que no merece que alguien le ame, o que la elijan como pareja estable, porque en su casa aprendió que es menos que los demás.
En otras ocasiones no hay insultos o críticas, pero hubo ausencia, los padres trabajaban todo el día, o fuera de la ciudad o estaban ahí pero no convivían, al llegar a casa estaban de mal humor o cansados, no había demostraciones de afecto físico: abrazos, besos, en ocasiones ni siquiera verbales, un te quiero, eres especial, etc. En este tipo de hogar los hijos aprenden que no son prioridad y tienen que esforzarse demasiado para conseguir la atención de sus seres queridos. Cuando crecen prefieren a pretendientes que las ignoran, las valoran poco o difíciles de alcanzar, algo parecido a sus padres.
La oxitocina es como la batería de autoestima, como la del celular, los padres son los que nos dan el tamaño de la batería, es decir, si los padres no dan suficiente amor, los hijos tendrán que hacer un gran esfuerzo para sentirse amados. Mientras lo superan se relacionan con parejas abusivas, complicadas o hasta violentas. Ahora bien, no se trata de juzgar a los padres, ellos también tuvieron padres que tampoco les dieron suficiente amor, se trata de analizarlos, si comprendes tu pasado puedes corregir tu presente.
A veces la infancia fue tan triste o dolorosa que el cerebro bloquea los recuerdos negativos y solo recuerda los momentos felices, pero en el fondo te sientes triste, vacía(o) e incomprendida(o), nada te llena, puedes tener el mejor empleo, la mejor casa, viajes 3 veces por año, hijos sanos una pareja atractiva pero nada te complace, siempre encuentras el lado negativo, piensas que podrías tener algo mejor, de continuar este sentimiento podrías padecer depresión y si no se trata a tiempo ningún logro te hará feliz y puedes hacerte daño(bulimia, anorexia, adicciones, acelerar tus enfermedades hereditarias como diabetes, hipertensión etc.) hallaras la manera de aumentar tu estrés y disminuir tu descanso y con ello tu salud.
Puedes empezar a tener problemas con tu pareja, con tus hijos, laborales, porque ser suficiente para tu mama o tu papa se volvió un trabajo de tiempo completo, así que descuidas a tu familia núcleo por tratar de rescatar momentos con tus padres que ya no se pueden recuperar. Con el tiempo el descuido a tu familia núcleo cobrara la factura y puede ocurrir una infidelidad, separación, con los hijos problemas de deserción escolar, adicciones, embarazos no deseados, que tengan parejas violentas o problemas legales. Inconscientemente se repite el patrón de conducta y serás ahora la madre o padre que no puso a sus hijos como prioridad, es decir si no sanas tus heridas de la infancia conviertes a tus hijos en tus padres y tendrás que lidiar ahora con el rechazo de tus hijos y tu esposo(a). Los invito a revisar su caso en el consultorio para superar esta crisis. No se desespere siga luchando por su relación pero con conocimiento.
Más sobre esta sección Más en Coahuila