Hace algunos días, un compadre me llamó, vía telefónica, para decirme que no había explicación, que era un abuso, que era una exageración, los precios tan exorbitantes de las habitaciones de los hoteles en la Ciudad de México durante el Mundial FIFA 2026.
Para entrar en contexto, sobre los precios del hospedaje durante la jornada mundialista, estos se incrementan de manera descomunal. Según un estudio de The Athletic, el cual es un medio de información y noticias deportivas, de las cuatro ciudades que tendrán el mayor aumento en el precio del hospedaje hotelero, tres son las sedes mexicanas. En cuarto lugar está la Perla Tapatía, con 405%; la Sultana del Norte se encuentra en segundo lugar con un altísimo 466%, mientras que el primer lugar, con un literal exagerado incremento de 961%, está la Ciudad de los Palacios.
Para ejemplificar el caso de una manera más clara, señalo dos ejemplos: el hotel Ibis tiene una tarifa regular de 800 pesos por noche; durante la justa deportiva el precio por noche en ese hotel de franquicia francesa es de 9 mil pesos, es decir, un incremento del 1,125%. Por su parte, la cadena hotelera norteamericana Courtyard tiene una tarifa regular de 2 mil 500 pesos, y durante la copa FIFA el costo medio es de 28 mil pesos, lo que significa un aumento de 1,200%.
La realidad no es un exceso o abuso de las empresas hoteleras, la verdad es que el mercado es quien establece los precios, cuando la oferta, es decir, cantidad de habitaciones disponibles, no puede ajustarse a la demanda. En este caso no se puede aumentar las habitaciones disponibles de la noche a la mañana y sólo durante un mes; se ocasiona una escasez provocando que las existentes, que son pocas, se conviertan en más deseadas, que de manera regular.
Haciendo que los precios suban, ¿qué tanto?, lo suficiente para que todas las habitaciones se alquilen. Esto debido a que, al llegar una gran cantidad de turistas futboleros, están dispuestos a pagar los “exorbitantes” precios. Si los viajeros no están dispuestos a pagar esas tarifas, los precios bajarían, hasta un punto en el cual se pondrían de acuerdo, turistas y hoteles, a ese punto los economistas lo llamamos punto de equilibrio.
Todas las ciudades mundialistas, incluso aquellas cercanas, en los tres países: Canadá, EU y México, tendrán un aumento del turismo, generando así un aumento en el precio de las tarifas hoteleras, por ejemplo, en Houston será del 457%, Vancouver de 233%.
Regresando a la llamada telefónica, le dije: “Compadre, no es un abuso, así es el mercado”. Mi interlocutor al final de la llamada me aseguró que tendría que cambiar su visita a la Ciudad de México, cuando el mercado vuelva a la normalidad, es decir, después del Mundial 2026.O
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