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Grupo Zócalo
Publicado el jueves, 21 de julio del 2022 a las 04:26
Ciudad de México.- No hay fecha que no se llegue, ni plazo que no se cumpla y por fin el Gobierno de Estados Unidos solicitó ayer consultas de resolución de disputas con México en virtud del acuerdo comercial T-MEC por lo que considera son políticas energéticas discriminatorias a favor de las estatales CFE y Pemex, y en detrimento de las compañías estadunidenses.
Poco después, el Gobierno canadiense anunció que al igual que EU solicitará consultas al considerar que la política energética mexicana es violatoria del Tratado.
Al respecto, la Secretaría de Economía de México, a través de la subsecretaria de Comercio Exterior, Luz María de la Mora, dijo que están abiertos a tener con Estados Unidos un diálogo franco y constructivo para resolver la controversia por los cambios en la política energética mexicana.
La Oficina de la Representante Comercial de EU, Katherine Tai, señaló que las acciones del país bajo sus leyes de energía son inconsistentes con sus obligaciones bajo el T-MEC, incluso señaló que las políticas energéticas de México socavan a las empresas estadunidenses que buscan invertir en el País, afectan los intereses económicos estadunidenses en múltiples sectores, desincentivan la inversión por parte de los proveedores de energía limpia, y evitan que las empresas compren energías limpias y confiables.
Además, considera que las acciones del Gobierno mexicano menoscaban la capacidad regional para combatir el cambio climático de manera efectiva y revierten las reformas que hizo el país bajo el Acuerdo de París para cumplir con sus objetivos climáticos.
El Ministerio de Canadá de Comercio Internacional, Promoción de Exportaciones y Pequeñas Empresas dijo a Reuters que están de acuerdo con Estados Unidos en que los cambios en política energética van en contra del T-MEC, sin embargo, pedirá sus propias consultas.
La portavoz del ministerio, Alice Hansen, dijo:
“ Nos unimos a Estados Unidos en la toma de medidas mediante el lanzamiento de nuestras propias consultas en el marco del tratado.
Las consultas deben empezar a más tardar 30 días después de la fecha de la entrega de la solicitud, es decir, a partir de ayer 20 de julio, dijo Kenneth Smith, exjefe de la Negociación Técnica para el T-MEC.
A decir del también socio en Agon, aunque la etapa de consultas no necesariamente detiene la inversión que ya está llegando al país, tampoco es una buena señal a nivel internacional porque manda un mensaje de que el principal socio comercial de México considera que hay una violación que amerita conformar un panel.
Represalias, en ciernes
En caso de que no se logre un acuerdo en la solicitud de consultas con Estados Unidos y Canadá vía T-MEC, México enfrentará un panel de controversias en el que corre el riesgo de hacerse acreedor a represalias comerciales, advirtió el Instituto Mexicano para la Competitividad.
Este día, Estados Unidos y Canadá señalaron que la política energética de la Administración de López Obrador viola varios artículos del tratado comercial y es “inconsistente” con las obligaciones acordadas en el T-MEC.
Aseguró que para evitar un conflicto es indispensable que México cumpla a la letra lo establecido en el T-MEC.
Al respecto, Ernesto O´Farrill, presidente de la Comisión de Análisis Económico del Instituto Mexicano de Contadores Públicos (IMCP), señaló que la disputa sobre políticas energéticas generará mayor incertidumbre al ambiente de negocios, lo que a su vez daña la confianza de los inversionistas.
Consideró que México podría hacerse acreedor a sanciones o aranceles en los productos que exporta para compensar, según las reglas del T-MEC, el impacto negativo que tendrían las empresas estadounidenses en materia energética.
“ Podrían imponer sanciones, aranceles a otro tipo de productos que exportamos como pueden ser productos del campo para compensar, de acuerdo con las mismas reglas del Tratado, el impacto negativo que tendrían las empresas americanas con aranceles que tengan también un impacto negativo en nuestra economía, lo que sería realmente poco afortunado”, dijo O’Farrill.
Señaló que ese sería uno de los escenarios que podrían darse tras la solicitud de consultas que hizo el gobierno norteamericano por la política energética de México, con lo que se inicia la primera etapa del mecanismo general de solución de controversias del T-MEC.
Por su parte, la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin) advirtió que “no es conveniente entrar en controversias con nuestro principal socio comercial”, ya que podrían afectar a la economía mexicana, con restricciones al comercio e imposición de aranceles.
José Abugaber Andonie, presidente de la Concamin, manifestó su preocupación e instó al Gobierno federal a acatar las exigencias del T-MEC en materia energética para evitar sanciones comerciales y aranceles.

El Gobierno de México debe de corregir el rumbo y apegarse a los compromisos del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) afirmó el presidente de The American Society of Mexico, Larry Rubin.
Luego de conocerse que Estados Unidos inició consultas por considerar que van contra el T-MEC los cambios a la política en materia eléctrica y petrolera mexicana, Rubin afirmó:
“ El Gobierno de México aún tiene tiempo de corregir el rumbo y así demostrar que el Gobierno de México se apegara al espíritu y letra del T-MEC con el objetivo principal de continuar atrayendo inversiones de diferentes sectores y así demostrar que México sí respeta sus obligaciones”.
Sobre todo, que cumple con los compromisos de los capítulos de acceso a mercados, inversión y empresas de propiedad estatal, dijo.
Rubin señaló que “la comunidad americana confía en que el presidente Andrés Manuel López Obrador hará lo correcto y forjará una agenda para resarcir el daño que se le ha causado a inversionistas extranjeros”. (El Universal)
La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos detalló los artículos del T-MEC que estaría violando el Gobierno mexicano en materia energética.
1.- México modificó la Ley de la Industria Eléctrica para exigir que el Centro Nacional de Control de Energía (Cenace) priorice de varias maneras la electricidad producida por la CFE sobre la de productores privados.
La medida parece ser incompatible con el artículo 2.3 del T-MEC, ya que México no ha otorgado trato nacional a las mercancías estadunidenses.
Tampoco se acoge al artículo 14.4, debido a que México no ha otorgado a los inversionistas estadunidenses y sus respectivas inversiones un trato que no sea menos favorable que el que se otorga, en circunstancias similares, a los inversionistas mexicanos y sus inversiones.
2.- EU denunció también una serie de obstáculos que están sufriendo las empresas privadas para operar en el sector energético mexicano, como retrasar, denegar o no actuar sobre las solicitudes de nuevos permisos o modificaciones de permisos; suspender o revocar los permisos existentes; o bloquear de otro modo la capacidad de las empresas privadas.

Dichas medidas con compaginan con los artículos 2.3, 14.4, 2.11, 22.5.2 y el 29.3 del T-MEC.
3.- A Estados Unidos también le causa molestia el aplazamiento del requerimiento de suministro de diésel ultrabajo en azufre solo para Pemex, a la que se le otorgó una prórroga de cinco años, cuando dicha medida debió entrar en vigor en 2018.
Este acto violaría el artículo 2.3 porque México no otorga un trato nacional a las mercancías estadunidenses, y el 22.5.2, ya que al favorecer a Pemex, la CRE no estaría ejerciendo su discreción regulatoria de manera imparcial.
4.- EU también alerta sobre diversas acciones relativas al uso del servicio de transporte de gas natural en México.
Este tema no compaginaría con el artículo 2.3 del T-MEC, porque brinda a los productos importados un trato menos favorable que el otorgado a productos similares de origen nacional. Asimismo, violaría el artículo 2.11 porque es una prohibición o restricción a la importación de un bien de Estados Unidos con destino a México, al exigir que se contrate solo a la CFE y sus subsidiarias para el transporte de gas natural.
Las consultas son una serie de diálogos en la que las partes buscarán un común acuerdo; en caso de no lograrlo, los solicitantes -en este caso Estados Unidos y Canadá– pasarían al establecimiento de un panel de solución de controversias.
El proceso de las consultas tiene una duración máxima de 75 días.
Si en el periodo no se alcanza un acuerdo, se podrá solicitar un panel de solución de controversias, el cual estaría integrado por tres o cinco panelistas elegidos a partir de una lista preaprobada por los tres países miembros del T-MEC.
Una vez definidos los integrantes, el panel tendrá un plazo de 150 días para emitir un reporte inicial y después 30 días para presentar el reporte final, dependiendo de cuáles países acordarán una solución a la controversia.
Durante el proceso de solución de la controversia energética, la Secretaría de Economía será la encargada de coordinar la defensa del Estado mexicano.
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