La diferencia entre el yogurt convencional y el griego es que la consistencia del segundo es más espesa y cremosa, esto se debe al proceso de elaboración que reduce la cantidad de líquido que contiene.
“ El yogurt griego es como un queso de yogurt, es decir, un yogurt convencional colado”, explica la Profeco en su Revista del Consumidor.
Una de las bondades principales de este producto es la proteína que contiene, que puede ascender hasta 10 por ciento de su composición (cuando el yogurt común sólo contiene 5 por ciento).
Por desgracia, hay marcas que también añaden azúcar en exceso, sin que su etiquetado advierta al cliente sobre lo que está por consumir.
Lo anterior se debe a un vacío legal en el país, ya que no existe una Norma Oficial Mexicana que regule los procesos de elaboración del yogurt griego. De ahí que los consumidores deban poner especial atención a lo que compran.
Éstas son las marcas que engañan al consumidor
El estudio realizado por la Procuraduría Federal del Consumidor se enfocó en la información del etiquetado (contenido neto e ingredientes), y también verificó la presencia de microoganismos vivos (tanto benéficos como dañinos) y almidón.
Yoplait Skyr
La Profeco detectó que este yogurt griego natural, deslactosado, sin grasas y reducido en calorías miente en el contenido neto de su etiqueta.
Esto porque declara 120 gramos de contenido pero sólo tiene 111 gramos y se vende en 17 pesos.



















