Presentó solicitud de licencia Rubén Rocha Moya como gobernador de Sinaloa. Es el reconocimiento, aunque no lo digan así, de que la presión política y el desgaste público lo rebasaron. En Sinaloa, la narrativa cambió: de control a crisis, de gobierno a sobrevivencia.
Rocha llega a este punto cercado por acusaciones, por el ruido creciente en su entorno y por un contexto que dejó de favorecerle. La licencia no resuelve nada de fondo; apenas compra tiempo. Y en política, cuando se pide tiempo, casi siempre es porque ya no hay margen de maniobra.
Las consecuencias
Expertos en temas de narcopolitica anticipan que la caída del gobernador de Morena , Rubén Rocha Moya, es el principio del fin del narco Estado que se estableció desde el sexenio de Andrés Manuel López Obrador. ¿Se acuerdan de la estrategia: abrazos, no balazos; hoy tiene sus principles consecuencias políticas.
Es inevitable
También pidió licencia Juan de Dios Gámez como alcalde de Culiacán. La decisión alcanza al gobernador Rubén Rocha Moya.
Gámez no llegó solo. Forma parte del primer círculo del gobernador. Su carrera se construyó desde ese grupo y su llegada al cargo respondió a una decisión política, no a una contienda abierta. Finalmente, todos forma parte de Morena, por eso su salida tiene implicaciones directas en el mandatario estatal.
El caso es que las acusaciones desde Estados Unidos, que lo vinculan con favores al crimen organizado, colocan a Sinaloa en un escenario que rebasa la política local.
La licencia busca contener daños y mandar el
Mensaje de que todo queda en lo local… pero no es así. Rocha cae. Es inevitable.
“Muerte y destrucción”
Y justo este viernes lo dijo en Saltillo Alejandro Moreno Cárdenas, para mayores referencias, dirigente nacional del PRI. Alito aseguró que la narcopolitica de Morena, a donde llega convertida en gobierno, genera “muerte, destrucción e incapacidad”..:: como si supiera de lo que venía para Sinaloa.
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