Internacional

Publicado el sábado, 5 de marzo del 2011 a las 16:00
Washington, DC.- La oficina para el Control de Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego (ATF, por sus siglas en inglés) realizó una operación que permitió, durante más de un año, el paso de miles de armas a México y la muerte de un agente de la Patrulla Fronteriza abatido por una de esas armas en diciembre pasado. La operación nombrada “Rápido y Furioso” se ejecutó sin notificar al Gobierno de México.
Tras la investigación desarrollada por el Centro para la Integridad Pública y Los Ángeles Times, en la que documentos internos de la ATF han dejado al descubierto el fracaso de un operativo que intentaba desmantelar la cadena de contrabando que permitía armarse a los cárteles de la droga en México, el director en funciones de la agencia, Kenneth E. Melson, se vio obligado a anunciar la creación de un panel de expertos y profesionales para revisar todas las estrategias a raíz del estrepitoso fracaso de la operación “Rápido y Furioso”.
“Esta revisión nos permitirá maximizar la efectividad de ATF ante los más complejos casos de tráfico de armas y procesamiento de los responsables. Al mismo tiempo, apoyará nuestros esfuerzos para reducir el flujo ilegal de armas a México y combatir las redes de tráfico dentro de Estados Unidos”, dijo Melson en medio de una tormenta de críticas y las demandas de investigación desde el Congreso.
Dejaron pasar más violencia “Con el número de armas que hemos dejado pasar a México, nunca sabremos cuántas personas serán asesinadas, asaltadas y violadas… Esas armas servirán para aumentar los índices de criminalidad hacia ambos lados de la frontera”, aseguró al Centro para la Integridad Pública, John Dodson, uno de los agentes de ATF que se opusieron a la idea de dejar pasar por la frontera con México cajas llenas de AK-47 para tratar de saber su destino final.
“Mientras más armas compren (y dejemos pasar), más violencia habrá” en México, advirtió Dodson en otra entrevista a la cadena CBS, para dejar al descubierto la revuelta protagonizada por varios agentes de ATF contra la estrategia autorizada desde septiembre de 2010 por Mark Chait, encargado de la operación “Rápido y Furioso”.
División interna en EU Apenas el pasado jueves el secretario de Justicia, Eric Holder, le solicitó al inspector general del Departamento revisar las tácticas de los agentes de ATF que han intentado desmantelar mediante estrategias arriesgadas las redes de traficantes de armas que operan a lo largo de la frontera con México.
Las instrucciones de Holder se produjeron en medio del escándalo desatado no sólo por el paso de miles de armas hacia México, sino con el asesinato del agente de la Patrulla Fronteriza, Brian Terry, en diciembre pasado.
El agente murió abatido por un arma que habría sido parte de un cargamento de AK-47 que cruzó la frontera con México con el conocimiento de ATF.
Según la investigación que aún está en curso, el objetivo de esta operación fallida era conocer el destino final de un armamento que se volvió contra uno de sus propios agentes.
Misión fracasó Según señaló el senador Grassley, el Departamento de Justicia le ha denegado un pedido para que le fueran entregadas las copias de mensajes entre el cuartel general de la ATF en Washington y la oficina de la agencia en Phoenix, tras la muerte en el sureste de Arizona, cerca de la frontera mexicana.
“La campaña de Grassley contra este tipo de operativos de ATF ha sido vinculada, desde distintos medios, a los esfuerzos del Partido Republicano y la Asociación Nacional del Rifle para tratar de ejercer un mayor control sobre una agencia que se ha pronunciado en favor de establecer más controles sobre la venta múltiple de armas de asalto a lo largo de la frontera con México”.
Desprecian protesta de Calderón sobre Pascual Philip Crowley admitió en conferencia de prensa que las revelaciones difundidas por WikiLeaks han creado tensiones y que Washington está decidido a ‘’Manejar cualquier tensión surgida por la aparición de esos cables’’ diplomáticos, pero calificó como ‘’excelente’’ la labor de Pascual y su equipo en defensa de los intereses nacionales estadounidenses.
“Entendemos que los retos que tenemos con México son difíciles, ejercen presión en la relación bilateral. Nos esforzamos con México en los temas de seguridad que nos preocupan a ambos y reconocemos el peso extraordinario que recae sobre las instituciones mexicanas’’, agregó Crowley.
Los comentarios de Crowley surgen un día después de que Calderón se reuniera con el presidente Barack Obama. Si bien el Mandatario mexicano no mencionó el tema durante su conferencia de prensa junto a su colega estadounidense, éste ha expresado su frustración por el contenido de los cables diplomáticos en entrevistas recientes concedidas a los diarios “El Universal” en México y “The Washington Post”.
Según los reportes de ATF que han salido a flote durante la investigación, aproximadamente unas mil 765 armas fueron vendidas a presuntos contrabandistas en un lapso de 15 meses. De este total, 797 fueron recuperadas en ambos lados de la frontera México-EU, incluyendo las 195 que fueron ligadas a crímenes en suelo mexicano.
La idea de dejar pasar armas para conocer a los últimos beneficiarios de la cadena, provocó serias disputas y divisiones al interior de la unidad de ATF en la ciudad de Phoenix, según la denuncia del agente David Voth, que ahora es investigado desde el Congreso.
Algunos congresistas, como el senador republicano Chuck Grassley, aseguran que este tipo de operativos ponen en peligro las vidas de los agentes del orden.
AP
Estados Unidos no planea reemplazar a su embajador en México Carlos Pascual pese a que el mandatario mexicano Felipe Calderón señaló que los reportes diplomáticos filtrados por WikiLeaks han dañado la relación bilateral, dijo el portavoz del Departamento de Estado.
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