Internacional

Publicado el jueves, 7 de mayo del 2026 a las 19:38
Oakland, California.– El juicio que definirá el futuro de OpenAI alcanzó un punto crítico este jueves en los tribunales de California. Tasha McCauley, exmiembro de la junta directiva de la tecnológica, testificó que el director ejecutivo, Sam Altman, mantuvo un “patrón de mentiras” que generó una profunda alarma entre los altos mandos de la empresa antes de su mediática destitución y posterior retorno en 2023.
McCauley, quien presentó su declaración vía video, aseguró que la junta directiva temía que el comportamiento de Altman fuera imitado por otros empleados, erosionando la cultura ética de la organización.
Según información citada por NBC, la emprendedora intentó, sin éxito, implementar políticas más rigurosas sobre conflictos de interés, especialmente en relación con las inversiones personales de Altman que podrían colisionar con su liderazgo en la compañía.
Estas declaraciones coinciden con lo expuesto el miércoles por la exdirectora de tecnología, Mira Murati, quien describió un ambiente de “discordia y caos” fomentado por el propio Altman para dividir a los altos cargos de la empresa.
El proceso judicial, encabezado por la jueza Yvonne Gonzalez en Oakland, deriva de la demanda interpuesta por Elon Musk. El multimillonario acusa a OpenAI, a sus cofundadores Sam Altman y Greg Brockman, y a su principal socio, Microsoft, de:
– Incumplimiento de contrato: Alega que abandonaron la misión original de desarrollar IA para el beneficio de la humanidad.
– Enriquecimiento injusto: Priorizar la rentabilidad económica sobre el interés público.
– Traición institucional: Transformar una entidad sin fines de lucro (fundada en 2015) en una estructura de “beneficio limitado” con una valoración de 800,000 millones de dólares.
Musk, quien testificó durante tres días la semana pasada, calificó de “tontería” haber donado 38 millones de dólares en financiamiento inicial, dinero que consideró una entrega “esencialmente gratuita” para lo que hoy es un gigante comercial.
El juicio no solo ha revelado grietas administrativas, sino también episodios de tensión personal. Greg Brockman, cofundador de OpenAI, testificó haber sentido temor de ser agredido físicamente por Musk durante los periodos de mayor fricción entre los fundadores.
Por su parte, Sam Altman aún no ha subido al estrado, pero su nombre encabeza la lista de testigos para las próximas sesiones. El juicio ha entrado en receso y se reanudará la próxima semana, la cual será la última fase de testimonios antes de que el jurado comience sus deliberaciones.
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