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Agencias
Publicado el domingo, 3 de julio del 2016 a las 14:03
Ciudad de México.-Al hablar de drogas resulta ineludible invocar la frase del famoso médico y astrólogo suizo Paracelso: “Dosis sola facit venenum”. Es decir, solamente la dosis hace al veneno, por lo que este alquimista consideró que los fármacos contienen a la vez propiedades tóxicas y propiedades terapéuticas. En este sentido, hay que recordar que antes de la prohibición de las drogas, gestada a principios del siglo 20, las plantas y sustancias ahora proscritas y consideradas como causantes de delitos contra la salud ya habían tenido una gran cantidad de aplicaciones medicinales.
Destacan los fármacos provenientes de la amapola o Papaver somniferum; la mariguana o Cannabis sativa, y la hoja de coca o Erythroxylum coca, que desde tiempos ancestrales han tenido multiplicidad de usos en las prácticas médicas de diversas sociedades. El eminente filósofo español Antonio Escohotado mencionó en su libro Historia General de las Drogas algunos narcóticos que eran empleados como remedios por los egipcios. Por ejemplo, ya desde entonces el opio era utilizado en cocimientos simples como analgésico y tranquilizante.
Por su parte, el célebre botanista Pedanio Dioscórides en su texto sobre materia medicinal y venenos mortíferos distinguió dos especies de cáñamo: uno salvaje y uno doméstico. Este último era útil para disminuir el dolor de oídos, si se consumía toda la hierba verde. Asimismo, el médico griego recomendó un cocimiento de raíz de la variedad de cannabis salvaje, que aplicado en forma de emplasto podía mitigar las inflamaciones y deshacer los nudos de las articulaciones.
También a Paracelso, el alquimista renacentista que en realidad se llamaba Teofrastro Bombasto de Hohenheim, se le atribuye la creación del láudano: un preparado que contenía extracto de opio y que generalmente se mezclaba con alcohol y especias. Además, en sus textos sobre botánica oculta señaló que podía hacerse una tintura medicinal de cáñamo con 20 gramos de extremidades de la planta, que tenían que macerarse durante 15 días en alcohol de 90 grados. Con una dosis de entre 5 a 25 gotas al día de esta mezcla podían tratarse desde cefalalgias, ataques de tos convulsa, dolores estomacales, hasta usarse como hipnótica debido a sus cualidades como inductora del sueño.
Adelantos en farmacéutica
Durante el siglo 19 se dieron importantes avances en la farmacéutica debido a que se aislaron diversos alcaloides, entre los que destacan la morfina (1806), la cocaína (1860) y la heroína (1883). Además los científicos mexicanos no tardaron en comenzar a aplicar estas sustancias en la terapéutica nacional, a investigar sus propiedades, a advertir los riesgos que podía generar su consumo excesivo o sin supervisión médica, e incluso a relacionarlas con la adquisición de “vicios”. Aun así, durante esta centuria se comercializaron estas drogas y otros preparados con opio, en boticas y droguerías del país, así como con mariguana, toloache, peyote y otras hierbas psicoactivas.
En los textos sobre farmacopea mexicana los preparados con opio eran recetados para combatir el insomnio, calmar dolores, disminuir la exaltación, neuralgias, enajenación mental, diarreas, cólera, vómitos, bronquitis y en la mayoría de las afecciones crónicas del aparato respiratorio. De la resina extraída de los bulbos de adormidera se han obtenido múltiples preparaciones, que van desde tinturas, jarabes, pomadas, polvos y extractos, hasta supositorios, inyecciones y láudanos. De entre estos últimos elíxires destacó el creado por el médico inglés Thomas Sydenham, en el que se debía mezclar el opio con vino de Málaga. Sin embargo, debido a las dificultades de adquirir este licor en México, se preparaba algún otro alcohol. (Con información de Vice.com/ Nidia Olvera, @Nidotzin)
Hoy significan depravación
Con el tiempo la palabra droga fue adquiriendo el sentido de depravación que contiene actualmente; exaltando su toxicidad y desdeñando sus propiedades medicinales, así como asociándola con la enfermedad y la criminalidad. En particular, en el caso de la mariguana en México, ya que al ser objeto de una prohibición absoluta los estudios científicos se han visto limitados por más de 60 años. Aun así, en publicaciones recientes se ha evidenciado la acción terapéutica de la planta de cannabis y sus principales componentes, sobre la sintomatología de múltiples padecimientos como la epilepsia, el cáncer, la esclerosis múltiple, la artritis, dolores crónicos y otras enfermedades oftálmicas, de la piel, del sistema nervioso y neurodegenerativas.
Polvos de Dower Otra importante especie para la farmacología es la hoja de coca, que en México era prescrita en cigarrillos, extractos, vinos y píldoras.
‘HORCHATA’
La mariguana en México no sólo ha sido usada con alcohol para las reumas de nuestras abuelas. Desde su llegada a la Nueva España en tiempos coloniales, el cáñamo fue utilizado como fibra, con fines rituales, recreativos y medicinales. Durante el siglo 19 se reportó la preparación de una “horchata” preparada con las semillas de cannabis para tratar la gonorrea. Además se ha empleado el aceite de esta simiente para las hemorroides y para la galactorrea, es decir, la secreción anormal láctica de la glándula mamaria.
PEYOTE
Finalmente no hay que olvidar que México se caracteriza por la gran diversidad de plantas endémicas psicoactivas, entre las que destaca la cactácea Lophophora williamsi, mejor conocida como peyote. También ha tenido múltiples aplicaciones terapéuticas
Para los años 20 en la farmacopea nacional seguían recetándose dos cucharadas de tintura de peyote al 10%, para el aumento de la estimulación del cerebro y los centros motores, el aumento de la presión arterial y como calmante en casos de locura.
NEUROSIS Y TRASTORNOS
Los antiguos médicos mexicanos recetaron pócimas con cannabis para la neurosis, la enajenación mental, trastornos de estómago y dolor de cabeza. En 1902 el farmacéutico Juan Manuel Noriega en su Curso de Historia de las Drogas señaló que a pesar de las dificultades para obtener ejemplares auténticos de mariguana, era usada con éxito como antiespasmódico. Para la década de 1920, seguía recomendándose dosis de 5 a 30 gotas de extracto de cannabis para tratar el tétanos, hemorragias uterinas, la histeria, el insomnio, entre otros.
La más popular… en México
En México, la mariguana es la droga ilícita de mayor consumo, registrando el 88.1% de los pacientes que acuden por primera vez a los Centros de Integración Juvenil después de que aceptan su uso.
Lo anterior, según datos del Sistema de Información Epidemiológica del Consumo de Drogas (SIECD) de los Centros de Integración Juvenil (CIJ), que concentra información de más de 240 mil usuarios de sustancias ilícitas.
También se dio a conocer que entre el 2008 y 2015 se registró un aumento del 10% en el consumo de metanfetaminas, al pasar de 11.5 a 22.2 por ciento.
Otros preparados narcóticos que fueron comunes durante el siglo 19 y principios del 20 son los polvos de Dower, que requerían nitrato y sulfuro de potasio, opio seco y polvo de ipecuana, esta última, una planta americana famosa por sus propiedades para inducir el vómito. Además se comercializaban la tintura de opio alcanforado o elíxir paregórico de Dublín.

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