“China tiene una economía vibrante, pero el capital jamás estará por encima del pueblo. No es el mercado quien dicta el rumbo en la nación, sino el Partido y la planificación estatal.
Aquí los empresarios no gobiernan, obedecen. No hay espacio para las oligarquías que en otros países saquean la riqueza común. El Socialismo no significa ausencia de mercado, significa que el mercado sirve al bienestar de la sociedad, no a los bolsillos de unos cuantos”.
El Partido Comunista de China ha venido consolidándose como el instituto político más importante e influyente del mundo. En este su 105 aniversario tiene 96 millones de militantes y es gobierno de la potencia tecnológica en ascenso.
Logró sacar a más de 800 millones de personas de la pobreza, a través de la planificación a largo plazo que actualmente va en su XV plan quinquenal.
Desde una visión euro centrista, es difícil comprender la realidad del comunismo chino o sinización del marxismo a través el control absoluto que el Partido desarrolla sobre riqueza y tecnología, usando herramientas como el mercado y la propiedad privada de los medios de producción.
Una revolución de décadas que adaptó a la realidad el marxismo leninismo a través del pensamiento de Mao Tse Tung, Den Xiaoping hasta el de Xi Jinping. Su modelo de democracia popular; es ejemplar, donde los ciudadanos votan directamente a sus representantes locales, quienes a su vez eligen a los diputados de la Asamblea Nacional. Ciudadanas y ciudadanos que participan activamente en la toma de decisiones a través de las consultas públicas realizadas por los comités vecinales a través de distintos medios en los que se incluyen plataformas digitales lo que da permanente contacto entre pueblo y gobierno.
Un modelo para Mexico, para el sur global, y para las ciudadanas y ciudadanos de todo el mundo.
El mundo no cambia porque alguien se le ocurre una gran idea, el mundo cambia cuando hay mejor trabajo, vivienda digna y educación y salud son derechos universales. El mundo cambia cuando el ser social cambia.
Los árboles no necesitan aplaudir.
en el instante de zozobra lleno
estampa y cartel me dan certeza
de la firmeza del timón
Sin más conquista que mirada de sonrisa
concédeme ver amanecer
siempre de pie como quien camina
en la fraternidad de un abrazo.
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