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Grupo Zócalo
Publicado el martes, 21 de abril del 2026 a las 04:14
Sevilla, España.- De estar rozando el cielo otra vez, a vivir la cara más amarga y dura del toreo. José Antonio Morante de la Puebla pagó con sangre su más absoluta entrega en la Real Maestranza de Caballería de Sevilla.
Morante fue herido por el cuarto de la tarde, un toro que salió al ruedo sin celo y que arrolló al cigarrero en el recibo capotero, prendiéndole a la altura del glúteo e infiriéndole una grave cornada que presenta un alcance importante por los destrozos provocados.
La embestida
Después de cortar una oreja a su primero, sonriente y confiado Morante en todo momento, intentó, capote en mano, parar al cuarto, Clandestino, astado de Hermanos García Jiménez de 512 kilos, muy suelto y distraído de salida.
De repente, se le vino encima, lo arrolló con fuerza y lo lanzó con violencia contra el albero; una vez allí, lo buscó con saña, y lo pisoteó al tiempo que el torero, con semblante dolorido, se llevaba la mano izquierda al glúteo sin que, en principio, brotara sangre y sólo aparecía un agujero pequeño en la taleguilla a la altura del muslo izquierdo.
Fue trasladado a la enfermería, y el parte médico aclaró que la cogida era más grave de lo que pareció en un principio.

Muy peligroso
El parte médico firmado por el doctor Octavio Mulet, cirujano jefe de la enfermería de la plaza de la Maestranza de Sevilla, calificaba de “muy grave” la cornada de Morante de la Puebla, que ha sido sometido a una intervención de más de dos horas de duración.
En concreto, según los médicos, se trata de una “herida por asta de toro en margen anal posterior con trayectoria de unos 10 centímetros, lesionando parcialmente musculatura esfinteriana anal, con perforación en la cara posterior del recto de 1.5 centímetros”.
La intervención, continúa el parte, ha consistido en un lavado de la herida, la reparación de la pared rectal y del aparato esfinteriano, dejando un drenaje aspirativo en el espacio postanal y retrorrectal.
El festejo quedó en un mano a mano; pero la plaza quedó compungida y conmovida. Nadie esperaba que una tarde que se presumía exitosa acabara con Morante en la enfermería. El dolor de la tarde se lo llevó el sonriente y animoso Morante, que ahora reposa en la cama de un hospital sevillano.

Diagnostico oficial
El pronóstico fue reportado por el cirujano como muy grave:
Herida por asta de toro en margen anal posterior con trayectoria de unos 10 centímetros, lesionado parcialmente de la musculatura esfinteriana anal y con perforación en cara posterior de recto de 1.5 centímetros.
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