¿Y si le ponemos “Guadalupe”?, el papá de la recién nacida hacía 24 horas.
–Tienes razón. ¿Por qué no se nos había ocurrido antes? Después de cinco hijas, ya es justo que le pongamos ese nombre tan mexicano a la séptima de nuestros hijos, tal como nos lo sugirió un sacerdote franquista en España. ¿Te acuerdas, Enrique?, preguntó la recién parturienta con un semblante de absoluta fatiga.
Yo los escuchaba, divertida. Me hubiera gustado que me bautizaran con otro nombre, como por ejemplo “Sofía”, como se llamaba una de las amigas de mi mamá que siempre mencionaba durante su embarazo: Sofía Verea y Corcuera de Bernal. Siempre escuché decir a mi madre durante su embarazo que ella tenía un tipo muy bonito y unos ojos azul turquesa preciosos. Los míos, que apenas puedo abrir, creo que son cafés, no como los de mis hermanas mayores que los tienen claros. Mi mamá está muy contenta porque Miguel Alemán será el próximo presidente de la República, el primero civil de la posrevolución, es amigo de mi papá porque fueron juntos a la misma preparatoria. A pesar de que mi padre es panista, él también está muy contento con el nuevo mandatario veracruzano de un partido que se llama Partido Revolucionario Institucional. En la cuna del Hospital Francés escuché decir que el dólar está a 4.85 pesos.
Qué extraño resulta nacer en medio de una familia tan numerosa. Creo que me voy a divertir mucho, aunque para mi papá dice que seré una carga y una mujer más. Qué bueno que me antecedió mi hermano, Enrique, quien me lleva cuatro años. Temo que sea el consentido de mi mamá, porque nació el 10 de mayo, día de las madres.
¿Cuál será mi destino? Nací bajo el signo de Leo, seguramente me pasaré la vida leyendo. Yo de grande quiero ser escritora. Una escritora muy rica y muy conocida. Quiero escribir unas cartas, largas, largas. y muchas novelas de amor. Cuando cumpla 80 años, quiero vivir en un mundo donde haya mucha paz, sin pobreza y en el cual todos los niños sepan leer y escribir. Ojalá que el próximo Presidente, Miguel Alemán, sea honrado y se preocupe mucho por los pobres. Sé que he nacido en un mundo en el cual recién terminó la Segunda Guerra Mundial, en donde murieron diez millones de personas y lo más brutal es que hubo además seis millones de judíos muertos. También sé que en España acaba de finalizar la guerra civil fratricida. Mi padre admira mucho a Winston Churchill y odia al general Francisco Franco. Ahora empezó la Guerra Fría.
No sé por qué mi mamá siempre se está quejando de este país: que si es muy ignorante, que si hay muchos prietos, que si todos los políticos roban, que si la Ciudad de México está muy sucia y que si ya no hay criadas. En cambio a mi papá siempre lo escucho hablar, como buen panista, de cambios y de mejoras.
Después de tantos años de casados, mi papá y mi mamá se llevan bien y mal a la vez. Pero eso sí, se casaron muy enamorados. Duraron siete años de novios. Platican mucho entre ellos y ambos son muy buenos lectores. El libro preferido de don Enrique es “Don Quijote de la Mancha” y el de doña Lola, mi madre, son todas las novelas de la escritora francesa “Colette” y de la revolucionaria George Sand.
La familia de mi madre es de Guadalajara, mientras que la de mi padre es de Durango, pero también de Oaxaca, cuyos antepasados nacieron en un pequeño pueblo que se llama Jamiltepec. Tengo muchos tíos, tías, primos y primas hermanas. Creo que mi familia es muy original, distinta, pero sobre todo, divertida.
Doña Lola adora Francia, siempre habla de sus monjas francesas, del Colegio Francés de San Cosme. Mi padre es abogado y es un buen melómano, su compositor preferido es Beethoven. Por parte de doña Lola, ella escucha todo el día música de Charles Trenet, Jean Sablon y Patachou. Ella odia la música ranchera. En cambio mi papá es un gran admirador de Agustín Lara y de la poesía de Ramón López Velarde. En suma, tengo un papá muy romántico.
Cuando cumpla 80 años, voy a hacer una gran fiesta con todos mis amigos y amigas. Voy a ser una mamá muy liberada y una abuela muy consentidora. Pero sobre todo, voy a ser muy curiosa, voy a aprender muchos idiomas, voy a viajar por todo el mundo y voy a vivir intensamente y con mucha alegría. Qué bueno que llegué al mundo el 12 de agosto de 1946.
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