Una vez más quedó comprobado que las órdenes de restricción, no sirven de nada, no frenan a los agresores de mujeres y las matan en plena calle y a plena luz del día…
Sin duda la mejor arma contra los cobardes que abusan de su fuerza contra las mujeres, es el castigo severo, que se acabe el proteccionismo y que las autoridades hagan su trabajo y lo hagan bien…
Porque la diputada Lupe Oyervides, dijo que Coahuila tiene las leyes más severas contra los agresores, entonces sólo falta que se apliquen y eso tienen que hacerlo las autoridades y si no lo hacen, la diputada puede intervenir…
Así como la diputada defendió a capa y espada a la ex regidora de Abasolo a la que el ex alcalde Ramiro Reyes le suspendió el sueldo según por floja; así debería defender a las mujeres que han sido atacadas por sus parejas y siguen sin ser escuchadas…
El miércoles una mujer, fue apuñalada por su ex esposo, quien tenía una orden de restricción para no acercarse a ella, que no sirvió de nada porque el sujeto con un pistón le destruyó el auto y luego frente a sus hijos intentó matarla, pero la intervención de los vecinos la puso a salvo…
Pero ayer, Leticia no corrió con la misma suerte, a ella no la pudieron salvar los adultos mayores que estaban a su lado, ahí frente a todos su ex pareja la mató a puñaladas, para luego suicidarse…
Entre todas esas personas de la tercera edad que esperaban la beca, surgió don Darío un valiente hombre de 73 años que intentó salvar a Leticia, pero también fue apuñalado…
Esos son hombres no remedos…
El sujeto también tenía una orden de restricción que no sirvió de nada, porque como quiera la mató frente a su madre de 90 años…
Un feminicido más en Monclova y muchos intentos más también, ¿hasta cuándo?, sigue la misma pregunta sin respuesta…
Si ahí están las leyes, según la diputada muy severas, ¿por qué demonios los cobardes siguen matando mujeres?, muy simple porque no se han aplicado esas leyes…
Muchos dicen siguen ahí porque quieren, pero estos dos casos como muchos otros, las mujeres ya los dejaron y ellos siguen siendo una amenaza y nadie los detiene…
El delegado de Bienestar José Erives, ya se lavó las manos y dijo que en ese momento no había vigilancia porque no eran horas de oficina, pero si estás viendo que la gente está afuera esperando, pide apoyo, ahora dice que va a reforzar la vigilancia, ya para qué…
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