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Coahuila

Horario de Verano

Por Sandra Rodríguez Wong

Hace 4 años

A unas horas de adelantar nuestro reloj para sujetarnos a lo que conocemos como “horario de verano”, los argumentos a favor y en contra se centran en el ahorro de energía y las repercusiones en la salud de las personas.

La idea de cambio de horario la sugirió por primera vez Benjamin Franklin, cuando era embajador de Estados Unidos en Francia, en 1784. Se señala que al levantarse a las 6 de la mañana y ver el sol brillando pensó que se perdían muchas horas de luz, ya que por las tardes la gente debía encender muchas velas para seguir trabajando en la oscuridad. Franklin envió entonces una carta al diario The Journal de París, proponiendo varias medidas para el ahorro de energía, al que llamó Proyecto económico para disminuir el costo de la luz.

Posteriormente, en 1905, el constructor inglés William Willett concibió el horario de verano para que los londinenses disfrutaran de más horas de luz diurna. Acostumbrado a dar un paseo matinal a lomos de su caballo antes de desayunar, se dio cuenta de que los londinenses dormían varias horas mientras ya era de día. Willett propuso que el cambio no fuera muy brusco, por lo que sugirió transiciones de 20 minutos semanales.

Fue en Alemania, cuando en en la Primera Guerra Mundial, el 30 de abril de 1916, el káiser Guillermo II decretó un horario de verano para ahorrar combustible, también entre sus aliados, y en las zonas ocupadas. Actualmente todo el continente lo aplica, salvo el territorio europeo de Rusia y Turquía.

“Estados Unidos también lo hace, aunque en fechas distintas, y con excepciones. En América Latina, varios países probaron las modificaciones de horario, pero pocos la conservan”, explica la periodista Mónica Mena. En África ha habido intentos, pero hoy en día no se aplica. “Menos del 40% de los países del mundo ajustan la hora, aunque más de 140 han aplicado el cambio horario alguna vez en el pasado”, resume Mena en su análisis.

En México el horario de verano se aplica desde 1942, el Decreto Presidencial publicado el 24 de abril estableció el cambio de horario para Baja California, Baja California Sur, Sonora, Sinaloa y Nayarit. En 1981 se ordenó un huso horario permanente al meridiano 75 para Campeche, Yucatán y Quintana Roo anulándolo en 1982 y posteriormente en 1988 se aplicó nuevamente horario estacional, estableciendo el meridiano 75 como huso horario para Tamaulipas, Nuevo León, Coahuila y Durango, desactivándose un año después.

Fue hasta el 4 de enero de 1996 que el horario estacional se extendió a todo el territorio nacional, publicando en el Diario Oficial el decreto por el que se establecen horarios estacionales en los Estados Unidos Mexicanos. Fue hasta el 1 de febrero del 2001 que se emitió el decreto por el que se determina que en el territorio nacional habrá cuatro zonas de usos horarios y se abrogan los diversos relativos a los horarios estacionales publicados en 1996. Siendo controvertida la facultad del Ejecutivo federal para la emisión de este tipo de decretos, por lo que la Suprema Corte de Justicia resolvió que el decreto invadía competencia del Congreso de la Unión, transgrediendo la división de poderes. Ante lo cual la LVIII Legislatura a través de la Cámara de Diputados aprobó el Decreto que Establece el Horario Estacional que se aplicará en los Estados Unidos Mexicanos, sancionado por el Senado y publicado en el Diario Oficial de la Federación el 1 de marzo de 2002.
El debate sobre el cambio de horario en todo el mundo y en distintos momentos de la historia se ha planteado sobre la base de un ahorro de energía o aprovechamiento de la luz natural, sin embargo, eso parece no quedarnos tan claro.

Las últimas cifras del Fideicomiso para el Ahorro de Energía Eléctrica (FIDE), que nació por iniciativa de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), en agosto de 1990 y cuyo objeto era la realización de estudios para medir el impacto económico y energético del Horario de Verano, reportó que de 2013 a 2018 en México obtuvieron beneficios económicos de 45 millones 763 mil pesos por ahorros de consumo energético, subsidios eléctricos, menos inversión por demanda evitada y menores emisiones de dióxido de carbono (CO2). Para darle una dimensión más clara, se explica que el ahorro por 6.195 GigaWatts-hora serían suficientes para cubrir el consumo de 3.8 millones de hogares durante un año y la supresión de 3 mil toneladas de CO2 a la atmósfera, principal contaminante de efecto invernadero.

Por otra parte, los estudios sobre los efectos del cambio de horario en las personas explican que por cada hora que se modifica se requiere de 12 horas para adaptarse al cambio. Nuestro cuerpo siente como si fueran las 7 de la mañana, aunque nuestros relojes marquen las ocho horas. Por lo tanto, es un cambio permanente a la luz de la mañana durante varios meses. Esto es particularmente negativo porque la luz de la mañana ayuda a establecer los ritmos naturales del cuerpo, y aunque aún no se conocen las razones exactas, esto puede obedecer a los efectos de la luz en el aumento de los niveles de cortisol , una hormona que modula la respuesta al estrés o al efecto de la luz en la amígdala, una parte del cerebro involucrada en las emociones.

Asimismo, la exposición a la luz más tarde en la noche retrasa la liberación de melatonina en el cerebro, la hormona que promueve la somnolencia. Esto puede interferir con el sueño y hacer que durmamos menos en general, y el efecto puede durar incluso después de que la mayoría de las personas se acostumbran a perder una hora de sueño al comienzo del horario de verano, señala la doctora Guadalupe Terán Pérez, presidenta de la Sociedad Mexicana para la Investigación y Medicina del Sueño.

Los efectos de adelantar o atrasar el reloj nos explican que obedece en gran medida al cuidado y aprovechamiento racional de recursos energéticos. Pero valdría la pena que los estudios explicaran a toda la ciudadanía con claridad, los beneficios que representan para el cambio climático y la generación de energía eléctrica, así como resulta más claro y perceptible los efectos y repercusiones en la salud. Por lo pronto, no olvide este domingo adelantar una hora su reloj, en tanto que en el Congreso de la Unión se define la próxima semana, si este 2022, será el último año en que cambiamos el horario.

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