Tuve oportunidad de trabajar para dos de las personas más ricas del país. Era sorprendente el tiempo diario que dedicaban a trabajar. Ambos estaban diariamente en su oficina antes de las 8 am, y hasta muy tarde.
Cuando no has tenido la oportunidad de conocer a esas personas, tienes la imagen errónea de un perezoso entregado a placeres sin sobresaltos, aparte, tienen mucho cuidado con sus gastos, quienes derrochan y caen en actos ridículos, son sus cortesanos.
En el pasado cercano, el primer acercamiento al “paraíso socialista” lo hizo Lázaro Cárdenas, entre sus embates contra la propiedad privada con el agrarismo en el campo, y la congelación de rentas en CDMX, dejo a muchas familias sin su riqueza, pero, no promovió nunca la pereza, de hecho, el lema de su gobierno era: “El trabajo fecundo y creador”, a pesar de sus daños, no se atrevió a tener población que cobrara mensualidades, por ningún concepto.
En los siguientes gobiernos, muchos de ellos con tintes socialistas, se establecieron mecanismos de protección a la población, como el servicio médico, crédito a la vivienda, educación gratuita, pero en todos ellos, la suerte principal eran las aportaciones del trabajador, descontadas de los salarios.
Hasta que llego Echeverría a la presidencia, que creo ese estado de abundancia del gobierno para gastar en lo que no reditúa. Las para-estatales pasaron a ser feudos de personajes de la nomenclatura mexicana, en los que, aparte de no aportar, costaban fortunas al erario, En ese tema fue notable Jorge Leypen Garay, que hundió numerosas empresas, desde las fundidoras, a las mineras, pemex , y para terminar hasta hilos cadena, empresa expropiada a Coates and Clark, una empresa inglesa.
Cuando salinas desapareció y privatizo las paraestatales, más como un instrucción del banco mundial, que algo en lo que él creía, se vio un ahorro enorme al gasto público, pero el congreso que ya tenía cierta independencia, se preocupó de aumentar irracionalmente, el gasto público, durante Zedillo, el presupuesto anual llego a un billón de pesos.
Desde esa época, perdimos el propósito, la esencia.
No solo los países subdesarrollados, (emergentes, en vías de desarrollo, jodidos, como usted desee denominarlos), tienen que trabajar todo el tiempo, toda la vida, también los países que describimos como casi ricos o ricos, tienen que trabajar todo el tiempo, toda la vida.
Al día siguiente de que Alemania firmo su rendición ante los países aliados, un número enorme de alemanes, se dedicaron a limpiar y tratar de ordenar sus ciudades sin paga, algo igual sucedió en Japón.
En la parte más fría de Europa, los únicos haraganes son los inmigrantes musulmanes y negros, en la parte que moja el mediterráneo, hay más gente que disfruta más tiempo en la pereza, también por eso, ahí es donde hay maquiladoras.
En América, Argentina es un ejemplo de lo que nunca se debió hacer. En 1930 con un campo privilegiado, con el que podrían alimentar a todo el continente, un nivel educativo grandioso, pero las obscuras manos de la manipulación, aprovecharon el porcentaje pasional italiano de la población, y los hundieron en el populismo, con otro ingrediente, el francés, que los hizo más fanáticos del socialismo, y una eficaz promoción de la pereza, esas manos obscuras, y un eficaz grupo de economistas, que con sus medidas cáusticas, tienen al país en el lodo, el nuevo presidente, tiene claro lo que tiene que hacer, pero la gran mayoría de gauchos sse opondrá.
Venezuela fue más fácil de hundir, un nivel educativo muy bajo, una cultura laboral que siempre fue mala y menor mestizaje, hizo que fácilmente migraran la mayoría de venezolanos útiles.
México representa un problema mayúsculo si se logra concretar la tiranía bizarra. La mayoría de la población educada no tiene a donde huir, los capitales que trabajan en la industria son extranjeros, la captación de impuestos que requiere el gobierno es imposible de alcanzar de acuerdo al presupuesto. Cuando de Lamadrid destruía al país, un crédito a cambio de petróleo, representaba un pago seguro, ahora, con una petrolera quebrada, no.
En nuestra patria, llegamos a un estado bizarro que considera tonto e inferior al que decide prepararse y trabajar para alcanzar sus objetivos.
Aun en gobiernos gobernados por partidos de oposición, se dedican montos enormes para mantener calmada a una parte de la población, con propósitos electorales.
Lo que más me sorprende es que haya becas “para madres solteras”. Me parece un premio al elástico guango de la ropa interior, todo mundo comete errores, pero solventar la falta de prudencia de una persona, solo caerá en promover errores.
Apuesto a que en un futuro no lejano, veamos beca al tercer género.
Notas Relacionadas
Hace 47 minutos
Hace 1 hora
Hace 2 horas
Más sobre esta sección Más en Nacional