Todos los humanos nacemos y crecemos , con una instintiva obligación de mejorar, eso trasciende a una involuntaria comparación con el pasado y con la imagen familiar o de nuestro grupo.
Pero, en cada momento de esa comparación, surgen algunas verdades, verdades que muchas veces son difíciles o imposibles de aceptar. Lo que nos hace diferentes, es la actitud ante esa comparación, unas veces , esto representa un reto, llevado a la actividad diaria, pero en otras, lleva a conductas negativas : envidia, fantasías sobre la capacidad propia, fantasías sobre el origen familiar, o destrucción del entorno del considerado contrario,
Hace poco más de cinco siglos, a nivel mundial, hubo quienes vieron futuro y beneficio en crear esa polarización entre los pueblos, el primer gran intento fue la división entre grupos religiosos, aprovechando la cerrazón de las instituciones, y las inquietudes étnicas, sobre el poder en la iglesia.
Tiempo después, encontraron que se podía manipular mejor a los pueblos, por medio de grupos disfrazados de obscuros grupos selectos, en los que hacían creer a algunos débiles, que estar dentro, los hacia superiores o elegidos, no tardaron mucho en provocar guerras, con miles de muertos con esa “esencia”, en lo personal, miembros de la secta mas popular, denostaban y renegaban de la iglesia católica, pero, en agonía del personaje, colaban al cura, para administrar los santos oleos, todavía en la década de 1960,
Y ya con la ilustración, se abrió camino a la teoría del socialismo, que finalmente, acabó como una declaración de buenas intenciones, mezclando lo bueno de religiones y sociedades, pero, carente de un modelo económico real y funcional . que proveyera de éxito posible en su aplicación.
Veladamente, deslizaron los componentes de la envidia y la crueldad, para lograr la imposición de regímenes brutales, pero siempre improductivos.
Desde su creación, existieron creyentes que trataban de aplicar los principios en sus vidas, y hasta tenían pronunciamientos heroicos, antes de 1970, conocí declarados socialistas, que rechazaban los automóviles, el hospedaje en hoteles de lujo, incluso, pintar sus casas “porque el color es un convencionalismo de la sociedad de consumo”, y como cereza en el pastel evitaban tomar coca cola, “ por ser un símbolo del capitalismo”.
Claro, los dueños del circo socialista, nunca pensaron igual, Stalin, Mao, Pol Por, y demás, tenían mujeres, licores, lujos y mansiones para ellos y sus invitados, sin dejar de odiar al capitalismo , a nivel nacional, por un largo tiempo, eso lo presentaban los lideres sindicales, que Vivian un clima de derroche y ostentación, contrario al nivel de sus rebaños, ejemplo mas reciente: napoleón Gómez Urrutia, que hasta roba las liquidaciones de sociedades de sus agremiados .
Tras el primer desastre populista; Echeverria, lopezportillo, de Lamadrid, era fuerte el tufo a socialismo en el pri, por eso, muchos sectores se separaron para dar fuerza a lo que acabaría siendo morena, pero, con Salinas, muchos zurdos empezaron a comer con manteca en sus hogares, y con el tiempo, construyeron sus fortalezas económicas, en las que el gobierno les paga todo, (en el congreso, los legisladores deciden sus sueldos y prestaciones, y reparten lo que sobró del presupuesto, y reciben liquidación, siendo que son contratos de tiempo determinado, que legalmente, no tienen derecho a liquidación), era entonces, tiempo de guardar en un cajón los valores, se desvaneció esa conducta que tenían de traducir el costo de un boleto, o un hospedaje, en tortillas, aceite, gas, etc. de una familia pobre, vieron que, asi como en el cine o TV, podían pedir lo mas caro, y no ser ellos quien paga, y ante las críticas, enfurecer y reclamar “su derecho, a vivir como ellos quieren”, asi como guardias y sirvientes de ricos, muy pronto olvidaron la dieta liquida con la que fueron criados, y ese estado eterno de inopia.
Sabiamente se dice, que quien hace a un lado sus valores, es que nunca los tuvo, por eso, disfrutamos el creciente enfrentamiento entre grupos en el poder, esperando que se eleve hasta que reciban la mayoría su merecido, gesta en la que pierda quien pierda, el resultado será aplaudido por el pueblo.
Más sobre esta sección Más en Coahuila