“Todo está cambiando. La gente se toma en serio a los humoristas y a los políticos como una broma”. W. Rogers.
Los programas sociales en el Estado de Coahuila, son ahora universales, ayudan, tanto que se ha visto la necesidad de suspender los mercaditos.
También dejaron de entregarse tinacos, el servicio de agua es regular y se cuentan como historia de agua pasada, (nunca mejor dicho), los tandeos.
Y en una muestra de congruencia y valor inusitados, el municipio de Saltillo asumió el servicio público de agua, retirándole la concesión a la multinacional que lo venía administrando como negocio privado.
Lo que inició como un servicio gratuito en líneas troncales, y una línea para estudiantes, es ahora transporte público gratis para todos los usuarios, en unidades dignas que cuentan con todos los servicios, incluyendo rampas de acceso para discapacitados, paraderos con wifi y seguro del viajero para los usuarios. La recolección de basura se hace de manera ordenada, en cada hogar, se clasifica y se deposita en contenedores especializados de manera regular.
La obra pública es evidente, este año, nuestra infraestructura ha crecido en puentes, vialidades y construcción civil como nunca antes.
Se recuperaron las acciones afirmativas en las políticas públicas de género, y somos el primer Estado que asegura la paridad que incluye a las mujeres trans en todas las áreas.
Se armonizaron a la legislación federal, los códigos y leyes para suprimir cualquier mención a castigo en contra de las mujeres que deciden sobre su cuerpo y se estableció la obligación de atenderlas en los hospitales públicos del Estado.
Ese sería mi artículo, si hoy no fuera 28 de diciembre.
Feliz día de los inocentes 🙂
Oiga, doña Fina ¿qué anuncian esos señores?
Pues verá, China, obras y de Gobierno, sus acciones.
Pues no veo ninguna para hacerle
honores.
Es que ninguna hay, todas
ficciones.
¿No prometían tanto días
anteriores?
Era por obra y gracia de las
votaciones,
sin ellas de por medio no hay
valores.
¿No le digo? Es la peor de las
profesiones.
¿Y sí, verdad? Es un arte, son
actores.
Muy mala, me parece su
actuación.
Del arte de engañar son sus
labores,
fingir que no de actuar es
su función.
No culpe a ellos, nosotros somos
pecadores
y responsables de nuestra
aflicción
por brindarles la confianza y los
amores
a gente indigna de esa
posesión.
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