El pasado 24 de octubre se cumplieron tres años ya desde la partida del periodista reportero, escritor, editor de libros, fundador de periódicos, profesor, poeta, formador de periodistas, historiador, gestor, curador de arte y fotógrafo saltillense Javier Villarreal Lozano, y con su partida se fue también una parte significativa de la identidad cultural, académica, social, artística y periodística de los coahuilenses.
Don Javier Villarreal, no solo fue catedrático de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Autónoma de Coahuila, sino que él mismo la fundó, en 1980, labor que inicialmente fue solo complemento del periodismo que ejercía, pero que terminó siendo una de sus principales pasiones.
Maestro de todas las generaciones de comunicadores hasta 2018, la mayoría de ellos vigente, mismos que hasta la fecha tienen sin duda tienen su influencia, y los que no, la adquirieron por haber disfrutado de su amistad siempre dispuesta, o por haber leído uno de sus manuales de escritura, periodismo y prosa tan útiles en esa profesión.
Así pues y a pesar de que la docencia absorbía gran parte de su tiempo, don Javier ocupó a la vez diversos puestos en distintas áreas, y en todas ellas tuvo un desempeño destacable.
Fue Delegado de Turismo en Monclova; director del IEBA en época de Óscar Flores Tapia; y en 1992 fue nombrado primer presidente de la Comisión de los Derechos Humanos del Estado de Coahuila de Zaragoza puesto en el que permaneció hasta que fue llamado para formar el Centro Cultural Vito Alessio Robles en Saltillo, inaugurándolo el 26 de marzo de 1999 y que dirigió durante 22 años.
Para mi gusto, fue el mejor investigador e historiador carrancista, con obras tales como, Carranza. Vigencia de una Obra, Venustiano Carranza, La Experiencia Regional, El Constitucionalista, y Carranza, Legado y Trascendencia, dejó ver su admiración y total conocimiento del personaje.
Debo reconocer que escribió grandes obras acerca de la historia y cultura de todo el país, en las que narraba de manera bastante amena los sucesos destacados en sus estado, aunque jamás descuidó los del nuestro, con obras tales como, Óscar Flores Tapia. Instantáneas para una Biografía, Los Ojos Ajenos, Viajeros en Saltillo, Coahuilenses Olvidados, ¡Ay Saltillo! Si tus Calles Hablaran, Abuelo, Cuéntame Cómo Era Saltillo, entre otros.
Premios, recibió como nadie, y a todos los apreció de igual manera, entre los que se encuentran, Premio José C. Valadez, al mérito histórico, en 2018, además de haber sido nombrado Miembro Corresponsal de la Academia Mexicana de la Historia, correspondiente de la Real de Madrid, A.C., mismo que lo colocó como el tercer saltillense en recibirlo, después de Carlos Pereyra y Vito Alessio Robles, precisamente.
Don Javier Villarreal siempre sostuvo: “No respeto la riqueza, la fama, el éxito y el poder en ninguna de sus formas. El respeto lo reservo para la inteligencia y la belleza. (No necesariamente en ese orden).
“Algunos dirán que falta la bondad en mi lista, pero, como Óscar Wilde, pienso que la bondad es una forma de la belleza”.
Palabras que sin planearlo terminaron definiendo su precioso legado. ¡Va pues al cielo este pequeño homenaje a don Javier Villarreal Lozano, distinguido coahuilense, en este su tercer aniversario luctuoso!
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