Coahuila
Hace 2 años
El callejón de José María Jiménez, héroe de la independencia, forma parte del Centro Histórico; es una de las calles más pequeñas de la traza fundacional del Saltillo, comprende de Manuel Acuña a Javier Mina, un poco más de 200 metros de longitud y una escasa docena de viviendas.
Jiménez como otras arterias de la ciudad, ha sido cuna de distinguidos personajes que le han dado prestigio a la arteria; ahí nació y se desarrolló la familia de don Jesús Mario Ruiz y de doña Carlota Schubert, ella de origen alemán, padres del famoso locutor, abogado y maestro saltillense Jorge Ruiz Schubert.
Fueron vecinos las familias de don Donato Dávila, el comerciante de jarros y cazuelas y huevo en gran escala, de doña Domitila de León, de los Esquivel Mery (fueron famosos los pasteles de doña Socorrito). De los Garay, de los radiotécnicos Alfredo, Rogelio y Raúl Cantú, los de Ávila y hasta un norteamericano de apellido Chipton residió por dicha pequeña avenida. Él se quitó la vida allá por la década de los años sesenta del siglo pasado, de un tiro en la cabeza.
Igualmente, habitaron por Jiménez don Paco Garza y el inolvidable maestro José María Mares Flores.
En el período como Acalde de la ciudad de Roberto Orozco Melo, siendo secretario del Ayuntamiento, el licenciado Jorge Ruiz Schubert, fue pavimentada la callecita, que antes lucía un empedrado muy colonial y hasta tenía unos faroles muy castizos (de buen origen y casta), que nadie supo a qué residencia palaciega fueron a parar.
Jiménez hubiera sido la prolongación de Juárez hacia el poniente, para conectarla con Obregón, pero todo quedó en proyecto durante el Gobierno del constructor del Ateneo Fuente, don Nazario Silvestre Ortiz Garza, como también quedó en veremos la creación de una gran avenida de cuatro carriles que enlazaría a la calle Lerdo de Tejada con el oriente de la ciudad, pero esa es otra historia y luego os contaré.
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