Al senador Luis Fernando Salazar Fernández le gusta la adrenalina… Este domingo, durante la sesión del Consejo Nacional de Morena, reapareció el tabasqueño Adán Augusto López Hernández —señalado por sus presuntas conexiones con funcionarios ligados al crimen organizado en su estado natal—, y en su calidad de consejero nacional también dijo presente el legislador lagunero, quien no perdió la oportunidad de saludar efusivamente al exgobernador, tomarse una selfie con él y presumirla en redes.
¿Error de cálculo o mensaje cifrado? Sea cual sea la intención, el morenista coahuilense volvió a confirmar que lo suyo, lo suyo, es arrimarse a la lumbre.
En el próximo corte del INEGI sobre percepción de seguridad, que está por salir, Torreón podría aparecer con números más alentadores, después de la caída de 30 por ciento de diciembre a marzo pasados, pero no precisamente gracias al alcalde Román Alberto Cepeda.
El verdadero cambio vino después de la sacudida en la Dirección de Seguridad Pública Municipal y la llegada de Alfredo Flores Originales, quien sin tanto aspaviento puso en marcha acciones de proximidad, escuchó a vecinos, atendió reclamos de los agentes y tejió relaciones con sectores sociales. Con todo esto, el alcalde no tendrá manera de colgarse la medalla.
Para los empresarios de Torreón, el tema no cambia: la seguridad sigue siendo prioridad número uno. Lo dijeron antes y lo repiten ahora: si hay escándalos en la Policía Municipal, como pasó en los tiempos de César Perales, el comandante protegido de “Robán”, ahora prófugo de la justicia, la confianza de los ciudadanos se desploma.
Por cierto, el –no tan nuevo– talón de Aquiles en el gobierno municipal está en la Dirección de Vialidad y Movilidad Urbana, que dirige Luis Morales. Literalmente no hay quien pueda con los agentes de tránsito que, lejos de agilizar las vialidades, se dedican a cazar.
Ricardo Mejía Berdeja anduvo de turista en la Laguna. El exsubsecretario de Seguridad Pública federal, hoy diputado del PT en San Lázaro y recientemente señalado por la bancada del PAN en el Congreso de Coahuila por presuntos vínculos con el crimen organizado, se paseó por la Alameda de Torreón y hasta posó en las letras monumentales.
En redes subió fotos y videos presumiendo que puede caminar sin escoltas y sin miedo. “El que nada debe, nada teme”, aseguró. Pero más tardó en subir el video que en recibir una avalancha de comentarios: no es que no tenga de qué preocuparse, sino que está en Coahuila, uno de los estados más seguros del país. Aquí sí se puede andar tranquilo… le dijeron.
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