En mi página Ivaginaria en Facebook, cuando no está tirada esa red y cloaca de la humanidad, muestro algunos juguetes sexuales de diversas denominaciones. En realidad, al “jugar” con estos instrumentos, lo que sucede es que nos apoyamos de ellos para acrecentar el placer e incluso, hacer lo mismo de siempre, pero como una herramienta de apoyo. Para fabricar una experiencia diferente.
A muchas personas les parece muy excesivo comprar accesorios sexuales por ser demasiado caros, y la verdad es que ningún juguete es barato, porque son de buena calidad y son cada vez más sofisticados en sus materiales, para ofrecer texturas.
Pero en las tiendas de conveniencia y farmacia se pueden encontrar algunos pequeños accesorios que podrían coadyuvar al placer y proporcionar diversión a bajo costo.
Uno de ellos es el anillo vibrador, yo he usado siempre el de la marca Sico, y no es comercial, sino es pragmatismo, lo que les paso. Sobre todo porque tiene que ver mucho con el material y lo delicado que es el contacto de un objeto en la zona genital.
Ese anillo que se puede adquirir en cualquier tienda de conveniencia o farmacia, es un ciño al pene cuando está erecto. Esencialmente lo que hace es guardar la erección, para que dure un poco más y para que mantenga la sangre en un solo sitio: donde lo ponga duro. Sin embargo, otra de las gracias de este anillo es que tiene un pequeño cilindro.
Lo cual ayuda a que el mismo anillo toque partes de los órganos sexuales pélvicos externos con un vibrato que puede ser agradable o doloroso o las dos cosas al mismo tiempo, pero de que despierta sensaciones, lo hará.
El anillo vibrador puede ser considerado más como el cincho al pene, pero como posee el vibrador, sus opciones son variadas porque asimismo puede manipularse de manera que con la mano se aplique a diferentes zonas del cuerpo, no precisamente en los genitales.
Puede ser en los pezones, con una aplicación previa de lubricante, no saliva (porque Covid…), o en los pies, en las axilas, en las ingles o simplemente en el cuello y espalda.
Otro accesorio sexual de farmacia y de tienda de conveniencia es el aceite con calor, que fundamentalmente aporta una sensación térmica, que en la fase de la excitación aporta más sensorialidad por la pulposidad de la piel que se siente tensa, sanguínea y estimulada para acariciarla. Y en realidad no es algo que cueste caro, en algunas marcas viene de sabores, como en el caso de los condones de fantasía.
Aunque sean simples condones, también son parte de la diversión dentro de la actividad sexual, porque la barrera es obligatoria. Pero la variedad de fantasía que también se puede adquirir en las farmacias y en las tiendas de conveniencia, es impresionante y es parte ya de nuestra cotidianeidad. Lo importante es que hay que usarlos.
Respecto a texturas, colores y sabores, quizás para un jugueteo extravagante, está bien, pero cerciórense de ponerlo bien: apretando la punta para dejar espacio para el semen, y desenrollándolo hasta la base del pene. Recordemos que el condón solo falla, se rompe o se sale porque está mal puesto.
No son mi recomendación número uno para la protección contra ITS y embarazos, debido a que no todos los condones de fantasía son seguros, así como tampoco los de sabores u olores. Solo hay que tener mega en cuenta que los accesorios sexuales son acompañantes en la actividad sexual y variarlos y diversificarlos, es parte de lo sexoso del asunto.
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