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“La austeridad mata”

Por Guadalupe Loaeza

Hace 1 año

Basta con empezar a leer el libro La austeridad mata. La política de la 4T que dejó a México en ruinas, para indignarse paulatinamente conforme va una avanzando en la lectura. La autora, Nayeli Roldán, es periodista de investigación, colaboradora de Animal Político; obtuvo el Premio Nacional de Periodismo 2017 y el Premio Ortega y Gasset 2018, en España; en 2023 ganó una mención especial del premio Maria Moors Cabot, de la Universidad de Columbia, Nueva York; además, fue parte del equipo de trabajo en la investigación de La Estafa Maestra. Con esta trayectoria, no podemos más que creer lo que escribe Nayeli. La autora afirma que su obra surgió por la pasión y una profunda indignación por lo que investigó sobre las condiciones de la atención médica en nuestro país durante el sexenio del peor presidente que hemos tenido en los últimos años, Andrés Manuel López Obrador. Con el pretexto de la tan pregonada “austeridad”, el programa del Presidente resultó un profundo e incuestionable fracaso.

En la página 40 leemos: “Su política de austeridad (…) provocó cambios en los procesos de compras hasta el último año de su sexenio, que derivaron en retrasos en la distribución de medicinas, encarecimiento y desabasto”. Esta “estrategia” no se trataba de ahorro, sino más bien de recortes, los cuales no hicieron más que afectar los derechos de los ciudadanos. “La decisión atinada fue considerar el acceso a la salud como un derecho. Así se estipuló en un decreto que obligó al Estado, desde diciembre de 2020, a proveer de manera gratuita servicios médicos y medicinas a quienes carecen de seguridad social. Pero esta acción no vino acompañada de un mayor presupuesto; de hecho, el Gobierno de López Obrador ha destinado menos recursos a la atención médica de los más pobres”. He aquí una de tantas acciones que parecían acertadas, en lo que se refiere a política social, y terminaron siendo más dañinas que saludables. ¿Cómo es posible que un supuesto presidente de izquierda que no dejaba de repetir “primero los pobres”, no garantizara vacunas para los niños contra hepatitis B, tétanos, difteria, rotavirus, neumococo o sarampión, cuando México era el ejemplo regional (y tal vez mundial en algunos casos) de las campañas de vacunación? En el sexenio del peor presidente de México, tampoco se compraban suficientes vacunas para recién nacidos, dejando a 8 millones de niños desprotegidos.

En la página 50 nos enteramos aterrados de que: “El presidente Andrés Manuel López Obrador dejó sin consultas médicas a la mitad de los enfermos más pobres del país, y dejó de hacer 20 millones de estudios de laboratorio, si se comparan las cifras con el sexenio pasado”. ¿Hasta qué punto llegó el desabasto que, para uno de los padecimientos más comunes en México, y segunda causa de muerte, la diabetes, no había ni siquiera jeringas para la insulina? Para colmo tampoco había gasas, suturas o las medicinas más elementales. En algunas clínicas ni electricidad había, de allí que algunos médicos se hubieran visto en la necesidad de alumbrar el trabajo de parto con un celular. Sobre estas carencias Roldán escribe: “Con el pretexto de la austeridad, este sexenio hizo recortes presupuestales en las principales áreas de salud y hasta en servicios tan básicos, como el agua (a la cual le restaron 39% de su presupuesto) o el mantenimiento de equipo médico como rayos X o esterilizadores en los hospitales de la Secretaría de Salud (a los que les quitaron 37% de sus recursos)”.

La obra de Roldán está llena de estos datos espeluznantes. ¿Y a dónde se iba todo el dinero? “A las tres obras faraónicas favoritas del expresidente: la refinería Dos Bocas…, el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles y el Tren Maya”.

En la página 63, la autora comparte un testimonio de la enfermera Almudena: “Cada que escucho las mañaneras, que veo en redes sociales y que dice el Presidente, ‘es que estamos bien’, ‘es que el sistema de salud va avanzando’, ‘es que ya estamos llegando un poco como Dinamarca’ o sea, de verdad, nos da mucho coraje como personal de salud. Si el Presidente estuviera donde estamos nosotros, viera lo que hacemos nosotros en los hospitales, se daría cuenta de que el sistema de salud está totalmente colapsado”.

De acuerdo con esta investigación tan exhaustiva, insisto, Andrés Manuel López Obrador ha sido el peor presidente de México, hasta ahora…

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