Una tradición que prevalece
Ubicada en el corazón de Saltillo, la Botica Recio constituye una de las más antiguas farmacias de la ciudad (quizá la única vigente), que sigue sirviendo a la comunidad y que tiene paradójicamente como competencia las yerberías, que se ubican a un lado del Mercado Juárez, frecuentadas por personas que creen en la herbolaria mexicana para curar sus males, sin embargo, la Recio sigue de pie y tiene clientela.
La Botica Regio es la de mayor permanencia en la ciudad y que se sostiene por una tradición moral y económica. Prevalece muy a pesar de las grandes cadenas farmacéuticas y las de los supermercados que han invadido a Saltillo en tiempos muy recientes.
En 1934, Félix y Juan Antonio Recio Pepi, deciden fundar la Botica Recio, que desde entonces ocupa el número 332 de la calle Pérez Treviño. Félix decide separarse y se queda solo con la farmacia. Juan Antonio guió los destinos de este negocio de 1943 a 1991, año en el que desafortunadamente fallece.
Es entonces cuando sus hijos, de apellido Recio Velarde, se hacen cargo de la famosa botica, encabezados por José Luis, el segundo hijo del matrimonio formado por don Juan Antonio y doña María Luisa. Sus hermanos son Juan Antonio, maestro de la Facultad de Economía y el contador público José Luis.
La de Pérez Treviño es una calle llena de recuerdos, donde se instalaron los primeros negocios de la era moderna del Saltillo, ahí donde los pobladores de la ciudad y de las rancherías se surtían de todo. Había grandes almacenes comerciales, los que fueron reubicados en el actual mercado de Abastos, una de las obras del gobernador Óscar Flores Tapia.
Los famosos comercios desaparecieron, solo queda como recuerdo de la antigua arteria la famosa Botica Recio.
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