En el Torreón de Román Alberto Cepeda ya no escandaliza la corrupción, sino la naturalidad con que se ejerce. En el más reciente episodio de la lamentable película de terror que viven los torreonenses con el actual gobierno, entre 2022 y 2024, el Ayuntamiento facturó 71.6 millones de pesos en pintura, pero solo se aplicó lo equivalente a 34.9 millones. ¿El resto? Desaparecido, igual que la rendición de cuentas.
De acuerdo con la reciente investigación del periodista Luis Carlos Plata, para Horizonte Lagunero y periódico Zócalo, el desfalco, por 36.7 millones, no es un hecho aislado. Viene en línea con los sobrecostos en focos ahorradores y lentes para eclipse comprados a empresas fantasma con domicilios virtuales. En el gobierno de “Robán” ya lo decretaron: proveedores a modo, compras infladas, contratos opacos y dinero público volando sin destino claro… Cada escándalo supera al anterior.
Durante la semana que pasó, al que vieron descompuesto, pensativo y por momentos hasta enfadado, fue a Ariel Martínez Mendoza, quien hace las veces de Jefe de Gabinete en el gobierno de Román Alberto Cepeda González.
Quienes están cerca del joven funcionario consideran que no hay motivos para tan taciturna actitud, pues está en las querencias del alcalde, salvo que no lo invitaran a algún negocio, o se le haya caído la secretaría del Ayuntamiento, ante las versiones sobre la salida de José Elías Ganem. ¿Qué habrá sido?
A la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo no le gustó la porra integrada por brigadistas de Morena y de la Secretaría del Bienestar en el evento del viernes en Torreón, donde inauguró el hospital regional de alta especialidad del ISSSTE.
En varias ocasiones se vio obligada a intervenir; en uno de los abucheos contra “Robán” y cuando entre el público levantaron mantas con algún reclamo o advertencia.
Pero paradójicamente, lo que más incomodó a la presidenta fueron las consignas de la porra morenista: “Estamos en un acto de gobierno, no político”, les dijo.
Y como en la ‘cuatroté’ son buenos para descargar culpas, hay quienes ubican como responsable al secretario de Organización de Morena en el estado, Fernando Hernández, esposo de la diputada federal Cintia Cuevas. Como Fernando controla a brigadistas, para sus propios compañeros no fue difícil encontrarlo como responsable de los momentos incómodos en el evento del viernes.
El ejemplo más vivo que anima al Partido Verde Ecologista de México a ir sin alianza el próximo año en Coahuila, sobre todo con el nuevo partido grande, Morena, está en Gómez Palacio, Durango. Los verdes comparten candidata con Morena y el Partido del Trabajo, y para no ser absorbidos por la marea guinda, tomaron distancia y optaron por hacer campaña por su cuenta, con sus alcances, estructura, estrategias y sobre todo propuestas y plan de trabajo.
Con todo y que Betzabé Martínez, la candidata de esa coalición, lleva 40 puntos de ventaja y se anticipa como triunfadora en la contienda por la alcaldía, la victoria no necesariamente representaría la distribución equitativa de votos entre los partidos integrantes, es decir, el PVEM ganaría la contienda, pero eso no se traduciría en crecimiento electoral, de ahí que para la elección del próximo año en Coahuila irán sin alianza.
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