Nunca he entendido esa manía que tenemos los mexicanos por hablar con refranes. Generalmente quien los usa cree que está hablando con la sabiduría de Buda y que lo que está diciendo es una verdad deslumbrante. Sí, lo sé: odio los refranes… pero no pude evitar pensar en uno cuando vi la noticia de la cuñada de AMLO: “lo que en otros no puedes ver, en tu casa lo has de tener”.
O lo que es lo mismo: “dime de qué presumes como honesto y te diré quién eres como corrupto”. Y es que resulta que allá en Tabasco están tratando de ocultar un gran escándalo de corrupción en el que, supuestamente, está involucrada la cuñada de AMLO, llamada Concepción Falcón, quien está casada con Ramiro López Obrador.
Según lo que se conoce hasta ahora, a la señora la acusan de haberse transado ¡200 millones de pesos!
Y ni modo de que ahora salga Andrés Manuel a decir que no fueron sobornos, sino aportaciones para el movimiento. Sería demasiado cínico de su parte, inclusive viniendo de él mismo. Tal vez nos diga que era una vaquita para comprar cachitos de la rifa del avión. O, simple y sencillamente, tal vez el Presidente haga lo mismo que cuando balconearon a su hermano y no diga… ¡ni Pío! Lo dicho: “cae más pronto un hablador que un cojo”.
Una piedra en la CNDH
Ya sabíamos que Rosario Piedra no estaba capacitada ni preparada patra ser presidenta de la Comisión Nacional de Derechos Humanos. Lo que nunca nos imaginamos es que le daría en la torre a la CNDH en tan solo un año. Al momento que lees esto, las oficinas de la comisión están tomadas por familiares de víctimas de la violencia y grupos feministas que han convertido el lugar en su cuartel general. Ellas le llaman “refugio”, pero la realidad es que tomaron prácticamente por la fuerza el lugar. Y lo peor es que lo hicieron porque doña Piedra ni pitcha, ni cacha, ni deja batear.
Cuentan que su labor al frente de la CNDH ha sido un auténtico desastre, que no atiende a las víctimas, que solo privilegia a sus cuates y que, para colmo, se está despachando con la cuchara grande no solo con sueldos y prestaciones, sino con lujos que se supone que ya no están permitidos en el Gobierno. Apenas el fin de semana, las mujeres que ocuparon su oficina dieron a conocer unos videos en los que se ve cómo la presidenta de la CNDH goza de servicio de chef particular, y tiene a su disposición unos jugosos filetotes que serían la envidia de Pedro Picapiedra.
Ahora lo único que falta ver es si Rosario Piedra podrá resolver la crisis en la que metió a la CNDH o si, por el contrario, se convertirá en la piedra al cuello de la comisión para que se hunda en el total descrédito.
La buena noticia
En medio de todas las malas noticias por la crisis económica y las grandes pérdidas que han registrado la mayoría de las empresas, el fin de semana hubo una buena noticia. Resulta que después de que el INE le negó el registro al partido político de Margarita Zavala y Felipe Calderón, las acciones de Bacardí subieron hasta el cielo. ¡Salud!
¡Nos vemos el jueves!
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