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Ruta Libre
Publicado el martes, 23 de diciembre del 2014 a las 02:37
Saltillo.- Algo que la Iglesia Católica regatea, la Cristiana reparte en actos masivos de sanación y a lo que la medicina considera el cuarto elemento para sanar. Dicen que Dios no cumple antojos ni endereza jorobados, pero también que basta tener Fe, en una porción tan pequeña como una semilla de mostaza para que esta mueva montañas.
Buscar el significado de la Fe, puede llevar a casi dos millones de consultas en la páginas web, su significado está asociado a creer en algo aunque no se vea, a conseguir un tranquilizante espiritual a los problemas y más sobrenaturalmente, a conseguir un milagro.
Conseguir que un sacerdote católico hablase de la Fe fue casi un milagro, con un pastor cristiano fue más sencillo y reunió testimonios de quienes por la Fe han sanado o cambiado sus vidas.
Nada extraño en un país, donde los sistemas públicos de salud fallan a diario, donde la economía es precaria, falla la educación y se abre la puerta a la violencia y el crimen. Según la Organización Mundial de la Salud, la salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades; lo que para el director del Centro Estatal de Salud Mental Mario Alberto José de los Santos, conlleva la espiritualidad de las personas, independientemente de la religión que profesen.
A Ricky Dios se le presentó primero en forma de una sentencia leve que lo puso en libertad para seguir en las calles drogándose y robando, para hacerse parte de una organización criminal y hacer que su pareja se marchara llevándose a sus hijos, le dio las gracias a Dios por el milagro y siguió rebotando; luego un examen que le hicieron para permitirle la visita conyugal en el penal le reveló que tenía VIH y ahora sí, se paró en seco. Quique sorprendió al médico que lo atendía en el ISSSTE cuando la hernia hietal por la que iba a ser operado en Monterrey desapareció tras una sesión de oración con sus hermanos de Cristo Vive. Ya ni siquiera tuvo que ser operado.
Korina le danzaba a la Virgen de Guadalupe cuando su madre le llamó para decirle que el menor de sus hijos estaba muy enfermo; tras días de haber sido contagiado de varicela su estado empeoró, de nada valieron los rezos a todos los santos católicos de su devoción, ya había acudido al IMSS, al Hospital del Niño y con un médico particular, su niño de cinco años parecía un muerto. La oración de los hermanos, como los llama, puso al niño de pie y gritando porque tenía hambre.
Tener Fe es confiar El pastor Carlos era un adicto a las drogas que en el punto más bajo decidió rogarle a Dios que lo ayudara y si lo rescataba, le prometía estar a su servicio. Dios le cumplió y ahora él forma parte de la comunidad cristiana Cristo Vive que se precia de curar las adicciones, la homosexualidad y ahora el VIH a través de la palabra de Cristo.
Accede, en medio de un soleado día de invierno en un huerto de nogales, a hablar del significado de la Fe, pero no viene solo, le acompaña una computadora tablet a la que echa un vistazo para hablarme del significado de la Fe y el testimonio de cuatro personas que recibieron un milagro para dar su testimonio.
“Dios define la Fe, como la certeza de lo que se espera, y la conviccion de lo que no se ve. Jesús lo manejó así, en un lenguaje más sencillo lo podríamos manejar como la seguridad, confiar, estar totalmente seguro de que uno va a recibir lo que está esperando. Es estar convencido de que algo existe aun cuando no lo podamos ver y a veces la gente quiere ver para creer algo”.
“Eso es tener Fe que cuando no ves una esperanza, creas que sí pueda existir. Si yo digo me voy a operar pero por Fe voy a sanar, ya no es fe porque estas siendo auxiliado por algo mas, la que viene sobrenaturalmente es cuando sin ver, esperas algo. Esperas un milagro, el cambio de una persona, la transformación del corazón de una persona”.
“La gente relaciona la Fe con depositar nuestra confianza en algo, en amuletos, imágenes y en cualquier cosa, pero Jesús decía, nosotros no caminamos por vistas, caminamos por Fe”.
“Hemos escuchado de cómo en un lugar empiezan a suceder milagros y la gente corre a buscar su milagro, a llenar una necesidad que hay en su corazón, nosotros nos hemos topado con milagros grandes y para nosotros el milagro más grande es que estén cambiando los adictos, clínicamente el adicto no cambia, se maneja como una enfermedad en la que estaríamos recayendo continuamente en alcohol y drogas, pero realmente la sanidad completa de un adicto existe, estás viendo el milagro de una persona totalmente transformada, cambiada, sin deseos de drogas y de alcohol, con una vida diferente.
Fe ciega “La gente así lo dice, porque la necesidad de buscar algo, un problema una enfermedad, una crisis, es ciega porque buscas en cualquier parte, si dices, ve y dale vueltas a ese nogal y el milagro va a suceder, la gente lo hace”.
“Jesús es Dios y Dios es espíritu, y por eso es que tenemos que creer en algo que no existe, para la gente se le hace una locura, es decir, simplemente cerramos los ojos para no distraernos, oramos a Dios, le pedimos un milagro y el milagro sucede”. ¿Por qué es tan difícil -en el catolicismo- certificar un milagro y para ustedes brotan todos los días? “Respetamos y amamos a los hermanos católicos, pero de repente queremos poner ciertas trabas, como si fuera lago administrativo. Cuando el Señor dice que de ni llenando de libros el planeta podrían escribirse todos los milagros que hizo, es porque sigue haciendo los mismos milagros, el no se detiene, la cuestión es para qué hizo los milagros y lo hizo para que la gente que los viera, creyera en el hijo de Dios”.
“El deseo de Dios es que la gente reciba un milagro, pero más que lo conozcan a él, Como antes, la gente puede venir con motivaciones equivocadas, con un entendimiento erróneo y llegan a Jesús y se topan con que el señor los está esperando en su necesidad física, en un problema de enfermedad, financiero, divorcios, de que simplemente se sienten vacíos, gente que puede estar pensando en suicidarse, aunque tengan trabajo, dinero, no están enfermos pero hay un problema en su alma”. ¿El fin último de la Fe es tener algo a cambio, un milagro? “Hay algo que provoca en el corazón de las personas la necesidad de Dios y a veces el milagro que se necesita es ese, conocer a Jesucristo. No hablamos de cantidad de Fe, Jesús dijo, la fe es como un grano de mostaza, una ,molécula de fe, le dices a la montaña que se mueva y se moverá”.
“Cuando no tienes nada que perder, la gente se acerca porque dice voy a ver, llegan y se topan con el poder y el amor de Dios y hace el milagro, si vienes con una necesidad y el la suplió, yo voy a amar a ese Dios, si Dios hizo el milagro yo lo voy a amar a el”.
¿Qué hay del fanatismo? “A veces se emplea como caer en una necesidad, pero Dios quiere ser el primer pensamiento en la mañana y el último en la noche y es de lo que hablamos. Hay gente que dice que somos fanáticos porque hablamos de Jesús y es lo más importante en la vida, incluso por encima del amor de mi esposa entonces soy un fanático”.
“Hay gente que tiene un problema en la piel y creemos que Dios puede hacer un milagro, pero igual y puedes ir a atenderte, pero si estas esperando algo pudiendo ir con un dermatologo, el Señor dice, te di dinero, un vehículo y hasta puse la tarjeta de un dermatólogo en tu mano, y es cuando podemos caer en un fanatismo, en que a fuerzas se quiere algo sobrenatural, pero cuando tenemos la oportunidad de atendernos se puede hacer”. “La Fe no está peleada con la medicina ni con ninguna otra cosa, oramos porque Jesús usa cualquier medio, arcilla, las manos, un doctor, una aspirina, no tiene nada de malo”.
“La Fe no es precisamente para obtener un milagro sino para atraerlo a él. Dios sabe cómo estamos formados, conoce nuestra forma de pensar por eso dice, bienaventurados aquellos que creen sin haber visto”. Gerardo Escareño Arciniega El padre Gerardo Escareño Arciniega salió de prisa de la sede de la Diócesis, mientras el obispo Raúl Vera López ofrecía una rueda de prensa llamando a una nueva revolución porque el país está al borde del colapso; sin embargo, respondió por teléfono a este asunto de la Fe.
Gerardo Escareño Arciniega, lleva más de 25 años dentro de la Iglesia Católica pero dice que no le es fácil dar con una definición precisa de la Fe.
“Sería insuficiente. Lo que entendemos y experimentamos cuando se trata de la Fe, es la convicción de la existencia de Dios y de su presencia continua, permanente entre nosotros. Entre los seres humanos a través de su hijo y de ahí se deriva una serie de consecuencias: confianza en Dios, descubrir a nuestros semejantes como hermanos, la búsqueda común del desarrollo de las personas, de la cercanía, apoyo y respaldo a las gentes más débiles, la lucha común por conseguir la fraternidad, la hermandad, entre todos, la justicia en el mundo, en las relaciones entre personas e instituciones”. ¿Tener Fe es creer a ciegas? “No, porque la Fe es más bien el ejercicio de un don que Dios nos ha dado, que es el de la razón, de un don que tiene el ser humano, que aunque no crea en Dios, el ser humano tiene inteligencia, razón, y cuando la razón se ejercita y se pone a funcionar, entonces la Fe ya no es ciega, sino animada por la razón”. ¿La Fe no tiene que ser algo irracional? “No, al contrario, la inteligencia, la mente ayuda al ser humano, y también la razón”.
¿Qué hay del fanatismo? “Es una confusión desafortunada, el fanatismo no tiene fundamento, en cambio la Fe si, se fundamenta en la experiencia de la vida, los seres humanos, las personas experimentan la presencia de Dios, su gracia, van descubriendo que uno es mejor cada dia con la ayuda de Dios en sus vidas”. ¿Se tiene Fe porque se está a la búsqueda de un milagro’ “No necesariamente. Muchas personas tienen Fe cuando viven algo que consideran un milagro.
Es una experiencia peculiar de la Fe, un milagro pero no es esencial. La Fe es la aceptación de Dios en la vida, y el esfuerzo continuo de realizar su voluntad aunque no haya milagros”.
¿Porqué a la Iglesia Católica le es tan difícil certificar un milagro, cuando en otras religiones estos se multiplican? “Es complicado comprobar un milagro, porque es una realidad que escapa a las explicaciones racionales, naturales, por eso la Iglesia es reticente y prefiere la Iglesia vivir de lo cotidiano, de la presencia de Dios en lo ordinario, no en lo extraordinario. Dios interviene libremente y hace su voluntad a través del ser humano, pero generalmente no es así”. La Fe que cura Mario Alberto José de los Santos, es director del Centro Estatal de Salud Mental y contrario a lo que esperaba, no rechaza ni tantito a hablar de la Fe, algo que considera, no está reñida ni con la ciencia ni con ese concepto de la salud, porque incluso, el solo deseo de estar bien, juega un papel importante en la recuperación de la salud.
“Dentro de los ingredientes de un proceso de curación, hay ingredientes inespecíficos que igual los va a atender un curandero, un religioso o un médico y uno es el deseo de estar bien; si la gente comparte una creencia, el hecho de poder expresarse, ser escuchado, que haya empatía puede haber un evento de placebo, de beneficio transitorio en el padecimiento”.
“Obviamente este efecto de tipo de padecimiento psicosomático podría ser muy pasajero, no una solución y obviamente se requiere una intervención médica desde el punto de vista mental, por efecto médico físico y probar un tipo de tratamiento a que le pueda ayudar que esta parte de somatizaciones no esté tan presente”.
“Pero los ingredientes que ayudan desde el punto de vista de la Fe, no son diferentes a los que ayudan desde el punto de vista psicológico, psicoanalítico e incluso médico; independientemente de lo farmacológico; que es la parte de ser escuchado, la parte de que la Fe mueve montañas juega un papel importante en la recuperación”.
“El deseo de estar bien juega un papel importante en el proceso de recuperación”. Además, explica, los padecimientos psicosomáticos son muy frecuentes porque hay una estrecha relación en la parte mental y física, todo esta en el cerebro y obviamente cuando no hay un bienestar emocional se puede tener un padecimiento mental en unas personas y en otras no: migraña, manchas en la piel, caída del cabello son manifestaciones comunes.
“Las manifestaciones de un no bienestar repercuten en el organismo, no en la parte mental, pero obedece a un no bienestar mental y entonces es psicosomático, es decir tendrías que descartar las partes físicas y después por exclusión, considerar que el no bienestar mental juega un papel importante en esa parte, llamese gastritis, dermatitis, colitis”.
“Por sabiduría popular mucha gente se hace diabética, hipertensa después de un factor de estrés o no bienestar ambiental; tanto así es, que la cultura cuida mucho a la mujer embarazada, precisamente por lo que pueda repercutir en el bebé desde el útero de la mujer, que sienten el estrés de la madres y existe la posibilidad de que muchos bebés que nacen con alguna dermatitis atópica, sea secundaria al estrés que vivió la madre durante el embarazo y es un extremo claro entre lo psicológico y lo físico”.
¿Es posible sanar por efectos de la Fe? “La mente nos puede jugar muchas partidas, nosotros buscamos evidencias, sobre los tratamientos y recuperación. Obviamente la parte de la Fe es una parte de confianza en un ser superior, en una parte espiritual que le ayuda a la gente a sentirse mejor, pero no necesariamente puede tener un efecto curativo, obviamente si alguien se cura, se atribuye a un milagro”.
“Muchos pacientes con exorcismos, que le practican algún tipo de tratamiento religioso, quitarle algún espíritu negativo, alguna posesión demoniaca, en siquiatria no vemos una posesión sino un efecto sicológico de posesión donde la cultura religiosa juega un papel importante sobre la parte sicológica de los individuos”. ¿Qué hay del fanatismo?
“El fanatismo es un acto de libertad, la gente puede tener cualquier padecimiento y tiene la libertad de elegir entre tratarse y no tratarse. Todo se va a romper a través de la educación, de romper los prejuicios, del estigma de los tratamientos mentales o padecimientos psicosomáticos, identificarlos, medirlos y dar respuesta al tratamiento”.
“Mucha gente puede pasar muchos años entre que tiene un síntoma y entre que llega a buscar ayuda; o mucha potra población, también por cierta ansiedad social, llega a los hospitales y médicos y mejor optan por cuestiones alternativas o pensamientos mágicos; primero porque con esas ideas han crecido y la otra es porque sus mismos temores de no acercarse a un hospital, o no tener una evidencia de que algo está mal, hay una negación psicológica y lo ven de parte de la Fe”.
“Iríamos a no caer en las trampas de la fe, en esa parte del fanatismo religioso y un tanto ciego a otro tipo de conocimiento, es como muy individual, pero en general creo que sí ha habido un proceso de cambio en las comunidades religiosas, cuando menos llevamos una buena relación entre ambos y buscamos tener una sociedad más sana mentalmente”.
“Obviamente todo tiene que ver con el bienestar individual y familiar, social, y obviamente la parte de la Fe es parte de la Salud, el concepto de Salud de la OMS (Organización Mundial de la Salud) dice que la salud es el bienestar físico, mental y social, no sólo la ausencia de enfermedad”.
Tocados por un milagro
Ricky Lleva nueve años viviendo en Saltillo, se drogaba y robaba desde los 17 años, cumplió una sentencia intermitente de tres meses en el penal por robo. Dice que Dios lo ayudó a pesar de ser un delincuente. Su primer encuentro con Dios fue a los 18 años, cuando la tercera vez que cayó por robo en el penal. Esperaba ser sentenciado, el Pastor que predicaba justo frente a él le dijo que pidiera lo que quisiera y él pidió ser libre: de los cuatro que iban a ser sentenciados, él quedó en libertad.
Salió libre y se fue a San Antonio Texas, en donde siguió drogándose y emborachándose, su pareja lo dejó llevándose a sus hijos y el siguió en las drogas y en la delincuencia, esta vez la organizada donde dice que vivió cosas que ni siquiera en películas de terror pasan, podía estar platicando con amigos, los dejaba y en una hora le avisaban que estaban muertos o desaparecidos.
En ese tiempo, atrapado entre la muerte y el penal; se estacionaba en su camioneta en lo alto de la sierra en Lomas de Lourdes, rogándole a Dios que le indicara cómo salirse de todo eso; en respuesta tuvo un accidente de tránsito en donde sus mismos “comandantes” le notificaron que estaba fuera mientras se recuperaba.
Desde su convalecencia, miraba por internet como cada uno de sus ex compañeros iba cayendo, ya hasta se sentía más en libertad porque de los que lo conocían ya no quedaba nadie pero tampoco eso le sirvió para enderezarse, siguió con su vida en una pendiente en donde empezó a prostituirse, conoció a una amiga en el penal y para poder tener visita conyugal le pidieron hacerse examenes para detectar ITS, la de VIH salió positivo.
Quiso morirse, decidió ahorcarse, morir suspendido en el baño de su casa, tomó varias fotografías del ángulo justo en donde pensaba quedar. Ya estaba decidido, el fin de semana se emborracharía, o hasta se drogaría para agarrar valor y matarse. Lloraba en el baño cuando escuchó una voz que le decía: “Ven a mí, yo te voy a sanar”.
Le habló a su primo, uno que ya le había hablado de Dios y le dijo que quería internarse en Cristo Vive para morir en paz, le dijo que se rindiera, que ya había hecho mucho mal. Le dije, “Estoy rendido, el Sida no lo cura nadie, esto lo hizo Dios para que me frene”.
En Cristo Vive oraron por él y lo internaron en un cuartito en la entrada, dos hermanos compartieron su testimonio con él, asegurando que sería sanado. Cerró los ojos y sintió como un vapor lo recorría de la frente al resto del cuerpo. Después sintió alegría, acabaron de orar por él y pasó al servicio, oraba pidiendo un mensaje. Pasa al frente y hace un pacto, le dice sáname señor y yo te voy a servir. ¿No pensaste que a lo mejor el primero fue un error y el laboratorio se equivocó?
“Si fue error o no lo fue, a mí me sirvió, fue un freno para mí y si hubiera llegado al fin de semana y no hubiera venido aquí, me hubiera quitado la vida. Pero esa voz de dónde salió”. Korina En diciembre de 2012 sus tres hijos enfermaron de varicela, en forma escalonada se contagió su hija, después su hijo mayor que estaba en la preparatoria y una semana después a su hijo menor, que en ese tiempo tenía cinco años.
Creyó que evolucionaría igual que el resto, que en una semana empezaría a reponerse. En el IMSS le dijeron que el proceso era normal a pesar de que a él solo le salian unas cuantas ronchas espaciadas en la piel, nada parecido a como se presentó la enfermedad en sus otros dos hijos. Cinco días después lo llevaron al médico por las molestias, sufría de fuertes dolores de cabeza y malestar en general.
Ella era danzante, matlachin de la Virgen de Guadalupe, ese día le tocaba danzar en la peregrinación “grande”, la de los trabajadores. Su mamá se quedó con el niño pero lo veía muy débil, sudaba frío y apenas podía estar de pie. Sin embargo, tuvo que abandonar la peregrinación pues su hijo vomitaba, deliraba y ya no podía caminar, a las 12 del día recibe la llamada de su mamá, deja a su esposo con la danza y llevó al niño de nueva cuenta al Seguro Social.
En atención continua, una doctora se le hizo raro que tratándose de varicela presentara convulsiones y lo pasaron a urgencias; no le decían qué es lo que tenía, lo dieron de alta y ella decide llevarlo al Hospital del Niño donde tampoco supieron qué hacer y le recomendaron que si tenía Seguro Social se lo llevara, desesperada, acudió a un médico particular quien tras revisarlo le dice que tiene varicela interna, séptica y que corría un grave riesgo. Lo trasladaron de nueva cuenta al Seguro Social.
Su madre y hermana, ambas cristianas le pidieron a los hermanos que oraran por él, su esposo, católico de toda la vida, se resistió. Ella lo convence de que ante la gravedad eso era lo mejor, poner al niño en manos de Dios. Durante la oración, el niño parecía convulsionar pero al terminar le dijeron que ya estaba sanado. Cuando se fueron el niño abrió los ojos diciendo que tenía mucha hambre, que le dieran de comer.
Está convencida de que si Dios no ha estado de su lado, su hijo no estaría vivo. Actualmente no trabaja,. dejó las danzas.
“Ya no trabajo, antes si trabajaba, le dije a mi esposo que me voy a dedicar a la casa, a Cristo y a mis hijos. Él es el proveedor, le digo tú eres mi proveedor señor, tú sabrás de dónde llega la bendición, señor no me mortifico por nada porque tu nos bendices cada semana”. Quique Tenía una hernia hietal cuando escuchó al pastor hablar durante el servicio religioso, “estaba orando diciendo que a lo mejor te habían traído, que batallas por un vicio pero que a lo mejor no era eso, sino una enfermedad por la que los médicos hayan dicho que te vas a morir pero Dios quiere rescatarte, a tu familia y tu casa”, explica Quique, “pero todo lo que estaba hablando parecía que se dirigía a mi”.
“Quería pasar al altar pero algo me lo impedía, invitaba a dar un paso de fe para hacer un milagro, lo quería pero había algo que me frenaba, había llegado del barrio, con adicciones, machista, que nomás mis chicharrones truenan”.
“Estaba programado para la operación en el Hospital Regional por una hernia hietal con deslizamiento y ahorcamiento, ya estando internado en el hospital del regional me hicieron nuevos estudios y ya no tenía nada, ni gastritis, ni úlceras, ni la hernia”. “Me di cuenta de que por la condición de mi vida, practicando el pecado, estaba arrastrando a mis hijos a que estuvieran enfermos, se restauró mi trabajo, mi familia. Trabajo en gobierno, llevo temas de prevención a los jóvenes y que Dios no sólo vive en la piel, en sus tatuajes, sino en su interior”. Bruno El seis de mayo de este año, Bruno de 49 años recibió el diagnóstico de cáncer, el oncólogo de la Clínica uno lo envió desahuciado a su casa. Le empezó a pedir a Dios que hiciera un milagro, su caso pasó a Monterrey a la clínica 25 donde después le dijeron que tenía un tumor gástrico.
¿Si Dios no te hubiera sanado, seguirías creyendo? “Yo antes estuve preso en San Quintin, había perdido la fe, no iba a salir, me uní a los cristianos y Dios me dio libertad, luego me uní al ejército en Sinaloa, todos los días eran enfrentamientos con el crimen organizado, ahora me sacó de la maldad y Dios tiene algo para mi”.
“Le pedí a Dios que me diera mi pensión no por diez años, sino la definitiva y me la acaban de dar”. ¿Por qué crees que Dios hace el milagro en ti y no en alguien más? “Hizo el milagro conmigo porque no le he perdido la fe, con la fe que tengo y ya me hizo el milagro y quiero servirle a el, y haré todo lo que esté a mi alcance. Antes cargaba una pistola, creía que la gente en Saltillo era como en Sinaloa, que la gente era muy violenta y ahora llevo una biblia”.
Bruno cargaba un arma en su mochila, venía de Sinaloa y creía que como allá, aquí en cualquier momento lo podían matar; llegó desahuciado por un médico del IMSS que le diagnosticó cáncer y lo mandó a su casa a morir en paz, pero Dios lo sanó y ahora vive con un expediente médico donde dice que sólo fue un tumor; recién Dios le concedió una pensión que en lugar de ser por dos años, fue definitiva.
“El concepto no incluye el bienestar espiritual pero yo creería que debería ser incluido, sin necesidad de abrazar una religión en particular, pero sí en relación con uno mismo y el resto del universo”.
O Dios le jugó una broma, o le hizo un milagro.
Saliendo de ahí, decidió hacerse otro examen de VIH. Sus resultados dieron negativo.
También le atribuye a su sanación la de su hijo menor, quien padecía asma.
Fotogalería: Archivo Zócalo
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