Saltillo|Monclova|Piedras Negras|Acuña|Carbonífera|TorreónEdición Impresa
Cae en Chihuahua ‘El Señor de la A’, jefe de plaza de La Línea buscado por Estados Unidos Turista alemana muere al rescatar a sus hijos del fuerte oleaje en Veracruz En febrero de 2027 llega el Metro al Aeropuerto de Monterrey: Samuel García Lamenta Gabriel Elizondo fallecimiento de Cuauhtémoc Cárdenas Checo Pérez pone fecha a su adiós: disfrutará sus últimos años en la Fórmula 1

Zócalo

|

     

Opinión

|

Información

< Opinión

 

Coahuila

La gran carrera

Por Jorge de Jesús 'El Glison'

Hace 4 años

Azucena Ramos Ramos es una estrella. Hace algunas columnas escribí en este espacio, que tuve el gusto de cabalgar a su lado en la Cabalgata de Sabinas, y ponderé su carisma natural, sencillez, simpatía y don de gentes, además de todo ello, en la ceremonia que se llevó a cabo en la inauguración del monumental mural que describe a la tradicional cabalgata sabinense, su discurso fue elocuente, ameno y profundo, brindando a los concurrentes un cálido mensaje de fraternidad entre los coahuilenses y nuestros amados caballos.

Sirvan estas líneas para expresar de nuevo la muy grata impresión que la maestra Azucena me causó como funcionaria pública.

Pero ahora, después de verla hace unos días desenvolverse como pez en el agua frente a las cámaras y micrófonos de los medios de comunicación, transmitiendo vivamente cada palabra que expresó, corroboro nuevamente lo que afirmé al principio de este espacio en cuanto a que Azucena Ramos es toda una estrella.

¿Pero qué o quién es una estrella? Una estrella puede brillar en el firmamento como un cuerpo celeste, o en el mundo como una persona extraordinaria. Aquí en el planeta Tierra una estrella figura, se da a notar, trasciende el tiempo y el espacio y es imposible tratar de opacarla pues tiene luz propia.

Para respaldar mis aseveraciones me remito a referir los hechos que se sucedieron este pasado jueves en una conferencia de prensa efectuada por la mañana en el restaurant Rancho Nuevo, recién inaugurado por sus propietarios, Juan Ramírez “La Cirila”, Armando Aguirre Figueroa “Mandín” y Roy Gutiérrez, todos ellos ingenieros agrónomos de nuestra querida Universidad Antonio Narro, la que por cierto acaba de cumplir 99 años el viernes 4 de marzo.

La conferencia de prensa fue para dar a conocer la realización de un evento ecuestre que precisamente se llama como el título de esta columna, “La Gran Carrera”; pero como les comenté líneas arriba, cuando Azucena contestó acertadamente todas las innumerables preguntas que le hicieron los arremolinados periodistas sobre múltiples temas diferentes, me intrigó cómo es que ella está tan preparada en todos sentidos, porque para todo tenía la respuesta adecuada.

Entonces fue que me di a la tarea de consultar sobre su trayectoria, y al analizarla descubrí el origen de sus cualidades y destrezas, automáticamente cruzó por mi mente la idea de equiparar su multifacético recorrido de vida con el evento ecuestre objeto de la conferencia de prensa, y decidí escribir a la par del evento, sobre “La Gran Carrera de Azucena Ramos”.

Me da mucho gusto tener la oportunidad de expresarme positivamente sobre algunos funcionarios de Gobierno, en anteriores ocasiones ya lo he hecho sobre el gobernador Riquelme Solís y los alcaldes Manolo y los dos Chemas, y repito que es una privilegiada oportunidad, porque lamentablemente en esta época tan confusa y oscura de la política nacional, casi todo lo aparentemente bueno que se puede publicar sobre los políticos en México es mentira o esta tergiversado, la mayor parte de los aparentes logros son una descarada simulación, y los supuestos servidores públicos son actores que fingen cada vez más cínicamente, al hacer exactamente lo contrario de lo que orgullosamente dicen que hacen. Es por ello que es menester resaltar lo fresco, auténtico y bueno cuando esto existe y se manifiesta.

Para empezar el recorrido de la “Gran Carrera”, Azucena estudió en la UANE la licenciatura en Ciencias de la Educación, y ahí mismo continuó la Maestría en Educación e Investigación.

Ha cursado constantemente varias decenas de seminarios, diplomados y cursos en una gran diversidad de temas, resaltando los de programación neurolingüística (PNL), inteligencia emocional y desarrollo humano.

En el plano laboral ha sido maestra de niños pequeños, pero también de adultos e inclusive ha incursionado en el ramo de la educación especial. Asimismo se dio tiempo para ser la gerente general de una empresa del sector industrial. Es una gran defensora de los derechos de la mujer y la equidad de géneros.

Ha desempeñado exitosamente un sinfín de cargos en el Partido Revolucionario Institucional y podría continuar con una interminable lista de méritos, pero creo que esto es suficiente para comprender que la protagonista de este articulo sabe mucho de muchas cosas, y si a esto aunamos lo que día a día vive en su función como secretaria de Turismo y Desarrollo de Pueblos Mágicos, viajando por todo Coahuila reuniéndose con alcaldes, y lo mismo se sube y maneja un tractor que a un caballo, inaugura eventos de automovilismo y rodadas de motocicletas, de comida y vinos, jornadas de vacunación, torneos charros, etc. etc…

En pocas palabras se puede decir que Azucena Ramos es “todo terreno”, una eficiente y excepcional “mil y más usos”, que siempre está dispuesta a participar y aportar en lo que se atraviese en su camino.

Mis sinceras felicitaciones para ella, para el estado de Coahuila y para el gobernador Riquelme Solís, que sabe escoger y posicionar muy acertadamente a sus colaboradores.

La semana que entra escribiré sobre la otra “Gran Carrera”, la ecuestre de la mujer vaquera.

Notas Relacionadas

China, los BRICS y la hegemonía del dólar

Hace 2 horas

Rumbo al 3 de noviembre – Entre predicciones y kamikazes

Hace 2 horas

Contratará IMSS a 150 médicos especialistas para Coahuila

Hace 9 horas

Más sobre esta sección Más en Coahuila

Hace 2 horas

China, los BRICS y la hegemonía del dólar

Hace 2 horas

Rumbo al 3 de noviembre – Entre predicciones y kamikazes

Hace 9 horas

Confirmado y amarrado