Coahuila
Hace 1 hora
La guerra iniciada en febrero del 2026 ha sumergido al Oriente Medio y al resto del mundo en un estado de incertidumbre económica y de paz.
Lo que la administración Trump e Israel proyectaron como una operación rápida para neutralizar el programa nuclear iraní, ya se tardó más de lo esperado, y no cuajó la táctica de buscar que su pueblo derroque al régimen. Sin embargo, a la fecha han resistido más allá de lo pronosticado provocando altos costos de la guerra para ambos bandos.
En la actualidad, el conflicto ha escalado hacia una guerra asimétrica (muy desigual) donde el más débil busca utilizar tácticas no-convencionales para compensar su inferioridad, como el uso de drones baratos para hacer gastar a Estados Unidos misiles Tomahawk de 2 millones de dólares cada uno. Irán por sí solo, quien lidera el “Eje de la Resistencia” ocupa el lugar # 15 en el Ranking Mundial de poder militar, aunado a eso, la entrada formal de los Hutíes de Yemen y milicias iraquíes, junto con otros grupos afines como Hezbolá en el Líbano y grupos guerrilleros de Siria, que si bien, estos últimos ya han sido muy golpeados, en conjunto le suman mas de cien mil soldados que cuentan con drones, misiles y equipo de ataque naval.
Por el lado de Israel, este ocupa el lugar # 15 en el Ranking Mundial de poder militar, casi igual que Irán, pero la gran ventaja de Israel es que logro convencer a Estados Unidos para que le ayude, quien ocupa el indiscutible lugar #1 en el Ranking mundial de poder militar, por eso en su primera oleada de ataques lograron dar muerte al que era el presidente de Iran, Alí Jameneí, junto con los mas altos mandos de su ejército. Además, el 70% de la infraestructura balística iraní, ya fue destruida, por lo que su capacidad de fuego hacia Israel y bases norteamericanas se ha visto reducida.
Uno de los puntos más críticos es el bombardeo israelí a la central nuclear de Bushehr, lo que ha encendido las alarmas internacionales por el riesgo de un segundo Chernóbil, pero en el Golfo Pérsico. Mientras que 1,500 iraníes han muerto, incluidos 181 niños según la Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos (HRANA), publicó el Washington Post. Mientras que Israel reporta 18 muertos debido a ataques con misiles iraníes.
A pesar de lo anterior, el régimen de Teherán mantiene el control y, lo que es más grave para la economía global, ha logrado sellar el Estrecho de Ormuz, vía por la que transita una quinta parte del petróleo mundial y el 20% del gas que alimenta a China, India y Japón. Así mismo ha dañado desalinizadoras y refinerías en Arabia Saudita y Emiratos Árabes, afectando directamente la oferta energética global.
Con sus ataques y bloqueos, los iraníes intentan ahorcar la economía global para buscar que Trump le pare, ya que saben una guerra no la podrían ganar.
Mientras tanto en Wall Street, ha vuelto a sonar con fuerza el famoso “TACO Trade” (Trump Always Chickens Out), esta teoría dice que Trump ladra fuerte primero, los mercados tiemblan, y luego él retrocede para salvar la bolsa. Esta vez, el presidente parece estar buscando una salida diplomática desesperada, no por paz, sino para evitar que la subida del petróleo incendie su popularidad.
El dólar fuerte no nos gusta en la frontera, porque luego nos sale más caro ir a Eagle Pass, pero para la inversión es al revés, mientras mas caro sea el dólar llegan mas inversiones a México. Por otro lado, el crudo que anda por los $120 dólares parece ser una bendición para Pemex. Y si lo es, sin embargo, el impacto fiscal opaca ese ingreso extra, porque la Presidenta Sheinbaum ya dio el compromiso con la ciudadanía de buscar mantener el precio de la gasolina ($24 pesos en el interior).
Pero para cumplir esto, debe utilizar los excedentes de la venta de petróleo. Como sucedió en 2022 con la invasión a Ucrania, para lo cual se espera que el balance neto sea de cero: Porque lo que entra por mayores exportaciones de crudo, se gastará en mantener bajos los precios en las gasolineras.
El futuro del conflicto pende de un hilo diplomático. Especialistas han dicho que solo una mediación internacional, donde se señala a Pakistán como país mediador, pudiera servir para lograr la paz sobre todo por el tema nuclear. Que no crezca porque si se cae en temas nucleares podría ser fatal para todos.
¿De quién depende? Irán lo sabe: No necesitan ganar la batalla en el aire, en el mar, o en la tierra, solo necesitan que el bolsillo de Occidente se rinda primero para que Trump ordene la retirada. Con el 34% de aprobación de la guerra, Trump corre el riesgo de perder el congreso y su reelección.
La realidad es que somos una sociedad de comodidades selectivas, no nos quitan el sueño las bombas que caen del otro lado del mundo, ni los niños muertos en Gaza o Therán, mientras sigamos teniendo lleno el refrigerador y el tanque de gasolina, ¡que no falle el internet! Porque entonces si demandaremos ¡que le paren a la guerra!
Así sucedió en las guerras de Vietnam, en Irak y Afganistán, el presidente recogió a su ejército cuando la gente se lo pidió a gritos. El futuro de las guerras, tal vez ya no se decida en los búnkeres sino en el precio del ticket del supermercado.
Twitter: CesarDavilaQuin
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