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Grupo Zócalo
Publicado el sábado, 29 de octubre del 2022 a las 12:18
Monterrey, NL.- Nuevo León es un estado que cuenta con muchos mitos y leyendas, historias espeluznantes y lugares que se consideran ‘embrujados’, como es el caso de la curva de La Pastora, en Guadalupe.
Se trata de una de las historias de fantasmas más conocidas en la zona de los limites de este municipio y Monterrey, y tendría su origen en una aparente historia real, que ha ganado notoriedad por los relatos de conductores y pasajeros que aseguran haber visto o sentido presencias extrañas cuando pasaban por ese punto.
Esta historia se remonta a los años 70, cuando aparentemente, dos adolescentes de 15 años de edad fueron a dar un paseo a la zona cercana al bosque de La Pastora, cuando la zona no estaba tan urbanizada como hoy en día.
Las jóvenes se perdieron durante su excursión y no pudieron regresar a casa. Sus acompañantes exploraron la zona intentando encontrarlas ya que no se tenían noticias de ellas, hasta que tiempo después sus cuerpos habrían sido encontrados en la curva de la avenida Eloy Cavazos.
Investigadores y autoridades realizaron indagatorias buscando esclarecer el caso, pero nunca se logró recabar evidencia y el aparente crimen quedó impune, dejando a dos almas que no han podido descansar en paz.
Con el tiempo, esta zona se transformó hasta lo que conocemos hoy en día, pero las ánima de las víctimas ya estaban aferradas al lugar donde pasaron sus últimos momentos de vida y comenzaron a manifestarse en la famosa curva.
El paso del tiempo permitió que esta zona se convirtiera en una de las más transitadas de Guadalupe, dando paso a más vehículos y peatones, que en algunos casos aseguraron ver a esas niñas que murieron años atrás.
Según los testigos, las dos adolescentes aparecen en la curva para provocar accidentes y al igual que otras leyendas de ese estilo, se dice que si pasas por el lugar y miras el retrovisor, puedes ver los fantasmas sentados en el asiento trasero o aparecen a un costado de la carretera.
La historia se volvió popular y principalmente contada a través de relatos de choferes de camiones/tráileres o taxistas.
Otra versión de la leyenda dice que, las personas que tienen que pasar caminando o tienen el infortunio de detener su automóvil para repararlo, han notado la presencia de dos jóvenes, tomadas de la mano y llorando, que desaparecen repentinamente.
Este tipo de historias se han contado de boca en boca, ganando un estatus de leyenda entre la sociedad regiomontana.
Con información de ABC Noticias
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