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Coahuila

La magia del perdón

Por Verónica Marroquín

Hace 1 mes

QUERIDOS AMIGOS: deseando con toda mi alma se encuentren en completa salud tanto física como emocional, difícil en estos tiempos, lo sé, pero la buena noticia es que depende de nosotros en mayor medida.

Uno de los motivos porque nos enfermamos es por no saber expresar nuestras emociones, que se quedan dentro y empiezan a hacer estragos inimaginables en nuestra salud integral, afectando todas las áreas de nuestra vida.

Y una de las posibles curas que solo dependen de uno mismo y es gratis es la magia del perdón, y aquí te comparto unos ejercicios que seguramente te ayudarán a eliminar el resentimiento:

1.- Saca una hoja y lápiz o pluma para escribir. Haz una lista de las personas que sientas que estás resentida. No te apenes si es larga. Solamente sé honesto.

2.- Enseguida pregúntate por qué estas resentido. Tal vez sientas vergüenza o te dé risa. Date cuenta ahora de manera consciente de que, en realidad, una gran parte de tus resentimientos son sólo por miedo, por inconsciencia o porque no encontrabas una manera diferente de relacionarte con las personas. Seguramente también encontrarás razones graves, muy graves, para estar resentida con ellas.

3.- La segunda pregunta nos lleva de la mano a la tercera. Pregúntate si vale la pena ese resentimiento, si se justifica mantener ese resentimiento en el alma que te garantiza vivir en un infierno interior y exterior, ser siempre una paria de la vida, un actor constante de fracasos y desilusiones.

4.- Trata de ver la lección de ese hecho, qué te ha hecho sentir. En cada situación hay algo para aprender, trata de ver el lado bueno.

5.- Ahora ¿has logrado ver el lado bueno de esa situación? Ve que aprendizaje encuentras para vivir tu hoy. Esto es, ya viste que todas las cosas, las circunstancias, las personas, tienen un lado positivo y un lado negativo, también eso que te había dañado tanto, esos recuerdos que traías cargando en el alma, tenían un lado bueno. Ahora, ¿qué aprendizaje te pueden dar para vivir el hoy? Reflexiona detenidamente. Por ejemplo, si alguien te golpeó, tú podrías determinar no golpear jamás y aprender a manejar tu ira y a dialogar.

6.- Haz una lista de todas las cosas buenas que tienes en el hoy. Comienza por tu cuerpo. Ve más allá de lo que te molesta; color de tus ojos, tu talla, o tu peso. Ve todo el potencial que en ti se encuentra y, recuerda, no dejes que se te olvide nunca que estás hecho a imagen y semejanza del creador.

7.- Ahora que estás aprendiendo a vivir hoy, es posible que ya puedes dar gracias, incluso por aquella situación o aquella persona que te hizo daño, que te hizo sentir mal. Que te hizo sentir torpe.

8.- Ahora que puedes realizar una lista de las personas o situaciones a las que tienes que agradecer por el simple hecho de haber aprendido y de haber vivido el hoy, ¿todavía quedan situaciones o personas que siguen generando turbulencias en tu mente?

Entonces vamos a vivir, a ensayar ahora, la magia del perdón.

1.- Haz una lista de las personas a las que consideras que debes perdonar.

2.- Ahora haz una lista de las cosas por las que consideres que debes ser perdonado.

3.- Escribe determinadamente si de verdad estás dispuesto a perdonar olvidando el daño.

4.- Ahora, para cada persona de tu lista, trata de describir detalladamente las circunstancias que conozcas de su vida. Tal vez fue un niño abandonado, que probablemente no recibió amor.

5.- Ahora que tienes claras sus circunstancias, preguntándote honestamente que hubieras hecho tú en su lugar. Con toda honestidad responde y reflexiona si de alguna manera tú mismo has incurrido en los mismos errores, aun cuando un día juraste nunca volver a repetir aquello que tanto daño te causo.

¿Ya tienes tu lista? Ya conoces las circunstancias por las que tú consideras que las personas involucradas actuaron de tal o cual manera; incluso te has dado cuenta que tú mismo has cometido esa infracción, porque es frecuente que cuando algunas actitudes de alguien nos molestan, es porque nos remueven nuestras propias fallas que no hemos aceptado conscientemente.

Ahora, es importante que invites a Dios, a Cristo Jesús, tú tienes ese privilegio, a que te ayude a perdonar, a que te ayude a liberarte de tus sentimientos y pensamientos que han envenenado tu alma, y a pedir por cada persona, también, porque el perdón solamente se puede vivir en ambas direcciones, recuerda la oración divina hecha universal por Él, nuestro hermano mayor, dice: “Padre, perdona nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a quienes nos ofenden”. Ahí está la clave del perdón, la magia del perdón. No puedes pedir algo que tú no has sido capaz de conceder. Del libro de Raquel Levinstein, El Infierno del Resentimiento y la Magia del Perdón.

UN ABRAZO FRATERNO, HASTA LA PROXIMA, SU AMIGA VERONICA, DIOSITO POR DELANTE.

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