Coahuila
Hace 3 años
Un cajero automático en medio de la nada; a eso se reduce la cuarta transformación en Coahuila, literal y figuradamente. Un régimen centralista que ofrece la posibilidad de disponer efectivo a un sector de la población cada dos meses a cambio de desmantelar el Estado Mexicano por seis años. Liquidez temporal en lugar de procurar servicios y atención permanente. En la cuenta regresiva para 2024 la lección sexenal es simple: es más fácil deformar que transformar.
En esa reducción de las instituciones a su mínima expresión, primero de manera presupuestal y después en su ámbito de atribuciones, las delegaciones federales se caen sobre sí mismas. Solares en el semidesierto que nada resuelven y a nadie atienden se han quedado convidados de piedra en un sexenio cuyas decisiones trascendentales y área de influencia les queda muy lejos. Ninguna gestión vale para cambiar el curso de las cosas que se ha impuesto.
Ni qué decir en el norte del país; un territorio ajeno del concierto nacional por decisión y cálculo político del autócrata.
Salvo el clientelismo electoral de Bienestar, nada producen para Coahuila; situación tan asumida por la generalidad que ya en la práctica nadie les busca como alternativa de algo, mucho menos de soluciones. Sin embargo eso no impide formen parte de un sistema de saqueo hormiga emprendido en el centro del país, usando las contrataciones genéricas como coartada.
Es el caso de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), cuyo titular en Coahuila desde finales de julio 2023 es José Armando Guerrero Viesca (sobrino de Javier Guerrero, enquistado desde 2018 en la nómina del IMSS), excandidato de Morena a diputado local por el distrito local de San Pedro de las Colonias en 2020.
En 2023, para dimensionar, la oficina de representación en el estado ha fungido como parte de un entramado que va desde Chiapas hasta Tijuana, pasando por Tlaxcala. Ninguna entidad se salva de la red.
Así por “suministro e instalación de imagen institucional” (señalética) pagó 916 mil 608 pesos más IVA en mayo pasado a “Suministros y Servicios Profesionales HC”, junto a 27 estados más que adjudicaron el mismo “servicio”.
En el caso del “servicio de vigilancia y seguridad” para sus instalaciones en Coahuila, Semarnat contrató por 795 mil 825 pesos más IVA para el periodo comprendido entre mayo y diciembre de 2023 a Teseo Seguridad Privada, una sociedad mercantil domiciliada en Hidalgo, constituida en julio de 2018 junto a otras 123 empresas de “seguridad privada” durante la gestión de Omar Fayad, en un hecho
inédito debido a las facilidades para su creación.
Su domicilio fiscal es un pequeño local en la periferia de Pachuca, y su socio principal, Mariano Belmonte Castillo, es en realidad dueño de una razón social dedicada al desarrollo de negocios, la cual vende asesoría financiera, denominada “Grupo Belveg”, y de otra persona moral especializada en proyectos inmobiliarios, de nombre “Usvalia Administración Inmobiliaria”, registrada en la Ciudad de México.
Justo el día de la designación de Guerrero Viesca como delegado, la Semarnat Coahuila contrató el “servicio integral de congresos y convenciones para el ejercicio fiscal 2023”, por 682 mil 858 pesos más IVA, a la misma ‘empresa’ favorecida dos meses atrás: “Suministros y Servicios Profesionales HC”.
Y para el “servicio integral de limpieza”, finalmente, en abril 2023 adjudicó a “Soluciones Integrales Elym” la cantidad de 466 mil 628 pesos más IVA por lo que resta de 2023. Se trata de una sociedad mercantil de responsabilidad limitada que se ubica en la Ciudad de México, a la cual sería imposible a todas luces prestar el servicio en Coahuila por capacidad operativa y distancia territorial.
Cortita y al pie
Primero como superdelegación al “mando” de un superdelegado, y después cada oficina por su cuenta. En ninguno de los dos modelos administrativos las delegaciones federales han servido como enlace luego de cinco años. Representan piezas de un rompecabezas que requieren ser articuladas para valer en su conjunto, jamás por sí solas.
La última y nos vamos
El problema no son los tres millones 320 mil pesos que implican las recientes contrataciones de aire en la Semarnat Coahuila, sino la operación sistemática que despersonaliza al estado. Y a todos. Como si Nuevo León o Guerrero tuviesen las mismas carencias. Existan o no.
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