Saltillo|Monclova|Piedras Negras|Acuña|Carbonífera|TorreónEdición Impresa
Tiroteo en hospital de Chicago deja un policía muerto y otro grave; capturan a sospechoso Supernova Génesis 2026: Ari Geli se baja de último momento y Milica enfrentará una rival sorpresa Dos trenes chocan en Dinamarca; hay cinco personas en estado crítico (Video) Teotihuacán ahora tiene arcos detectores de metal en sus accesos para evitar ingreso de armas Enfrentamiento deja seis presuntos delincuentes abatidos en Parás, Nuevo León

Zócalo

|

     

Opinión

|

Información

< Opinión

 

Nacional

La silbante

Por Guadalupe Loaeza

Hace 1 semana

Dice Juan Villoro en su libro “Los héroes numerados” que “el villano legítimo del futbol es el árbitro”. En este caso hablaremos de una “villana”, es decir, de una mujer árbitra internacional. Katia Itzel García Mendoza, de 33 años, fue designada por la FIFA (Federación Internacional de Futbol Asociación) como una de las 52 personas para ser silbantes centrales que integrarán el cuerpo arbitral de la Copa Mundial de 2026, que se llevará a cabo en México, Estados Unidos y Canadá.

Katia no es nada más especialista en futbol, es alumna de la Facultad de Derecho y egresada de la Licenciatura en Ciencia Política y Administración Pública, de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Fue calificada como la sexta mejor árbitra del mundo y la número uno de Concacaf tras su labor en París en 2024. Además, obtuvo el Premio Nacional de Deportes debido a su impecable gestión en la Copa Oro varonil. Otro de sus atributos ha sido su dominio para gestionar la tecnología y comunicar decisiones bajo presión. Creo que su mayor virtud es que sabe silbar, y silbar sin miedo y muy fuerte.

Qué suertudos somos los mexicanos, aun los que no son aficionados del futbol, de contar con una gran profesional cuyo trabajo es enfrentarse a los futbolistas. No es cosa fácil, sobre todo si hay que sacarles la tarjeta amarilla o roja. (Aquí entre nos, yo no le sacaría ninguna de las dos tarjetas a mi pareja). Como bien dice Katia: “En un partido tienes dos equipos que buscan ganar, dos esferas que compiten, y el árbitro debe aplicar la reglamentación para que esa disputa se dé dentro de la legalidad”. Hablando de tarjetas, nuestra Katia acaba de estar en una terrible polémica tras arbitrar el partido entre Pumas y Mazatlán, el cual terminó en 3-1 a favor de Pumas. ¿Cómo creen que reaccionó el técnico del equipo Mazatlán, Sergio Bueno, al ser expulsado? Es de no creerse, de no creerse su machismo y su misoginia. Cuando el tipo ingresaba a los vestidores, dijo a voz en cuello: “Ahora resulta que una mujer quiere venir a demostrar que tiene huevos”. Eso dijo al referirse a Katia, quien sí los tiene bien puestos.

“Quise dialogar con el señor (antes de la expulsión) pero sus actitudes, sus gestos corporales, no le dejaron tener un diálogo real, sino que rebasó esa línea de respeto”, apuntó Katia.

Quien padeció también el machismo en el futbol cómo árbitra fue Virginia Tovar (¿será acaso mi prima?), activa de 1999 a 2008, la primera mujer en dirigir un partido de Primera División de México. Ella se vio obligada a truncar su carrera por las agresiones que recibía constantemente: “El machismo estaba muy pesado y la verdad, mi hijo era muy chico, andaba con él a todos lados, no tenía con quién dejarlo, me iba a los viajes con él. La verdad fue una decisión muy difícil de retirarme, ya que puse en una balanza mi carrera y la crianza de mi hijo, además de que no había apoyo en aquel momento de Aarón Padilla (titular de la Comisión de Árbitros). Yo abrí el camino, pero el machismo lo volvió a cerrar”. En una de sus tantas entrevistas cuenta que, durante un partido, en febrero de 2004, Cuauhtémoc Blanco del Club América, después de sancionarlo, le hizo unos reclamos totalmente machistas, ordenándole que no lo tocara y diciéndole: “no existes, juégale”, a lo que mi prima le hizo caso omiso, como si el futbolista no existiera.

En la página 273 del libro de Juan Villoro, subrayé lo siguiente: “No hay carnaval en el que se simule tanto como en el futbol varonil. Los jalones de camiseta son casi obligatorios; si se aplicara la ley, cada tiro de esquina terminaría en penalty. Los mordiscos, los cabezazos y la exageración gestual están a la orden del día. En cambio, el futbol femenil ha recuperado el juego sin trampa. El futuro de las grandes ligas dependerá de que los hombres aprendan a jugar como mujeres”.

La trilogía sobre futbol de Villoro (“Dios es redondo”, “Balón dividido” y “Los héroes numerados”), espléndidamente bien escrita, con mucho humor y conocimiento del tema, me abrió los ojos y me dije que a partir de ahora acompañaría a Enrique a ver en la tele el Mundial de Futbol. Con todo orgullo seguiré paso a paso el desempeño de Katia, la silbatina de Itzel García Mendoza, quien seguramente llevará los partidos a muy buen término.

¡¡¡Qué emoción!!!

Más sobre esta sección Más en Nacional

Hace 11 horas

Soberanos

Hace 11 horas

IA, criminal de guerra

Hace 11 horas

Operativos secretos, agentes muertos y elecciones en juego